CAPÍTULO 7

 

 

Inmediatamente que la iglesia sea trasladada a los cielos, a sus moradas celestiales, la tierra entera será envuelta por un caos mundial, debido al desaparecimiento repentino de todos los creyentes que fueron arrebatados por el Señor.

Cuando Cristo haya sacado a su esposa de este mundo, entonces Dios derramará las copas de ira preparadas para el día del gran juicio.

Seguramente que esa gran anarquía que provocará en la tierra el arrebatamiento de la iglesia, podrá ser utilizada por el anticristo para tomar el control mundial.

La historia nos demuestra que todos los dictadores han emergido después de grandes trastornos sociales y nada más propicio que un caos mundial para dar lugar al reinado de un dictador mundial. No olvidemos que para aquel tiempo, como lo dice Dn. 2:44 los gobernantes de Europa, habrán reunificado lo que fue el Imperio Romano, por medio de pactos y alianzas humanas.

Hoy ya poseen un parlamento único, seguramente que para ese gran día ya tendrán un presidente único, y si así no fuera, este gran caos que provocará el arrebatamiento de la iglesia, precipitará el reconocimiento mundial de este dictador que emergerá como un gran líder y asombrará a la humanidad, porque hablará grandes cosas.

Todas las personalidades mundiales darán su propia explicación. Pero seguramente que el mundo entero estará muy atento cuando este personaje, el presidente de la Europa unificada, con su rostro muy compungido y voz temblorosa se dirija al mundo entero para entregar su bendición y consuelo a todos aquellos que han perdido seres queridos en este misterioso caso que habrá enlutado al mundo entero, y les dirá más o menos esto:

"Dios bendiga y consuele los corazones de todos los que han perdido a seres amados en esta tragedia tan insólita. Sin embargo, creo que el juicio de Dios ha caído sobre ellos, por haber estado siempre en desacuerdo con los grandes avances de la iglesia moderna y oponerse a la unificación de TODA la cristiandad, tan necesaria para reunir en un solo rebaño a todas las ovejas apartadas de la Santa iglesia Universal.

Ahora que Dios los ha quitado, podremos avanzar hacia la grande y gloriosa meta de unir a toda la humanidad en una sola y gran fraternidad de reconciliación y entendimiento".

A partir de ese momento, se habrá abierto el primer sello que menciona Ap. Cap. 6 Dios nos revela en el libro de Ap. que los juicios se desarrollarán en una secuencia de 7. Primero 7 sellos de un gran libro, luego 7 trompetas, y finalmente 7 copas.

En el cap. 1º de Ap. tenemos a Juan en la isla de Patmos, recibiendo esa gran visión del Señor Jesucristo glorificado. Luego en los caps. 2 y 3 el Señor revela por medio de siete cartas dirigidas a 7 iglesias, las 7 etapas que habría de tener la iglesia durante toda su estadía aquí en la tierra.

En los tiempos del apóstol Juan existían cientos de iglesias, pero Dios escogió éstas 7 en particular, porque lo que sucedía en ellas era lo que la Omnisciencia divina previó que había de acontecer con su iglesia aquí en la tierra hasta que el Señor se la llevara a esas moradas celestiales que él fue a prepararle. Por lo tanto, en estas 7 cartas tenemos revelada proféticamente toda la historia terrenal de la iglesia.

El ángel que se menciona en cada una de ellas, no puede ser el pastor de la iglesia, como algunos en forma tan arbitraria han pretendido interpretar. En primer lugar, porque un pastor en una iglesia, como lo vemos en el día de hoy, no existía en las iglesias del Nuevo Testamento.

Estas eran dirigidas por un grupo de ancianos, pastores u obispos que estaban para servir a la iglesia, como se ve por ejemplo en la iglesia de Efeso, en Hch. Cap. 20, compare los versículos 17 y 28 - Y en segundo lugar porque jamás la Biblia llama "ángel" a un pastor.

La Biblia nos enseña que cada iglesia local tiene un ángel que Dios ha colocado sobre ellas para su cuidado y protección divina. Por esta razón cuando en 1Cor. 11 Dios manda a las hermanas cubrirse sus cabezas en la iglesia, dice que también lo deben hacer por causa de los ángeles que están presentes allí. 1Cor. 11:10 "Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles".

Las 7 cartas que se mencionan en Ap. Caps 2 y 3 corresponden a toda la historia de la iglesia que Dios vio que habría de pasar aquí en la tierra hasta que el Señor volviera. Por este motivo le dice a Juan en Ap. 1:9 "Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas". Aquí se encuentra el pasado, el presente y el futuro de la iglesia.

La 1ª carta es la de Efeso, que significa "deseada", desde Pentecostés hasta el año 100, cuando termina la presencia apostólica.

La 2ª es Esmirna, que significa "Mirra", desde el año 100 al 312 cuando se levanta Constantino como gobernante y forma la iglesia católica romana.

La 3ª es Pérgamo, que significa "casamiento", del año 312 al 600, cuando la iglesia se casa con el estado, se forma una jerarquía eclesiástica paralela a la imperial y se instituye el papado. Este nuevo poder jerárquico es denominado por la iglesia católica como "Césaro-papismo", porque une el poder del Estado (en este caso del imperio romano) con el religioso.

La 4ª es Tiatira, que significa "no se cansa de sacrificar", desde el año 600 hasta el 1520, es decir, desde la instauración del papado hasta la Reforma.

La 5ª es Sardis, que significa "Los que escapan" desde 1520 al 1750, el robustecimiento de la iglesia evangélica.

La 6ª es Filadelfia desde 1750 al 1950, que significa "Amor fraternal", representa la hermosa iglesia que levantó tantos misioneros y líderes consagrados enteramente al servicio del Señor.

Y la 7ª es Laodicea, desde la posguerra, 1950 hasta que Cristo venga, Laodicea significa "Juicio del pueblo". Esta es la iglesia de nuestros días. Una iglesia que no es dirigida por el Espíritu Santo, sino por los hombres, donde abundan los programas especiales, las fiestas, los predicadores que se lucen por su elocuencia, abunda el lujo, los grandes edificios, el dinero y el comercio, pero Cristo está afuera, llamando para que lo dejen entrar (Ap. 3:20).

Después de toda esta visión profética de la iglesia aquí en la tierra, el Señor le muestra al apóstol Juan, lo que sucederá "después de esto". Es decir, lo que acontecerá "después" que la iglesia sea arrebatada a los cielos. Esto se aprecia claramente con la simple lectura de la Biblia.

En los caps. 2 y 3 de Ap. tenemos toda la historia de la iglesia aquí en la tierra, y comienza el cap. 4 en el verso 1 diciendo: "Después de esto" ¿Después de qué? Después de la etapa de la iglesia aquí en la tierra, comienzan los acontecimientos que se relatan en los capítulos siguientes. A partir de aquí, no se vuelve a mencionar la iglesia en la tierra, porque ella ha sido arrebatada al cielo por el Señor.

Esto queda graficado con lo que dice en el versículo 1 del cap. 4 "Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas".

El Señor, luego de mostrarle en los caps. 2 y 3 toda la iglesia aquí en la tierra, le revela lo que irá a suceder "después de esto". Y la puerta abierta en el cielo y la invitación que él mismo Señor le hace, con voz como de Trompeta, representa el arrebatamiento de la iglesia. El Señor le dice "Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas".

En los caps. siguientes encontramos sucesos que ocurren en el cielo, y otros que tienen como escenario la tierra. Pero hemos de entender que son acontecimientos que están ocurriendo simultáneamente pero en forma paralela.

La iglesia es llevada a los cielos, tenemos ese encuentro glorioso con el Señor, todos los creyentes compareceremos ante el Tribunal de Cristo, luego recibimos las coronas, para finalmente celebrar las bodas del Cordero.

Paralelamente a estos acontecimientos celestiales, aquí en la tierra, todos los que se quedaron, todos los que no se acogieron al plan de misericordia y salvación que Cristo Jesús ofreció a través de su propio sacrificio en la cruz del Calvario.

Todos los que rechazaron o fueron indiferentes al plan de salvación que Dios ofreció por medio de su Hijo, quedarán para recibir los justos juicios de Dios. Estos se extenderán por 7 años. Primeramente serán los juicios de los 7 sellos, luego las 7 trompetas y posteriormente las 7 copas.

Estos 7 años estarán divididos en dos partes. En los primeros 3 años y medio encontramos el primer sello donde aparece un caballo blanco y el que lo monta es el anticristo, es decir, se inicia el gobierno de este siniestro personaje. Todos los otros juicios acontecen en la segunda mitad de estos 7 años.

Una gran pregunta que siempre salta es si durante este período de la gran Tribulación se podrán salvar algunas personas. Debido a la solemnidad del tema lo veremos con mayor detalle en nuestro próximo capítulo.



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