
por Jack Fleming
N° 33
¿Condena la Biblia la homosexualidad?
RESPUESTA
Si Dios no repudiara y condenara la homosexualidad, no habría mandado un juicio tan severo contra Sodoma. No olvidemos que desde allí proviene la palabra "sodomita".
La Biblia no condena solamente la homosexualidad, sino que inclusive a los afeminados. En 1Cor.6: 9 entrega una lista de aquellos que no entrarán en el reino de los cielos e incluye a estos individuos: "ni los afeminados, ni los que se echan con varones".
La condenación divina incluye además de la homosexualidad y los afeminados, también a aquellos que se complacen, consienten, apoyan y hasta festejan con los que practican estas inmoralidades. Esto se aprecia en todos los aspectos de esta sociedad permisiva, que se alegra con todo aquello que es contrario a lo que Dios ha declarado en Su Infalible Palabra, como por ejemplo en todos los carnavales que se organizan en diferentes lugares del mundo, para celebrar el inicio de la "cuaresma" católica (40 días antes de la declarada por Roma "semana santa", que de santa es lo menos que tiene); hoy existen hasta iglesias que casan a personas del mismo sexo.
A diferencia del verdadero hijo de Dios, que al igual como el Señor dice en Su Palabra acerca de Lot: 2Pd 2:7-8 "el justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos).
Por lo tanto son tres grupos que abarcan aproximadamente más de un 90 % de nuestra actual sociedad: Los homosexuales, los afeminados y todos aquellos que se complacen con ellos: Rom 1:32 "quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican".
Con justa razón Dios compara a la última generación antes de la venida del Señor por Su iglesia, no solamente con la de los días de Noé, donde toda la tierra estaba llena de violencia y maldad. Sino que además la compara con la de los días de Lot en Sodoma y Gomorra.
Lc 17:26 "Como fue en los días de Noé"… Lc 17:28-29 "Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos".
¿Por qué Dios compara a los días de Noé con los días de la segunda venida del Señor? Porque al igual toda la tierra estará sumergida en la indiferencia con el Señor y toda la tierra estaba llena de violencia y maldad. ¿Y por qué también la compara juntamente con los días de Lot? Porque al igual toda la humanidad estará llena de homosexualidad y de vicios contra naturaleza, que era la característica de esa sociedad, no olvidemos que cuando Abraham intervino ante Dios por ellos, no se encontraron ni diez que no estuvieran contaminados con esos pecados. Gn.18:32 "Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez más: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez".
El Señor ha sido muy preciso en Su Palabra al señalar que la homosexualidad no es producto de una "enfermedad" o una anomalía genética con la cual muchos en el día de hoy pretenden justificarla, llegando a decir "que nacen así".
Con lo cual están declarando que Dios sería injusto si los condena por algo que, según esa afirmación, el responsable sería Dios por haberlos hecho así. Pero la Infalible Palabra de Dios señala con mucha exactitud que el responsable de ese pecado es el pecador y no su Creador, lo cual no podría ser de otro modo, porque el Santo de la Gloria repudia y condena el pecado.
La Infalible Palabra de Dios afirma categóricamente que es un vicio contra naturaleza, en el cual el hombre y la mujer se sumergen en su propio pecado, contra el orden natural que Dios los creó.
Jud 1:7 "como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido (ellos se fueron y se hundieron en su propio pecado) en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno".
El hombre es quien se hunde voluntariamente en el pantano de su propio pecado con el cual se complace en forma deliberada por la dureza de su corazón muy lejos de Dios. Ef 4:18-19 "teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza". Es un fruto de su rebeldía contra el Dios Santo y consecuencia de su insensibilidad de lo que es el pecado.
El pasaje de Rm.1: 22-28 la relaciona con la idolatría. En otros la vincula con el consumo de drogas y las prácticas ocultistas y esotéricas. Pareciera que todos esos pecados horrendos que Dios condena, son además una puerta que conduce por las cloacas inmundas que derivan en la homosexualidad.
Dice Dios en Rm. 1: 22-27 "Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible (Is.44:13 "lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa"), de aves, de cuadrúpedos y de reptiles (especies muy veneradas por los brujos). Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío".
A todos aquellos que no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen. Aquí se cumple los frutos que puede producir la idolatría y el rechazar la Palabra de Dios, por lo tanto resulta muy evidente los desvaríos contra naturaleza que han sufrido aquellos que quemaron la Biblia durante siglos, han cultivado y fomentado la idolatría y han prohibido casarse al clero, aun considerando que Dios ordena que los obispos sean casados, tengan hijos y que gobiernen bien su casa.
Entre los requisitos que Dios establece para los obispos y pastores dice: Tito 1:6 "marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes". 1Tm.3: 4-5 "que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar bien su casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?".
Y en el capítulo siguiente, es decir, dentro de este mismo contexto advierte: 1Tm.4: 1-3 "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participaran de ellos los creyentes".
Para entender bien esta prohibición de casarse que le imponen al clero, y las características de escuchar espíritus y doctrinas de demonios, debemos recordar que el apóstol Pedro era casado y también el resto de los apóstoles.
Mt. 8: 14 "Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama". Si tenía suegra, era obviamente porque tenía esposa.
1Cor.9: 5 "¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Pedro?". Todos los apóstoles se acompañaban de sus propias esposas en sus viajes.
Incluso el apóstol Pablo era casado, porque de lo contrario no podría haber sido miembro del sanedrín, donde él perteneció y dio su voto (Hch.26:10). Allí era requisito indispensable que todos sus miembros fueran casados.
Pero sin embargo, para que se cumpliera lo que Dios había profetizado en 1Tm.4: 1-3, hay quienes han prohibido al clero casarse y han provisto sus monasterios durante siglos, como amparo de inmoralidades repugnantes y refugio para aquellos que practican esas depravaciones. Como leímos en Rm.1:27 "dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en sí mismos en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres".
Hoy que tenemos una sociedad tan "liberal" y permisiva, ya no necesitan esconderse en esos lugares, así que los encontramos con mucho descaro por las calles y lugares públicos. Pero también esto mismo ha provocado una falta de postulantes que ha provocado una seria crisis en ese clero; sin contar con las innumerables demandas judiciales que en varios países le han impuesto por los casos de pedofilia que han llegado hasta los tribunales, que obligaron al estado más rico del mundo, declararse "en quiebra" para eludir el pago de las compensaciones que le han establecido.
Pero la Palabra del Señor ha dictaminado que el Dios infinitamente Santo ha condenado estas prácticas anormales como (Rm.1: 24) "inmundicia", (Rm.1:26) "pasiones vergonzosas" . Y que el Santo de la gloria (Rm.1:28) "los entregó a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen"; por lo tanto resulta muy común, especialmente en nuestros días, escucharlos justificarse con argumentos tan pueriles e insubstanciales que demuestran hasta donde tienen pervertidas sus mentes y cauterizadas sus conciencias. (Rm.1:25) "ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira".
En esta sección de Romanos cap. 1 revela la espiral que los hace descender a otra serie de pecados que menciona específicamente la Palabra de Dios y que los deja sin excusa ante la Justicia divina, aunque la sociedad moderna, especialmente donde los gobernantes dependen del voto y aprobación de las mayorías, los justifiquen y hasta los apoyen, para obtener los tan codiciados cargos políticos que otorgan las mayorías y les permite seguir viviendo con los abusos y excesos que la opinión pública conoce.
Pero los desviados sexuales que: Rm.1:26 "cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza", ni la sociedad tolerante escaparan del justo juicio de Dios. Rm.1:18 "Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad". Rm 1:32 "quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican".
Si Dios no perdonó a Sodoma y Gomorra por este pecado, su Santidad y Justicia que son inmutables, tampoco van a tolerar indefinidamente a nuestra sociedad. Toda la inmundicia que hoy somos testigos, es una prueba contundente que la venida del Señor está muy cerca.
En Su Palabra nos advirtió, 2Tm.3: 13 "mas los malos hombres, y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados". La oscuridad de este mundo irá en aumento, y solamente cuando alumbre el Sol de Justicia, volverá a brillar la luz en este mundo.
Volver al indice
|