Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 249

¿Está bien que una iglesia ahorre importante suma de dinero para posibles gastos futuros que pudieran presentarse?


RESPUESTA


En primer lugar es necesario recordar que el dinero que se reúne en la iglesia tiene un propósito santo de acuerdo a la ordenanza divina, debería ser para las necesidades de los hermanos que están en problemas económicos, porque el dinero que se recoge Dios lo llama precisamente así: "para los santos".

1Co 16:1 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.
1Co. 16:2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado"

Rom. 12:13 "compartiendo para las necesidades de los santos"

2Co 9:1 "Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba;
2Co 9:2 pues conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de Macedonia, que Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestro celo ha estimulado a la mayoría.
2Co 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
2Co 9:8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
2Co 9:9 como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre.
2Co 9:12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;
2Co 9:13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos"

Naturalmente que si una iglesia se reúne en un lugar que arrienda, deberá cubrir también esos gastos para pagar a su acreedor. Aunque el local sea de propiedad de los hermanos, siempre existirán gastos adicionales como pagos de las cuentas de electricidad, agua, mantención del edificio, etc. Pero todo eso debe hacerse sin perder de vista el objetivo primordial por el cual Dios ordenó a la iglesia aportar para la obra, y la obra comienza con los hermanos y sus necesidades inmediatas.

Me resulta muy difícil poder imaginar que una iglesia no tenga hermanos que requieran ayuda económica, especialmente en tiempos de crisis como en los que vivimos. Pero si así fuera, habría que dar gracias a Dios por esa situación privilegiada de la hermanad de esa iglesia, y mirar más allá de las cuatro murallas donde se congrega y no olvidar a los millones de hermanos que están pasando necesidades en otros lugares; muchas veces no tendrían que salir de su propia ciudad para encontrar hermanos que atraviesan por situaciones económicas muy penosas.

La Biblia nos describe ejemplos de esa naturaleza para enseñarnos y exhortarnos a que seamos imitadores de esa disposición de corazones agradecidos a Dios, de no olvidar a aquellos que están en necesidades, como es lo que relata el apóstol Pablo en 2Cor.

2Co 8:14 "sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos"

Pablo da testimonio de esa voluntad que hubo en los corazones de los hnos. de la iglesia primitiva:

2Co 8:3 "Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas,
2Co 8:4 pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos".

Los hermanos de Macedonia (Norte de Grecia) suplieron para las necesidades de la iglesia de Jerusalén, privilegio que ciertamente tendrá recompensas en el cielo, porque Dios no es deudor de nadie, hasta un vaso de agua que demos en Su Nombre tendrá su recompensa.

Esa región del Norte de Grecia era en la cual se encontraban las iglesias de Filipos, Tesalónica y Berea, que era una provincia romana muy empobrecida a consecuencia de frecuentes guerras. Por lo tanto cuando Pablo dice "la abundancia vuestra", es más bien una referencia a la generosidad de las riquezas del amor de Cristo que había en sus corazones, que pese a sus propias necesidades, participaron con gozo de esta expresión de comunión práctica con los hermanos que muchos de ellos no conocían, pero sabían de sus aflicciones.

2Co 8:2 "que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad".

Pablo agradece la generosidad de los hermanos, pero sin dejar de reconocer que todo eso fue motivado por la gracia de Dios: 2Co 8:1 "Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia".

En repetidas ocasiones la Palabra del Señor nos exhorta a actuar conforme a la gracia de Dios que hemos recibido.

Stgo. 2:15 "Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
Stgo. 2:16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?"

1Jn 3:17 "Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
1Jn 3:18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad".

Teniendo esto en consideración, es muy difícil que una iglesia que actúe conforme al corazón de Dios, pueda tener dineros guardados en sus fondos para cubrir supuestos gastos imprevistos que puedan presentarse en el futuro. Más aún cuando la iglesia (el conjunto de creyentes salvados por la gracia divina), decimos vivir diariamente esperando la pronta venida del Señor.

Si Cristo viene hoy (o mañana), esos fondos que la iglesia ha guardado y no se usaron, quedarán para el servicio del Anticristo que asumirá el poder mundial cuando la iglesia sea llevada a los cielos, realmente no creo que eso sea conforme a la voluntad de Dios.

También será el caso de los romanistas y muchas otras iglesias que han levantado imperios económicos imitando y fornicando con la Gran Ramera, lucrando con la fe, ingenuidad y superstición de sus seguidores. Todas esas riquezas quedarán al servicio del Anticristo, aunque la verdad es que en el día de hoy esas fortunas ya están al servicio de quienes son sus ministros.

2Co 11:13 "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.
2Co 11:14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
2Co 11:15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras".



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