Salmos Nº9


Por Jack Fleming





















SALMO 9


Gracias por la justicia de Dios.


Al músico principal; sobre Mut-labén. Saldo de David.

Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo.

Mis enemigos volvieron atrás; cayeron y perecieron delante de ti. Porque has mantenido mi derecho y mi causa; te has sentado en el trono juzgando con justicia.

El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.

Cantad a Jehová, que habita en Sion; publicad entre los pueblos sus obras. Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos; no se olvidó del clamor de los afligidos.



Con cuanto fervor comienza David este salmo: "Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón". El Señor Jesucristo reprendió duramente a los religiosos de su tiempo. Mt. 15:7 "Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí".

El Señor repudia la alabanza de labios, porque él nos ha revelado que a Dios le agrada la verdadera alabanza, la que efectuamos con el corazón, en espíritu y en verdad. Muy lejos de esta realidad, se encuentra aquello que falsamente se define en nuestros días como alabanza, donde se entremezclan los cánticos y ritmos del mundo, con la comercialización que se ha introducido en el mercado de las "iglesias" modernas.

La verdadera alabanza de la cual habla la Palabra de Dios es la que también nos dice en Col.3:16 "La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales".

Qué triste es ver como la corriente arrolladora del mundo, que se ha introducido en las iglesias con todo su torrente de pecado y mundanalidad, ha desvirtuado este deseo del Señor, que fue la práctica de la cristiandad hasta buena parte del siglo XX.

Los más viejos recordamos con amor y nostalgia esa iglesia dinámica y audaz, que debido a esa fidelidad y consagración al Señor, la transformó en adversaria de los enemigos de la cruz de Cristo.

Los cantineros no ocultaban su odio por los evangélicos que les hacían mermar su clientela. Hoy la situación ha cambiado radicalmente. Cito un ejemplo que expresa muy bien lo que estoy sosteniendo. Hace unos días caminado por las calles de la ciudad, escuché desde un bar algo curioso que me hizo detener en la acera para confirmar lo que oía.

Desde su interior y por grandes parlantes, amenizaban a su clientela con una emisora "cristiana" que ofrece una gran variedad de música que seguramente el dueño del establecimiento estimó que era agradable para su clientela, para estimularla a continuar consumiendo alcohol, porque eran ritmos del mundo. Posiblemente el propietario de ese bar no se percató que era una emisora "evangélica", quizás no pudo distinguir la diferencia, porque realmente no existe diferencia alguna, debido a que es la misma música del mundo que han introducido en las iglesias, especialmente a través de esas emisoras y programas de TV. que se dedican a divulgar la música chabacana y pedir dinero a la audiencia.

El Señor nos ha exhortado a cantar con nuestros corazones, salmos e himnos y cánticos espirituales. En cambio los pseudo evangélicos están ofreciendo recitales de "Rock cristiano", rap, salsa, cumbia, tango, karaoke (que es muy popular en las iglesias de hoy), y cuanta basura estimen estos nuevos ídolos de la canción que sea rentable. Y los líderes queden felices de poder atraer multitudes que salten y griten frenéticas para asegurar buenas ofrendas y diezmos.

Es muy común ver a estos ídolos de la canción popular cuando han comenzado su decadencia en su carrera artística, fabricarse una "conversión", para iniciar la explotación de un nuevo mercado que han descubierto como una veta muy atrayente. También los hay quienes no son conocidos más allá que su propia parentela e iglesia donde explotan esta actividad con la complicidad del pastor.

Cuan triste resulta escuchar a esta clase de "evangélicos", hablar no solamente de estos ritmos del mundo y añadirles el apellido de "cristiano". Ahora encontramos aeróbic cristiano, agencias de viajes cristianas, clínicas dentales cristianas, cementerios cristianos, fumigadoras cristianas. La verdad es que no he puesto la atención debida para saber si estas últimas ofrecen fumigar con veneno cristiano.

Pero de seguir por esta línea prontamente encontraremos dentro del marketing de ofertas cristianas, abogados cristianos que ofrezcan sus servicios para ayudar a estafadores cristianos, divorcios cristianos, etc.

¿Dónde irá a terminar todo esto? Si uno que es un miserable pecador se escandaliza ¿Cómo será ante los ojos santos del Señor de la gloria que dio Su vida por nosotros?

Con justa razón dice de la última iglesia, la que será testigo del retorno en gloria del Señor, Ap.3: 16 "te vomitaré de mi boca". Es una iglesia que le produce náuseas al Señor.

Cuanta necesidad tenemos de volver a las raíces del cristianismo, tal como se encuentra en la Biblia. Algunos para justificar esta clase de música y poder venderla en sus iglesias, dicen: "Con la música estamos atrayendo a los jóvenes a la iglesia".

¡FALSO! Están introduciendo el mundo dentro de las iglesias. ¿Cuándo Dios ha dicho que el poder para alcanzar las almas está en la música? ¡NUNCA!

El poder está en el evangelio y eso es lo que nos mandó el Señor: "Id y predicad el evangelio". Jamás ha dicho como han distorsionado en nuestros días: "Id y tocadles música del mundo para atraer a los jóvenes y las multitudes.

Lo más grande y precioso que podemos presentar al inconverso, es la persona bendita del Señor Jesucristo, si eso no les atrae, ninguna cosa inferior le podrá atraer para convertirse de corazón y nacer de nuevo. Únicamente logran atraer inconversos, a quienes les ponen un traje de "cristiano" que solamente usan cuando están en la iglesia; los cuales son muy útiles para los propósitos de muchos pastores, porque prontamente los transforman en buenos ofrendantes y diezmadores.

El poder está únicamente en el evangelio, en Cristo crucificado y Cristo resucitado, en ningún otro hay salvación. No se engañen estos flautistas De Hamelin, los que están siguiendo a estos músicos un día abrirán sus ojos en la eternidad para comprobar con espanto su error, y ese cántico que les atraía se transformará en un verdadero grito desgarrador.

El que realmente es de Cristo, se goza en las cosas del espíritu, los cánticos espirituales son su deleite.

"Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo". El verdadero hijo de Dios canta a su Señor con el espíritu y con su corazón, cuenta Sus maravillas.

Hay quienes piensan que predicar el evangelio es abrir su galería de pecados, para exhibir públicamente toda aquella vestimenta inmunda que teníamos antes de conocer al Señor. Hacen un relato minucioso y detallado de sus pecados pasados, donde se puede percibir hasta cierto grado de placer y morbosidad al describirlos con un irrefutable orgullo por su conducta.

Este ejercicio de exhibicionismo carnal no se detiene allí, luego se levanta otro que comienza a relatar pecados aún peores. Y se establece una competencia donde el lucimiento consiste en presentar el pecado más horrendo, prontamente ese lugar en que debiera emanar el olor grato de la fragancia de Cristo, se transforma en una verdadera cloaca donde brota el olor putrefacto del mismo infierno.

Lo que la Palabra de Dios nos manda es: "Contar todas Sus maravillas". Debemos hablar de Cristo y predicar únicamente al Señor de la gloria, no a nosotros mismos.

"Mis enemigos volvieron atrás; cayeron y perecieron delante de ti". Todos los enemigos se verán forzados a emprender la retirada, porque nuestro gozo y fe en el Señor permanecerán incólume.

El Señor dijo en Mt.10:28 "No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar". El hombre que dobla sus rodillas ante Dios, es el que puede permanecer de pié ante los hombres, es el ejemplo que muchos fieles nos han dejado en la galería de la fe que registra la Biblia:

Mardoqueo ante el arrogante Amán, los tres amigos de Daniel que rehusaron doblar sus rodillas ante el ídolo y prefirieron ser lanzados al horno de fuego, y muchos otros que registra la Palabra de Dios.

"No desamparaste a los que te buscaron". Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia. El Señor es nuestro amparo y fortaleza, nuestra Roca firme, nuestro refugio ¿En quién otro podríamos obtener la seguridad y consolación que sólo él puede otorgar?

En la pequeña epístola de Judas dice en el verso 1 que somos "guardados en Jesucristo" ¿Podríamos hallar otro refugio más seguro y firme que Su persona bendita?

El inconverso se construye fortalezas, refugios anti bombas buscando protección. Pero ¿qué es eso comparado con el refugio que tenemos los creyentes en el Señor Jesucristo?

¿Estamos angustiados? ¿Afligidos? ¿El temor nos invade? Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Cristo es uno que puede compadecerse de nuestras debilidades, porque él mismo fue afligido y angustiado, experimentado en quebrantos, y al mismo tiempo es el Todopoderoso que controla los cielos y la tierra.

"En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron". Señor, los que te conocemos sabemos que tú eres un Dios Todopoderoso, pero al mismo tiempo un Dios de Amor y Misericordia, que nos has entregado lo más precioso que tú tenías, tu Hijo unigénito ¿Cómo no habríamos de confiar en que nos darás las demás cosas que te pidiéramos?

Señor, porque te conocemos, es que podemos estar confiados y seguros que siempre nos entregarás lo que es mejor para nosotros, por eso podemos contar a otros, con gozo en nuestros corazones, de tus obras y maravillas.

Podemos cantar himnos espirituales a ti y unir nuestras voces al coro celestial que te canta alabanzas sin cesar, Aleluya. Glorias sean dadas a ti Señor por los siglos de los siglos, Amén.



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