Si alguno no trae esta doctrina



































N° 56

Por Jack Fleming

Translate this page Nº 56.- "If anyone does not bring this doctrine"



2Jn.9-10 “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!”.

La importancia que Dios le asigna a la doctrina de Cristo es de tal magnitud, que nos dice que no puede existir comunión con aquellos que no participan de la misma doctrina. Es más, nos prohíbe recibirlos en casa, y naturalmente en la comunión de la iglesia que es la casa de Dios.

La vida espiritual proviene del mismo Espíritu de Dios, que es lo que además le imprime la fragancia divina, ese aroma que sube hasta Su presencia en olor grato, pero la doctrina es lo que cohesiona ese cuerpo de Cristo que es Su iglesia. Rm. 12: 5 “así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”.

Existen varias doctrinas fundamentales del cristianismo bíblico, pero ¿a cuál de ellas se está refiriendo en forma específica el apóstol Juan en este pasaje? Naturalmente aquellas que están mencionadas dentro del contexto, y para eso necesariamente debemos dar una mirada retrospectiva a lo que ha escrito, aunque no debemos olvidar que la Biblia es un todo que debe interpretarse armoniosamente dentro de su contexto general.

Pero veamos en particular lo que el apóstol Juan había escrito con anterioridad a esta exhortación tan drástica y enérgica. Juan es conocido como el apóstol del amor, pero como el verdadero amor disciplina, porque también Dios que es Amor al que ama disciplina (Heb.12: 6); el apóstol igualmente expresa su amor a través de una exhortación fuerte, vehemente y precisa.

En el día de hoy se confunde el amor, con la tolerancia y complicidad con el pecado, pero ese no es el caso del apóstol del amor; él habla con absoluta claridad y contundencia para definir y separar lo que es de Dios, de lo que es “fuego extraño”, mayormente si es algo corrupto que lleva el inconfundible olor nauseabundo de doctrinas que descienden directamente del infierno, y afectan a ese Dios Santo que nos describe la Biblia que existe en la persona del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y que Juan conoció a través de los mismos labios del Señor Jesucristo.

Juan es el que presenta con más énfasis la doctrina de la encarnación de Dios en la persona Santa del Señor Jesucristo. El Verbo que era Dios y por quién todas las cosas fueron hechas, fue hecho carne (Jn. 1:1-3 y 14).

Dice en su primera epístola, recordando ese momento cuando en el monte de la transfiguración, el Señor descorrió el velo de Su humanidad y les mostró Su gloria, en el capítulo 1: 1 “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida”. A esa doctrina es la que está refiriéndose. Pero es más aún, declara en 1Jn.5: 7 “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”.

La doctrina que el apóstol considera fundamental de la fe cristiana, es la encarnación de Dios en la Persona del Señor Jesucristo, y que ese Dios existe en tres Personas. “Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!”.

La doctrina de la trinidad de Dios es una verdad que brilla con inusitado esplendor a través de toda la Biblia y de la creación del Todopoderoso. Pero los enemigos de la fe cristiana levantan voces de desconcierto y confusión, alegando que esa palabra no existe en las Escrituras, aunque ellos saben que muchas otras que son aceptadas como una realidad bíblica, tampoco se mencionan en las Sagradas Escrituras. Por ejemplo: “rapto de la iglesia”, “escuela dominical”, etc., son aceptadas por su revelación conceptual en la Palabra de Dios.

Sin embargo la doctrina que enseña la Biblia, que Dios existe en tres personas diferentes, es algo que está presente allí y el apóstol Juan la define tan importante, que si alguno cree algo diferente a esto, el tal no debe ser recibido en casa ni decirle: ¡Bienvenido!.

Ha dicho el apóstol Juan (1Jn.5:7) “tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno”. Tres Personas divinas y eternas con una sola esencia sustancial. No son tres seres de la especie divina, porque entonces serían tres dioses, tampoco hemos de pensar que en el cielo existen tres tronos, porque cuando lleguemos allá veremos solamente uno, porque Dios es al mismo tiempo un Dios, pero en tres Personas distintas.

No se distinguen por algo absoluto (atributos, actividades, etc.) sino por la relación que las constituyen. Lo que significa que el Padre no puede ser Padre sin ser Dios, lo mismo sucede con el Hijo y con el Espíritu Santo; como tampoco cada una de estas Personas de la trinidad podría ser Dios sin la existencia de las otras dos.

Hay un aspecto de totalidad integradora e identificación absoluta en cada Persona de la divinidad. Esto significa que si alguien niega alguna de las Personas de la Trinidad o la existencia de este Dios trino, está negando al Dios de la Biblia.

Juan también registra las palabras del Señor: (Jn. 10: 30) “Yo y el Padre (dos) somos (plural) uno”. Jn.17: 21 “que también ellos (sus discípulos) sean uno en nosotros” (plural). Obviamente que aunque toda la cristiandad sea “uno”, nadie perderá su propia identidad, y todos siempre lo seremos en el plural “nosotros”.

Porque si interpretáramos que Jesús es el mismo Dios Padre ¿cómo entenderíamos cuando el Señor dijo: “Voy al Padre” (Jn.16: 16)? Naturalmente el Padre estaba en el cielo y Jesús en la tierra, como queda en evidencia durante el bautismo del Señor. El Padre desde el cielo dice: “Este es mi hijo amado”.

Esta misma pluralidad se indica en muchos pasajes, por ejemplo Jn. 14: 23 “el que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre LE (singular) amará, y VENDREMOS (plural) a él, y HAREMOS morada en él”.

Desde el primer libro de la Biblia se registra esta verdad. En Génesis 1 se emplea en el idioma original el nombre de Dios “Elohim” que es plural. Gn.1: 26-27 “entonces dijo Dios: HAGAMOS al hombre a NUESTRA semejanza…y creó Dios al hombre a SU imagen, a imagen de Dios lo creó”.

Aquellos que niegan la trinidad de Dios, que es pilar fundamental del cristianismo bíblico, sostienen sin ninguna lógica, que Dios habla en plural cuando dice “hagamos”, porque está hablando en unidad con los ángeles, pero ese argumento tan superficial se desmorona inmediatamente en el verso siguiente, porque allí claramente señala que fue creado a la imagen de Dios, no de los ángeles. Además los ángeles son seres creados, incapaces de intervenir en un acto de creación compartida con el Único Creador. Luego en Gn. 11: 7-8 vuelve hablar en plural “descendamos y confundamos”, etc.

Toda la creación lleva el sello trinitario.

El hombre es un ser trino (1Ts.5: 23) espíritu – alma y cuerpo.
Existen tres cosas básicas en la creación del Dios trino: Espacio – Materia y Tiempo. Y a su vez, cada una de ellas es trina. ¿Qué es el espacio? Simplemente tres dimensiones: Largo – Ancho y Alto.
¿Qué es la materia? Únicamente: Energía – Movimiento y Fenómeno.
¿Qué es el tiempo? De igual forma el tiempo siendo uno, lo componen tres: Pasado – Presente y Futuro.

El único objeto terrenal que Dios entregó al hombre para representar Su Persona, fue el arca del pacto que estuvo en tabernáculo en el lugar Santísimo. ¿Cómo era? Simplemente tres cajas que estaban formadas por una que era de oro, luego otra que cubría esa de oro y que era de madera, para finalmente otra mayor que revestía la de madera, que también era de oro. Tres cajas que constituían una sola.

La misma división trinitaria se aprecia en el tabernáculo que también fue diseñado por Dios: (Ex.26:30, Heb.8:2, Ap.15:5) Atrio – Lugar Santo y Lugar Santísimo.

La trinidad divina también se refleja en otros pasajes que relatan la creación, atribuyendo a cada una de las diferentes Personas de la divinidad: Al Padre : Is.45: 12 , al Hijo : Jn.1: 3 y al Espíritu Santo: Job 33: 4.

En la encarnación: El Padre envía al Hijo (Jn.3:16, 17:18). El Espíritu Santo viene sobre María.

En el sacrificio de la cruz: El Padre entrega al Hijo (Hch.2:23, Rm.8: 32).El Hijo es desamparado (Mt.27: 46). El Espíritu Santo lo fortaleció (Heb.9: 14).

En la resurrección: El Padre lo levantó (Hch.2: 24, 32). El Hijo puso Su vida para volverla a tomar (Jn.10: 18-19). Y la resurrección se realizó por medio del Espíritu Santo (Rm.8: 11).

En la aplicación de la redención: 1Pd.1: 2 “elegidos según la presciencia de DIOS PADRE en santificación del ESPÍRITU, para obedecer y ser rociados con la sangre de JESUCRISTO”.

En la ordenanza del bautismo que el Señor Jesucristo dejó para todos los cristianos: Mt.28: 19 “bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.

Hablar de Dios significa sumergir nuestras mentes finitas en lo infinito; para eso tenemos que pasar por todo lo creado, lo cual lleva ese sello indeleble de la trinidad.

Los enemigos de esta doctrina, que el apóstol Juan presenta como fundamental para la fe del cristianismo, la pueden refutar y negar con todos sus argumentos sofistas, pero una sola cosa queda muy en claro, que nosotros, los que creemos en ese Dios que nos presenta la Biblia, no podemos mantener comunión con aquellos que niegan esta verdad presentada en las Sagradas Escrituras y en toda la creación de Dios.

Estos que la Palabra de Dios nos manda no tener comunión con ellos ni recibirles en casa, no son únicamente los Russellistas, que pomposamente se hacen llamar “Testigos de Jehová”, sino que también otros que pueden ser más peligrosos debido a que se presentan disfrazados de “evangélicos”, me refiero a los “Solo Jesús” o “Unitarios”.

La clonación de los mutantes del mundo religioso ha llegado a tal grado, que algunos creyentes pueden confundirse si es que no están atentos para no caer en el engaño. Son muchos los que llaman “hermanos” a los unitarios o solo Jesús. Pero el dios de ellos está muy lejos de asemejarse al Dios trino que nos presenta la Biblia, más bien se parece al de los “Testigos de Jehová”. Se mimetizan muy bien con los Pentecostales, porque tienen su origen en esa denominación, además comparten muchas de sus doctrinas y emocionalismo, incluyendo la inseguridad de la salvación y que ésta se puede perder.

Creen que la salvación no es eterna, porque depende de nuestra santidad y fidelidad y no de la fidelidad de Dios, a pesar que en 2 Tm.2: 13 dice: “Si fuéremos infieles, él permanece fiel”. Por lo tanto sostienen que hay que perseverar hasta el fin para ganarse el cielo. Obviamente para explicar esta creencia básica en su doctrina, también sacan de contexto Mt.24:13 (“el que persevere hasta el fin, éste será salvo”), donde se está refiriendo a la nación de Israel y NO a la iglesia, porque todos esos sucesos descritos allí corresponden al período de la Gran Tribulación, cuando la iglesia ya no está en la tierra, sino en las mansiones celestiales. Esto se aprecia claramente con la simple lectura inteligente y correlativa de todo el capítulo 24.

Mt. 24: 9“Entonces os entregarán a tribulación”. Se lo dice a los discípulos judíos que estaban preocupados por el anuncio que su templo sería destruido y querían saber sobre el destino de su nación. Por esta razón les menciona el lugar santo (el templo) y la abominación desoladora que habló el profeta Daniel a los de su nación (vr.15). Los que estén en Judea (vr.16). El día de reposo (vr.20) etc.

Mt. 24: 21 “porque habrá entonces gran tribulación”.

Mt. 24: 29 “después de la tribulación de aquellos días”.

Estos acontecimientos de Mateo 24 se refieren a los 7 años de la Gran Tribulación, y sabemos que el Señor vendrá ANTES a buscar a su esposa, la iglesia, para ponerla en lugar seguro. Por tanto, resulta evidente que el vr. 13 donde habla de perseverar hasta el fin, no se lo está diciendo a los creyentes de la iglesia, sino a los escogidos de la nación de Israel. Todas las promesas que Dios le entregó a su pueblo terrenal, siempre fueron condicionas a su fidelidad y perseverancia (Recomiendo leer nuestro libro “25 diferencias entre Israel y la iglesia” que presentamos gratuitamente en este sitio web).

Esta secta considera a William Braham como el más grande profeta para el último milenio. No entiendo de cual milenio hablan, porque él vivió en el siglo XX y murió en el año 1965. Ahora estamos en el siglo XXI y tuvieron que nombrar otro sucesor para este nuevo milenio, aunque los libros de Braham aseguran que él era el último profeta para el último milenio.

Al igual que Joseph Smith de los mormones, decía que un ángel se le apareció y le reveló lo que escribía. Aunque claramente ese ángel se equivocó por lo menos, en forma innegable, en lo concerniente al último milenio.

Ese milagrero de origen Pentecostal, también era relacionado con el Zodiaco y el ocultismo. Dijo que la señal del Hijo del Hombre apareció en el cielo en forma de una nube (por supuesto que en EE.UU.), el 28 de Febrero de 1963. Todas estas extravagancias las puede consultar en Internet donde se encuentra toda esta información. Su sucesor es William Soto Santiago.

Incluso en sus propios libros dicen textualmente que William Marrion Granham es "él la voz del Séptimo ángel" Y que él vino a revelar, cual "Mensajero" (aquí mensajero lo escriben con mayúscula), "viniendo en su cuarto ministerio, con el poder y la virtud de Elías; antes del día de Jehová. Dicho Ministerio viniendo a través de W.M.B quién Dios lo vindicó con la Columna de Fuego en el año 1950. Y la Nube en el año 1963. Dios bajando a la escena en la tierra, igual que en los días de Moisés, Salomon, Jesús y Pablo (colocan al Señor Jesucristo al mismo nivel de Moisés, Salomon, Pablo y éste personaje) y terminado de introducir la plenitud de la Palabra del verdadero fundamento de la iglesia cristiana".

Estas sectas son muy fáciles de distinguir, porque todas ellas deben necesariamente añadirle “nuevas revelaciones” a la Palabra de Dios, la cual la mezclan con la de sus “profetas”, aunque el Señor ha sido muy preciso para prohibir cualquier añadido por supuestas revelaciones a lo que Él selló en la última página de la Biblia : Ap.22: 18 “Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas descritas en este libro”. Y así concluye la revelación de Dios al hombre, todo lo posterior que los hombres han añadido, los católicos con sus tradiciones y visiones, y los seudoevangélicos con sus “nuevas revelaciones”, están bajo maldición de Dios.

También se les puede reconocer porque todas ellas tienen el mismo denominador común: la inseguridad de la salvación y que ésta se puede perder. No creen en algo que fue el fundamento de la Reforma, que la Salvación es eterna, un regalo otorgado por gracia, y que es Dios quien escoge Soberanamente al hombre. Son enemigos contumaces de la elección soberana del Rey de Reyes. Por tanto, es correcta la definición que ellos mismos hacen al decir que no son evangélicos. Naturalmente que esta definición proviene de sus líderes más cultos y se puede leer en sus libros, no del conglomerado que generalmente ignora las doctrinas de su propia iglesia.

No hay otro tema que exacerbe más el orgullo humano como la elección soberana que Dios ha hecho "SEGUN EL PURO AFECTO DE SU VOLUNTAD" Ef. 1:5

Negar u ocultar la elección soberana de Dios, es desarticular todo el plan de la salvación que Dios realizó desde antes de la fundación del mundo. Porque todas las doctrinas de este sistema están estrecha y preciosamente entretejidas (la redención, justificación, santificación, etc.). Desvinculadas de la doctrina de la elección, pierden su brillo y su origen divino.

Si esta doctrina fuera predicada sin temor, el modernismo y ecumenismo no tendrían cabida en nuestras iglesias. Seguramente que el número de "cristianos nominales" sería reducido notablemente, pero los que quedaran serían fieles y consagrados al Señor. Y como en las iglesias modernas lo más importante es tener una gran multitud para disponer de muchos diezmadores, fácil resulta entender porqué esta doctrina es tan impopular.

¿En qué consiste la elección? Si Ud. desea conocer más de este apasionante tema, puede leer en el “Manual Biblico” que presento gratuitamente en este sitio web, en el capítulo 44 “La elección”. Pero daremos un breve vistazo a esta doctrina para entender de qué estamos hablando.

Aquellos que niegan la elección de Dios, se les define como “Arminianos”al identificarse con las creencias de Jacobo Arminio. Y los que creemos en la elección soberana de Dios, nos identificamos con los fundamentos de la Reforma que todos los líderes de ese movimiento (que sin lugar a dudas ha sido el más importante desde los días de los apóstoles), creyeron y muchos de ellos ofrendaron sus propias vidas por defenderlo. Entre esos grandes maestros el que más predicó y presentó en sus estudios la doctrina de la elección fue Jean Calvino (1509-1564), por eso se la conoce popularmente como “Calvinismo”.

ARMINIANISMO

CALVINISMO

1.- La fe es el don del pecador a Dios, es lo que el hombre contribuye a la salvación.

1.- La fe es el regalo de Dios al hombre.

2.- La fe y las obras futuras fueron previstas por la Omnisciencia de Dios y esto motivó la elección de ellos. La causa fundamental de la salvación, es la decisión del pecador de escoger a Cristo.

2.- Dios es el que soberanamente da la fe y el arrepentimiento a sus escogidos, los cuales son elegidos por el puro afecto de su voluntad.

La decisión es del Soberano y Todopoderoso.

3.- La redención en Cristo es eficaz sólo si el hombre decide aceptarla.

3.- La redención proveyó al hombre todo lo necesario para lograr su salvación, inclusive la fe y el arrepentimiento que los une a él.

4.- El llamado del Espíritu Santo puede ser resistido por el hombre, debido a su libertad de aceptar o rechazar.

El Espíritu Santo puede traer a Cristo sólo a aquellos que se lo permitan.

La muerte de Cristo es eficaz siempre que estos crean.

4.- El Espíritu Santo hace un llamamiento irrevocable a sus elegidos, los cuales estaban muertos y por lo tanto, incapaces de aceptar al Señor.

Dios abre el corazón de ellos y les da vida.

La gracia de Dios es irresistible.

5.- Los que creen y son verdaderamente salvos, pueden perder su salvación por no perseverar en la fe, debido a que la fe, depende del hombre.El hombre, y no Dios, determina quienes serán salvados

5.- La salvación es eterna y no se puede perder, porque depende exclusiva y completamente de Dios, no del hombre.

El Dios Trino determina quienes han de ser salvos.

Es evidente que el calvinismo apela exclusivamente a la revelación divina y no a la razón humana, a la Biblia y no a nuestros sentimientos ni emociones.

C.H. Spurgeon uno de los más grandes expositores bíblicos de la historia del cristianismo, se refería sin rodeos a este tema exaltando la Soberanía de Dios y la Gracia con la cual los salvados hemos sido bendecidos.

Predicando sobre Mt. 20:15 dijo: "No hay atributo más confortador para sus hijos, que el de la Soberanía de Dios. Bajo las más adversas circunstancias y las pruebas más severas, creen que la Soberanía los gobierna y que los santificara a todos. Para ellos, no debería haber nada por lo que luchar más celosamente que la doctrina del señorío de Dios sobre toda la creación, el reino de Dios sobre todas las obras de sus manos. El trono de Dios, y su derecho a sentarse en el mismo. Por otro lado, no hay doctrina más odiada por la persona mundana, ni verdad que haya sido más maltratada, que la grande y maravillosa, pero ciertísima doctrina de la soberanía del infinito Dios Todopoderoso. Los hombres permitirán que Dios esté en todas partes, menos en Su trono. Le permitirán formar mundos y hacer estrellas y dispensar limosnas y conceder mercedes, sostener la tierra y soportar los pilares de la misma, iluminar las luces del cielo, y gobernar las incesantes olas del océano; pero cuando Dios asciende a Su Trono, sus criaturas rechinan los dientes. Y nosotros proclamamos un Dios entronizado y su derecho a hacer su propia voluntad con lo que le pertenece, a disponer de sus criaturas como a Él le place, sin necesidad de consultarlas. Entonces se nos maldice y los hombres hacen oídos sordos a lo que decimos, ya que no aman a un Dios que está en Su Trono. Pero es a Dios en Su Trono que nosotros queremos predicar. Es al Dios de la Biblia en quien confiamos".

Sl.135:6 "Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra".

El Señor Jesucristo oró:

Mt.6:10 "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra".

¿Cree alguno que esta oración quedó sin respuesta por parte de Dios?. Dios es SOBERANO, gobierna en el cielo y en la tierra, y lo que Él quiso ha hecho.

El Señor Jesucristo enseñó públicamente sobre la elección (Jn.6:44,65, 13:8, 15:16, 19, 17:9, 11, 24, etc.).

Este fue también el ejemplo que nos dejaron los grandes líderes de la iglesia, especialmente aquellos que iniciaron la Reforma: Wycliffe, Jan Hus, Knox, Lutero, Zwingli, Calvino, Whitefield, etc., y que produjo un gran impulso en las misiones en el extranjero: Livingston en Africa, Morrison en la China, Carey en la India, etc., todos ellos enseñaron sin tapujos la doctrina de la elección y fueron grandes héroes de la fe. Muchos de ellos ofrendando literalmente sus vidas en manos de la cruel tiranía de la iglesia Católica, fueron fieles exponentes de esta doctrina que es pilar fundamental de la iglesia cristiana evangélica.

Con justa razón los líderes cultos del movimiento Pentecostal acotan en sus líbros, especialmente en aquellos que se refieren a su historia, que ellos no son evangélicos, porque nada tienen que los vincule con la Reforma, debido a que ellos nacen recién en el siglo XX, y porque no comparten las doctrinas de la Reforma, que uno de sus grandes estandartes de lucha fue precisamente la seguridad de la salvación eterna otorgada por Gracia, la cual no se puede perder, porque fuimos escogidos por Dios en Su elección Soberana; como lo recopiló en forma contundente y magistral Calvino.

C.H.Spurgeon, llamado "el príncipe de los predicadores", hasta en sus predicaciones del evangelio anunciaba a grandes voces a los inconversos, esta preciosa verdad de la elección que le entrega toda la gloria a Dios.

La doctrina de la elección es la que más exalta la Soberanía de Dios. Por otro lado la responsabilidad humana se basa en la Soberanía del Señor del cielo y la tierra.

Rm.9:17/24 "La Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra...Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria?".

En el estudio del tema de la elección, es indispensable tener presente verdades que son pilares de esta preciosa doctrina:

1. Los inconversos serán condenados por ser pecadores, no por no haber sido escogidos.

Unos son objetos de la Misericordia de Dios - Otros de la Justicia. NADIE recibe injusticia.

2. Los creyentes tenemos fe porque fuimos escogidos, y no fuimos escogidos porque tendríamos fe.

La fe es consecuencia de la elección.

La fe y las obras son FRUTO de la elección, NO EL MOTIVO (Ef.2:8/9, Rm.11:35, Filp.2:13, Job 41:11, 2Tim.1:9).

La fe la entrega Dios (Rm.12:3, Tito 1:1, Heb.12:2).

Aún el arrepentimiento lo da Dios (Hch.11:18, Rm.2:4, Filp.2:13, Hch.5:31, 2Cor.7:9/10).

Dios nos revela en forma muy clara en su Palabra, nuestra imposibilidad de buscar a Dios y su completa intervención en nuestra salvación:

Rm.3: 11 "No hay quien busque a Dios".

12 "No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno".

23 "Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".

1Jn.1: 8 "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos".

Ef.2:1 "Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados". Nadie podría esperar alguna iniciativa de un muerto. Cuando Lázaro estaba muerto, nada pudo hacer para llamar o buscar al Señor, fue solamente cuando el autor y consumador de la vida estuvo presente y lo llamó con llamamiento irrevocable, con la voz del Dios Todopoderoso: "Lázaro, ven fuera", que el que estaba muerto vivió.

Jn.10: 28 "Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano".

2Tim.1:10 "(Cristo) quitó la muerte y sacó a luz la vida".

Rm.12:3 "conforme a la medida de fe que DIOS REPARTIÓ a cada uno".

Ef.2:8 "por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto NO de vosotros, pues es don (regalo) de Dios".

Heb.12:2 "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe".(El autor de la fe es Jesús).

Filp.2:13 "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad".

Jn.1:12/13 "Les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de varón, SINO DE DIOS".

Stgo.1:18 "Él, de SU Voluntad, nos hizo nacer por la palabra".

Jn.6: 44 "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere".

Jn.6: 65 "Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre".

En Rm.8:28/30 tenemos las cinco etapas de la elección:

1. CONOCIO

2. PREDESTINO

3. LLAMO

4. JUSTIFICO

5. GLORIFICO


"Los que conforme a Su propósito son llamados. Porque a los que antes CONOCIÓ"...

"Conocer" en el sentido bíblico de ser el motivo especial del favor de Dios. En Amós 3:2 dice de Israel:"a vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra". Pablo dice en lCor.8:3 "si alguno ama a Dios, es conocido por Él". El Señor dijo que conoce a sus ovejas y de los inconversos dice en Mt.7:23 "Nunca os conocí".

"también los PREDESTINÓ" desde antes de la fundación del mundo, y según el puro afecto de SU voluntad. Fue un acto soberano en el cual no hubo consideración de nada externo a Su voluntad, ninguna cosa humana que Su Omnisciencia pudiera tomar en cuenta, porque si algo vió en el ser humano, fue que TODOS habrían de pecar, y el pecado seguiría morando en ellos aun cuando los forzara venir al Señor. Ef.1:4/5, 1Jn.1:8, el mismo apóstol Pablo tiene que decir: "el pecado que continúa morando en mí" Rm.7:17-18

"y a los que predestinó, a éstos también LLAMÓ" con llamamiento irrevocable, Rm.11:29 "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios". Jer. 20:7 "Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste". Jn. 6:44 "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere".

"y a los que llamó, a éstos también JUSTIFICÓ", (Rm.3:24:"siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús")

"y a los que justificó, a éstos también GLORIFICÓ". Ef. 1:3 y 2:6 "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Y nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús".

En Rm.9:19/21 nos dice que el alfarero forma del mismo barro caído, un vaso para honra y otro para deshonra. De entre los pecadores caídos (1Cor.1:28 "lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios") Dios escoge para salvación. Unos son objetos de la Gracia irresistible de Dios, y los otros de la Justicia. Nadie recibe injusticia.

Los sofistas podrán argumentar muchas razones que parecerán muy lógicas. Pero la doctrina de la elección va más allá de nuestra razón e inteligencia y hemos de doblegarnos con humildad ante la verdad irrebatible de la Biblia, somos escogidos, elegidos por Dios.

Ef.l:4/5 "Según nos escogió en él ANTES de la fundación del mundo...habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad".

Ef.1:11 "Habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad".

2Ts.2:13 "Dios os haya escogido desde el principio PARA salvación".

1Pd.1:2 "Elegidos según la presciencia de Dios Padre".

Si Dios no hubiera intervenido para escoger a los salvados, nadie podría llegar al cielo, porque toda la humanidad marchaba inexorablemente hacia el infierno. No había nadie que buscara a Dios, Él soberanamente intervino para doblegar nuestra voluntad y llevarnos a los pies del Señor, los otros siguieron en el camino que ellos se complacían. Si hoy se les presenta el plan de salvación que Dios ofrece, lo rechazan burlescamente o en forma despectiva. Ellos siempre han preferido su propio camino, por lo tanto no podrán quejarse, los tales recibirán la justa retribución de sus actos e indiferencia por la obra de Cristo. Unos recibimos misericordia y los otros justicia, nadie obtiene injusticia, porque Dios además de ser Soberano es al mismo tiempo Justo.

Tan completa y perfecta es la justicia divina, que aquellos que fueron condenados eternamente, Dios les mostrará las obras que realizaron aquí en la tierra en un tribunal que la Biblia denomina "el Gran trono blanco" (Ap.20:11-15). Allí no se escuchará ningún reproche a la sentencia de Dios, ninguna voz se alzará, porque todos verán que el camino que ellos siguieron aquí en la tierra merece ese desenlace final. Hoy algunas criaturas tienen la osadía de argumentar contra los designios de Dios, pero cuando vean pasar toda su vida, incluyendo los actos más ocultos que realizaron, toda lengua enmudecerá.

He querido presentar con mayor detalle estas doctrinas, para que sepamos reconocer aquellos que se mezclan entre el pueblo de Dios, pero que no traen la enseñanza que une a las iglesias cristianas evangélicas. Somos salvos por Gracia y escogidos por Dios, según el puro afecto de Su voluntad, no la nuestra. No existe ningún ingrediente ni participación del hombre en nuestra salvación, a Él sea TODA la Gloria. Amén.

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