Somos sacerdotes










N° 48


Por Jack Fleming

2Cor.5: 7 "por fe andamos, no por vista".

La esencia del cristianismo bíblico e histórico siempre ha sido la fe. Y dice la Palabra de Dios (Heb. 11: 1) que: "la fe es la convicción de lo que no se ve".

En Gál.5: 22 se describe la fe como un fruto del Espíritu, por lo cual podemos decir con toda propiedad que la fe es el motor, la fuerza que mueve todo el cristianismo.

Hebreos capítulo 11 se ha dado en llamar "la galería de la fe". Y comienza ese capítulo describiendo lo que es la fe según el concepto de Dios: "La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve".

Luego de esa aclaración, donde precisa lo que es la fe, expone una lista de hombres cuya fe brilló incluso en medio de la adversidad, y les permitió alcanzar un buen testimonio entre aquellos que fueron testigos de sus conductas y formas de vida.

Porque siempre la fe verdadera va acompañada de un testimonio que la hace brillar, aún en medio de la adversidad. Es más, cuando mayor es la oscuridad que la rodea, más sobresale su luz. Una luz tan débil como de una cerilla encendida en la penumbra de la noche, puede verse a gran distancia.

Así debe ser la vida de todo creyente que tiene este fruto del Espíritu, la fe. Cuando más intensas son las tinieblas que le envuelven, con mayor nitidez debe destacarse su fe.

Es lo que vemos en el testimonio que registra la Biblia para nuestra enseñanza, respecto a la experiencia del apóstol Pablo, cuando fue llevado injustamente al calabozo de más adentro y con un cepo en sus pies. En esas penumbras literales, su testimonio brilló con tal intensidad, que aún en esa condición cantaba al Señor, lo cual trajo como fruto la conversión del carcelero.

La fe de la cual nos habla la Biblia, siempre va acompañada de un buen testimonio, de una vida santa. De lo contrario sería una fe muerta, estéril, falsa, como lo aclara Santiago en el capítulo dos de su epístola.

La "galería de la fe" que describe Heb. 11 comienza con Enoc, y dice en el verso 5 "tuvo testimonio de haber agradado a Dios".

La fe verdadera en aquel que la posee, por ser un fruto del Espíritu Santo, no le permitirá vivir con un testimonio que no destaque. Su brillo debe verse, especialmente cuando se encuentra fuera de la iglesia; en su trabajo, en el sector donde vive y principalmente en su propio hogar.

La fe de la cual habla la Biblia, nos impone no solamente la necesidad de tener un buen testimonio, sino el deseo natural de querer hacer cosas para el Señor. Heb.11: 7 "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca".

Por ser la convicción de lo que no se ve, dice de otro hombre de fe, Moisés, (vr.27) "Se sostuvo como viendo al Invisible". Es lo que menciona el Salmo 23: 4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento".

Ese es el resultado de una fe conforme a las Escrituras, una que se apoya en las cosas que no ve, porque el verdadero cristiano no anda por vista, sino que por fe, y la fe es la convicción de lo que no se ve. El Señor dijo (Jn.20: 29) "bienaventurados los que no vieron y creyeron".

Hoy, con toda la alquimia religiosa que se ha desarrollado, encontramos un "cristianismo" cuyo principal componente, no es la fe, sino aquello que pueden ver, olvidándose de esa bienaventuranza para los que no vieron y creyeron.

Es un emocionalismo que ha reemplazado la fe cristiana, para substituirla por "experiencias" y "milagros" que muchos "sopladores" realizan como parte de su show. Aquellos que andan por vista y no por fe, se impresionan grandemente con esta clase de espectáculos.

Multitudes son los que llenan esos lugares, sin haber tenido jamás la experiencia de un nuevo nacimiento, pero permanecen allí, porque ellos mismos dicen: "Yo no me muevo de este lugar, porque aquí he visto....". Sí, han visto y se sienten muy a gusto, porque nunca han tenido fe. Lo que se ve, no es fe (Rm.8: 24).

Y mi gran preocupación es que si por sus propios dichos reconocen no tener fe, porque están por lo que ellos han visto, a diferencia del cristiano que anda por fe y no por vista; eso significaría en forma evidente que nunca han sido salvos.

La fe es el canal por donde descienden todas las bendiciones de Dios al creyente (creyente es el que tiene fe, no el que anda por vista):

Ef. 2: 8 "por gracia sois salvos por medio de la fe".

Gál.3: 26 "pues todos vosotros sois hijos de Dios por la fe"

Gál.3: 14 "por la fe recibiésemos la promesa"

Heb.11:39 "alcanzaron buen testimonio mediante la fe"

Heb.10:38 "el justo por la fe vivirá"

Rm.5: 1 "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios"

Rm.5: 2 "tenemos entrada por la fe a esta gracia".

Rm.3:25 "como propiciación por medio de la fe"

Heb.11: 6 "sin fe es imposible agradar a Dios"

Rm.14:23 "todo lo que no proviene de fe, es pecado"

Si Ud. es de los que andan por vista, y no por fe, le recomiendo con mucho amor por la salvación eterna de su alma, que repase el fundamento de sus creencias. ¿Es de aquellos que su gozo descansa en lo que ha visto en su iglesia?

Tenga en cuenta que sin fe (que es aquello que descansa en lo que no ha visto), es imposible agradar a Dios. Es más, no podría ser verdaderamente contado entre número de los salvados, porque somos salvos por medio de la fe. Incluso, todo lo que no proviene de la fe, es pecado.

No únicamente los que se han conformado con ver milagros y se han regocijado con esas "experiencias" no entrarán en el reino de los cielos, sino que obviamente los que incentivan y motivan esa clase de religión, serán los que irán a la cabeza de ese desfile que conduce al infierno, porque si un ciego sigue a otro ciego, ambos caerán al hoyo.

Mt.7: 22-23 "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad".

El verdadero hijo de Dios anda por fe, no por vista. Porque sin fe es imposible agradar a Dios, y la fe es aquello que no se ve. ¿Tiene Ud. esa fe que nos habla la Biblia? porque la salvación es por medio de la fe.

Todo aquello que no proviene de la fe, de lo que aún no vemos, es pecado. ¿Usted, anda por fe, o por vista? Pero no olvide, que el hijo de Dios, dice la infalible Palabra de Dios, anda por fe, no por vista. Amén.

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