Manual Biblico





















Por Jack Fleming


Capítulo 24 - Curación Milagrosa

Mr.6:13 (Misión de los doce apóstoles) "y echaban fuera muchos demonios, y UNGÍAN CON ACEITE a muchos enfermos, y los sanaban".

Stgo.5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor".

El uso del aceite era símbolo del poder del Espíritu Santo, igual como era la imposición de las manos en la ordenación del Espíritu Santo sobre el ordenado, para prepararle a predicar.

Santiago está escribiendo en los días de los apóstoles. En esos días LOS APÓSTOLES tenían la comisión del Señor de ungir con aceite y sanar a los enfermos (Mr.6:13) era durante el período de la testificación milagrosa de la iglesia. Cuando la testificación concluyó, la señal terminó.

lCor.13:8/11 "las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará...cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, DEJE lo que era de niño".

Es evidente que este método de sanar, aun en los días de los apóstoles, no fue una cosa constante. Fue sencillamente una señal que Dios otorgó al comienzo de la iglesia, para autenticar su mensaje, pero cuando alcanzó madurez, DEJO esas manifestaciones externas.

2Tim.4:20 (Pablo) "Dejé a Trófimo en Mileto, enfermo".

Filp.2: 27 (a Epafrodito) "estuvo enfermo, a punto de morir"

Si hubiera sido esta la orden establecida en forma permanente ¿Por qué no los ungió con aceite, sanándolos? En cambio dice que los dejó enfermo.

A Timoteo, quien no gozaba de buena salud, le prescribe vino, no aceite (lTim.5:23). La unción con aceite, que era un símbolo del poder milagroso, puede cesar, pero no las oraciones y ruegos por los enfermos, suplicando que si es la voluntad del Señor sanen.

En algunos casos son sanados, pero cuando no es la voluntad del Señor pueden seguir enfermos y aún morir. Porque sólo al Señor le corresponde decidir sobre la vida y la muerte de sus criaturas.

Pablo oró tres veces y no fue sanado, no por falta de fe, sino porque no era la voluntad de Dios. La respuesta que recibió fue (2Cor.12:9) "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad".

Pablo, quien había realizado muchas sanidades durante el período que fueron necesarias, cuando recién se estaba entregando la revelación del Nuevo Testamento, pasado ese tiempo, cuando la iglesia dejó lo que era para su niñez, aún el apóstol tiene que decir: (2Cor.11:29) "¿Quién enferma y yo no enfermo?" Gál.4:13 "vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio".

Siendo las curaciones milagrosas una señal durante el comienzo de la iglesia, el Señor también las empleó para autenticar Su mensaje. Pero fueron disminuyendo notablemente aún durante el período apostólico.

Tampoco podemos limitar su participación Soberana en Su creación en los días de hoy. Perfectamente pudieran surgir situaciones especiales donde Dios interviene milagrosamente para sanar. Pero lo que resulta muy difícil de creer, es que Dios se valga de esos "curanderos" que pululan en nuestros días, que anunciando grandes campañas de milagros, no solamente reúnen mucho dinero, sino que además pretenden manipular el poder del Espíritu Santo a su antojo, anunciando anticipadamente que tal día y en tal lugar van a suceder grandes milagros.

Está comprobado que estos milagreros no solamente se valen de fraudes, sino que aprovechándose de la buena de fe de algunos, obtienen ciertos logros en enfermedades psicosomáticas.

En EE.UU. un programa de TV. infiltró periodistas para verificar las sanidades que decían realizarse en los shows de Benny Hinn. Filmaron como iniciaban el fraude ofreciendo a la entrada, sillas de ruedas para personas mayores quienes llegaron caminando por sus propios medios hasta allí, gentilmente los "porteros" que instalaban en esas cruzadas de sanidades, ofrecían llevarlos a una excelente ubicación cerca del escenario, pero como en ese sector los asientos estaban todos ocupados, les decían que podían permanecer en las sillas de ruedas.

Luego, después de 60 o 90 minutos de tener a toda la congregación saltando, aplaudiendo y cantando frenéticamente al ritmo de una música enajenadora, cuando la reunión llegaba al clímax que Benny deseaba, detenía el bullicio bruscamente, hacía un cambio de música la cual ahora era muy suave y también su tono de voz se volvía susurrante, para repentinamente elevar su voz que ahora se transformaba en un griterío casi histérico, ordenando a los pobres ancianos que los habían sentado en las sillas de ruedas muy cerca del escenario, diciéndoles: " Ustedes que están en las sillas de ruedas, les ordeno en el nombre del Señor, caminen hasta el escenario".

Lógicamente como ellos nunca habían sido inválidos, con mucho temor caminaban hasta donde estaba Benny en medio del griterío que comenzaban a avivar sus asistentes: "Milagro" "Gloria a Dios", etc. Luego subía a los que tenían un dolor de cabeza, de muelas y otras cosas tipo psicosomáticas que cualquier curandero puede quitar; pero pese al esfuerzo de sus asistentes por frenar e impedir a muchos subir al escenario, llegaron hasta Benny algunos que dijeron tener enfermedades terminales como cáncer, SIDA y otros, entre ellos también logró subir la periodista del programa de televisión que por cierto nada tenía.

A los que sufrían de alguna enfermedad visible como invalidez, quienes lógicamente él no podía sanar, simplemente les decía que no sanaban porque no tenían fe suficiente. A los otros les aseguró que estaban sanados del cáncer y del SIDA, también a la periodista.

Los autores del programa hicieron un seguimiento a los que Benny Hinn dijo haber sanado; después de mucha insistencia lograron que algunos se sometieran a un chequeo médico para verificar esas sanidades, el resultado fue que ninguno había sido sanado. Todo esto está grabado en vídeo cassette que tengo en mi poder.

Esta técnica que en yoga se llama "congelamiento", donde después de haber estado expuesto a una agitación física, el corazón trabajando aceleradamente, bombeando intensamente la sangre a todo el cuerpo y al cerebro, con este cambio brusco provocado por el "congelamiento" se produce un estado cataléptico, que es una sensación de histeria provocada por la suspensión repentina de las sensaciones y de los movimientos, donde se llega a un estado de trance, quedando la mente totalmente en blanco y su subconsciente expuesto a las ordenes del que manipula estas secciones.

Esta misma técnica las emplean cantantes como Marcos Witt y otros; quienes mantienen a la concurrencia saltando, aplaudiendo, gritando, y repentinamente les piden tener dos o tres minutos de oración silenciosa, luego de esto, comienzan a grabar mensajes en el subconsciente de la gente; estas secciones hipnóticas son muy comunes en los milagreros, y Benny Hinn no es una excepción. También resulta curiosa la semejanza no solamente en sus técnicas, sino que además en sus experiencias paranormales.

Muchos son los que dicen haber volado fuera del cuerpo, visitado el infierno (pareciera que los demonios estuvieran interesados en mostrarles lo que va ha ser sus moradas eternas) e inclusive haber estado en otros planetas; también aseguran haber tenido conversaciones con espíritus. Este tipo de prácticas tan propias de la parapsicología, son muy comunes en los gurús y mentalistas del Oriente, donde la intervención de espíritus demoniacos es algo habitual. Tampoco hemos de maravillarnos porque Dios nos advierte en su Palabra:

2Tim.3:13 "los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados".

Este versículo está conectado en el vrs. 8 donde nos recuerda que los hechiceros de Faraón, lograron imitar algunos de los milagros que Dios hizo por mano de Moisés.

2Ts.2:11 "por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira".

2Cor.11:14 "no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz".

Mt.7:22/23 "MUCHOS me dirán en aquél día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre (en el nombre de Jesús) hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad".

Si los curanderos y milagreros del día de hoy tuvieran el poder que dicen tener, no existiría ningún problema para reconocer su autenticidad, como lo fue en los días de los apóstoles. Pedro sanó un hombre cojo y hasta sus enemigos tuvieron que reconocer el milagro. Hech.4: 16 "¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar".

Hermanos, probad los espíritus si son de Dios; una forma muy simple de comprobar si son charlatanes, es cuando Ud. ve que están comercializando los milagros. Los apóstoles jamás aceptaron dinero por ninguno de sus milagros, los cuales además no hemos de olvidar que fueron una de las señales de su apostolado (2Cor.12: 12). Pedro reprendió duramente al que le ofreció dinero Hech.8: 20 "Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero".

Otro punto coincidente que tienen estos engañadores, es que predican "otro evangelio" (2Cor.11:3-4, Gál.1:4), me refiero al evangelio de la prosperidad, es decir, se han apartado de las enseñanzas bíblicas que Dios nos entregó en Su Palabra.

Lo que debemos buscar es al Señor y no los milagros, éstos no son señal de que el Señor esté allí, Satanás también tiene poder para imitarlos, no olvidemos el caso de Moisés con los hechiceros de faraón.

Anhelar ver milagros revela una falta de crecimiento espiritual y el poco contacto que tenemos con el Señor. Él reprendió a los de su época Mt.12: 39 "La generación mala y adúltera demanda señal". A Tomás le dijo: (Jn.20:29) "Bienaventurados los que no vieron, y creyeron".

2Cor.5: 7 "porque por FE andamos, no por vista".

Heb.11:1 "es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que NO SE VE".

Pero insisto, Dios no es un mero espectador que contempla impávido a sus criaturas. Él es el mismo ayer, y hoy, y por siempre. Es el mismo Todopoderoso lleno de misericordia que sana y actúa cómo y cuando él quiere. Pero no olvidemos que alrededor del estanque de Betesda había una gran cantidad de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que deseaban ser sanados y tenían fe en el poder de Dios, pero Jesús sanó solamente a uno (Jn.5: 3).

Dios sana también en el día de hoy, pero no está al servicio de los milagreros y curanderos que hacen grandes riquezas en Su nombre. Mt.7: 22 "Señor, Señor, ¿en tu nombre no hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad".


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