Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 85

¿Por qué en 2Cr. 35: 18 dice que no se había celebrado la pascua desde los días de Samuel el profeta, cuando en 2Cr. 30: 15 describe que el rey Ezequías la celebró?

RESPUESTA

La fiesta de la pascua era una de las siete fiestas solemnes que Dios ordenó celebrar a Su pueblo terrenal (Israel) en Lv. 23. Es la conmemoración del juicio del Señor sobre los egipcios, cuando Dios por medio de su ángel libró a todos los israelitas que aplicaron la sangre del cordero sobre sus puertas. La primera vez que se menciona es en el libro del Éxodo.

Ex. 12:1-27 “Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová. Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.
Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró”.

Tan importante era, que Dios dispuso que fuera el inicio del año religioso para Israel, pero bien sabemos que debido a la apostasía que se desarrolló en ellos, pronto olvidaron este mandamiento del Señor.

Efectivamente, en 2Cr. 35: 18 dice: “Nunca fue celebrada una pascua como esta en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías, con los sacerdotes y levitas, y todo Judá e Israel, los que se hallaron allí, juntamente con los moradores de Jerusalén” .

Verdad que es confirmada en el pasaje paralelo de 2Ry.23: 22 “No había sido hecha tal pascua desde los tiempos en que los jueces gobernaban a Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel y de los reyes de Judá”.

Entonces, si en la Biblia no existen contradicciones, ¿cómo entendemos cuando dice en 2Cr.30: 15 que el rey Ezequías la celebró?. La Explicación es muy simple, en 2Cr. 30: 15 dice: “Entonces sacrificaron la pascua, a los catorce días del mes segundo; y los sacerdotes y los levitas llenos de vergüenza se santificaron, y trajeron los holocaustos a la casa de Jehová”.

El rey Ezequías y todos los levitas sintieron un vivo deseo de volver a los caminos del Señor, incluso menciona que los sacerdotes y levitas llenos de vergüenza se santificaron y acordaron celebrarla. Pero decidieron hacerlo según ellos dispusieron en sus propios corazones, el segundo mes del año, y no el primero como Dios había mandado.

Esto deja establecido un precedente de suma importancia en lo que Dios acepta y reconoce como algo que se realiza para Él, y lo que se efectúa para satisfacer el corazón del hombre, aunque se haga con mucha sinceridad. Cuando no se hace todo conforme a lo que Dios ha mandado, Dios no lo acepta ni es glorificado por esos elementos que traen “fuego extraño”. Tal es así, que el Señor no reconoce esa festividad que realizaron en los días del rey Ezequías, aún cuando fue hecha con tanto gozo y humillación en Su presencia.

Esto debería hacernos pensar muy seriamente cuando los hombres cambian arbitrariamente según sus propios corazones lo que Dios ha establecido, por ejemplo para la celebración del bautismo o de la cena del Señor. Si a los antiguos no les consideró ni contó como una celebración para Su gloria esa pascua que no se hizo conforme a todo lo que Él había mandado, ¿por qué piensan algunos, que a nosotros en la iglesia, que se nos ha entregado mucha más revelación, se nos habría de exigir menos?

Y cuantos son los que livianamente han dispuesto algo diferente a lo que Dios ha señalado tan claramente en Su Palabra, por citar un solo ejemplo, la cena del Señor.

Dios ha dicho: “Cena del Señor” y muchos insisten en celebrar el “desayuno del Señor”. Aún sabiendo que estamos recordando al verdadero Cordero de Dios que fue inmolado por nuestros pecados, y que ese cordero que se sacrificaba en antaño era ofrendado entre las dos tardes (Lv.23: 5), correspondiendo aproximadamente entre las 15 horas y la puesta del sol.

El mismo Señor cuando instituyó la cena como un recordatorio para la iglesia, lo hizo a esa hora. Menciona el evangelio de Juan, cuando en ese aposento alto señaló a Judas como el traidor por medio del pan mojado que le entregó antes de bendecir los símbolos, dice: Jn 13:30 “Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche”.

Y el verdadero Cordero de Dios no podía morir en otro día u hora diferente, aunque Satanás se empeñó mucho por destruir también ese simbolismo. Mt. 26:5 “Pero decían: No durante la fiesta (la pascua), para que no se haga alboroto en el pueblo”.

También la Palabra de Dios establece claramente que debe ser un pan y una sola copa en la mesa del Señor (1Cor.10:16-17), pero nuevamente mentes excelsas piensan que al Señor se le escapó un detalle, que es mejor hacerlo con copitas individuales porque así es más higiénico.

Inobjetablemente la Biblia establece que debe ser pan sin levadura. Mt. 26:17 “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?” Mt. 26:26-27 “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos”.

Pero nuevamente mentes “superiores” han establecido que eso no tiene importancia y que se puede hacer sin problemas con pan con levadura, aunque saben perfectamente que la levadura es símbolo del pecado, y como ese pan representa el cuerpo santo y sin pecado del Señor, ese pan no debe tener levadura. 1Co 5:7 “Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros”.

Me alegro mucho por su pregunta, porque eso que para nosotros parece un detalle superficial, vemos que para Dios no lo es. Y nos permite establecer un principio irrefutable, que no importa lo sinceros que seamos, toda la humildad que podamos añadirle, si no se hace TODO conforme a lo que el Señor ha establecido, Dios no lo considera ni lo cuenta como realizado para Él. Y es natural, porque las cosas no se han hecho conforme a todo lo que Dios ha ordenado y Él ha dejado de ser nuestro Señor absoluto, donde Él dispone y nosotros decimos: Amén, pretendiendo mejorar o acomodar Su voluntad a la nuestra.

Este mal es tan antiguo como el corazón del hombre. Ry 12:32-33 “Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado. Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón”.

En muchos lugares la iglesia ha dejado de ser la casa de Dios, porque no se hacen las cosas de acuerdo a todo lo que el Señor ha mandado, sino conforme al corazón de los hombres. Cuando bien sabemos que Dios bendice y compromete su presencia, solamente en los lugares que se hacen todas las cosas conforme a Su voluntad.

Esto lo vemos en el caso de Moisés, cuando levantó el tabernáculo. Ex. 40:16 y 34 “Moisés hizo conforme a todo lo que Jehová le mandó; así lo hizo. Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo”.

¿Por qué Dios habrá de decir a muchos creyentes que no han realizado la cena del Señor cuando lleguen a Su presencia? Por la misma razón que dijo en 2Cr. 35: 18 “Nunca fue celebrada una pascua como esta en Israel desde los días de Samuel el profeta”, porque no la realizaron conforme a todo lo que el Señor ha mandado.



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