Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 51

¿De qué se despojó el Señor Jesucristo según Filipenses 2:7? ¿De su divinidad?

RESPUESTA

La encarnación de Cristo, es uno de los acontecimientos más extraordinarios que Dios ha realizado. El Eterno, cuya Gloria ni aún los cielos pueden contener (1Ry.8:27), fue manifestado en carne (1Tm.3:16) "Dios fue manifestado en carne".

Desde su venida a este mundo por medio del nacimiento virginal de María, en él existió una doble naturaleza, la terrenal y la divina. Jesús es el Hijo Eterno de Dios quien siempre ha existido, es más, (Jn.1:3) "por él fueron hechas todas las cosas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho".

Con justa razón aseguró que él era antes que Abraham (Jn.8:58) y obviamente antes que María. Entonces ella jamás pudo ser la madre de la naturaleza divina de Cristo, la cual es eterna. María fue el instrumento humano escogido por Dios para que fuera la madre de esa naturaleza humana, que tuvo un comienzo en su vientre por medio de la obra del Espíritu Santo.

María nunca ha sido "la madre de Dios" como falsamente sostiene el credo católico. Dicen en su axioma tan pueril e ingenuo: "Si Cristo es Dios, y María es la madre de Cristo, entonces ella es la madre de Dios". Pero voluntariamente pasan por alto el hecho irrefutable que Cristo pasó a tener una doble naturaleza, la divina, la cual es eterna y no tuvo principio, por lo tanto María jamás pudo ser la "madre de esa naturaleza eterna de Dios". Y la humana, la cual sí tuvo un comienzo con María. Ella fue solamente la madre, quién gestó en su vientre, únicamente esa naturaleza humana de Cristo.

Creo que el milagro más extraordinario que realizó Cristo aquí en la tierra, fue ocultar a los ojos del mundo Su divinidad. Cuando lo veían caminar por las polvorientas calles de Palestina, solamente contemplaban a un hombre (Is.53:2) "Le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos". Pero en él seguía morando TODA la plenitud de la deidad. (Col.2:9) "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad".

Muchos se refieren al acontecimiento del monte de la Transfiguración como un milagro (Mt.17:2), pero personalmente considero que fue precisamente lo contrario. Allí fue donde anuló por un momento el milagro de Su encarnación y reveló a los suyos Su divinidad. Durante 33 años el mundo vio solamente su humanidad, pero en él seguía habitando toda la plenitud de su Deidad.

Cristo JAMÁS dejó de ser Dios. Lo que dice Filp. 2:7 "que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres". Se refiere a que durante su vida terrenal, se despojó de la naturaleza externa y visible de su divinidad.

El Señor Jesucristo nunca dejó de ser Dios al mismo tiempo, con todos sus atributos divinos, los cuales se manifestaron en muchos de sus actos terrenales:

Omnisciente: Lc.22: 10, Jn.1:50
Poderoso : Mt.8: 26-27, Mt.14: 25
Santo : Jn.8: 46
Compasivo : Mt.9:36
Misericordioso: Stgo.5:11
Paciente : Is.50:6
Eterno : Jn.8:58, Jn.1:3

De lo único que se desprendió durante Su vida terrenal, fue de esa Gloria externa inherente a Su Divinidad, pero nunca dejó de ser Dios al mismo tiempo. (Jn.17: 5) "Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese".



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