Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 312

¿Por qué Abraham le pagó el diezmo a Melquisedec? ¿Melquisedec era Jesús como enseñan en mi iglesia?


RESPUESTA


En otras oportunidades me he referido a este tema, siempre invito a consultar el INDICE TEMATICO donde encontrará los temas en orden alfabético.

Primeramente es necesario establecer varias cosas básicas que han sido terriblemente manipuladas y retorcidas por los mercaderes de la fe, para pretender introducir el diezmo en la gracia, en la iglesia.

Aunque efectivamente en el Antiguo Testamento se conocen algunas apariciones e intervenciones que hizo el eterno Hijo de Dios antes de tomar Su cuerpo humano y se manifestó como el Ángel de Jehová, por ejemplo cuando habló con Jacob y ese Ángel le dice: Gen 31:13 "Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra". Ningún ángel puede decir que es Dios. También cuando en Jue.6:11-14 el ángel de Jehová habló con Gedeón y dice el vr.14 "Y mirándole Jehová, le dijo".

Lo mismo se aprecia en el diálogo que sostuvo Abraham con los tres ángeles cuando le comunicaron que Dios iba a destruir Sodoma, uno de ellos se identifica como Jehová y los otros dos fueron a avisar a Lot, Gn.18:17 "Y Jehová (el ángel) le dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?"

Pero en todas estas legítimas teofanías de Jesús en el Antiguo Testamento, fueron apariciones momentáneas y con una misión específica para luego desaparecer, sin embargo no se puede decir lo mismo de Melquisedec, porque él fue un rey, rey de Salem cuyo reino posteriormente se transformó en la ciudad amurallada de Jerusalén que aún perdura. Él no se presentó ante Abraham y luego dejó de ser el rey de Salem para desaparecer de este mundo, únicamente desaparece del registro sagrado para darle ese carácter de "semejante" al Señor Jesucristo, porque además es el único que se menciona en la Biblia como rey y sacerdote.

La particularidad que registra las Sagradas Escrituras respecto a Melquisedec, es para utilizar ese personaje como una figura del Señor Jesucristo (como lo fue también José, Salomón y otros), la Palabra de Dios no registra su genealogía para darle esa semejanza al eterno Hijo de Dios, pero indudablemente que Melquisedec tuvo padres y descendientes como todos los mortales.

Porque la Palabra de Dios tiene especial cuidado para indicar que no fue la persona misma del Señor Jesucristo en sus conocidas teofanías del Antiguo Testamento, porque señala muy claramente que no fue el Señor sino uno "semejante", es decir, figura de Él.

Heb 7:3 "sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre".

Melquisedec fue un hombre que existió y fue rey y sacerdote de Salem que posteriormente se constituyó en la ciudad de Jerusalén. Heb 7:1 "Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo". El Espíritu Santo utiliza este personaje para representar el sacerdocio de Jesucristo, para lo cual Dios cuida de no mencionar su nacimiento y su muerte para emplearlo como figura de la eternidad del Señor y la designación de Su sacerdocio eterno.

El sacerdocio Levítico era hereditario, pero no así el sacerdocio según el orden (la designación) del sacerdocio de Melquisedec, el cual tiene carácter de eterno. El Espíritu Santo tiene especial cuidado de indicar que ese personaje de la historia fue hecho "semejante" al Hijo de Dios, no fue el mismo, únicamente fue "hecho a la semejanza". Y para expresar ese carácter eterno del Señor Jesucristo, no se registra en el texto sagrado su genealogía, en la Biblia no se menciona su padre ni su madre para representar y poder ser "semejante", una figura del eterno Hijo de Dios.

Esta semejanza al Señor Jesucristo la simboliza la Palabra de Dios omitiendo la parentela de Melquisedec, de esa manera proclama las Sagradas Escrituras la eternidad del Señor y el sacerdocio del cual todos nosotros los hijos de Dios llegamos a obtener al nacer de nuevo. Porque hoy todos los creyentes, sin ser de la tribu de Levi ni ser parte del pueblo terrenal de Dios, Israel, nosotros recibimos ese sacerdocio según esa "orden" (designación divina), para lo cual no se necesita ser judío ni levita.

Ap. 1:6 "y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén".Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Melquisedec fue el único que registra la Palabra de Dios que fue rey y sacerdote al mismo tiempo, por eso es una figura muy apropiada para el sacerdocio que nosotros hemos recibido por parte de Dios, no por herencia o nacionalidad.

En cuanto a ¿por qué Abraham le dio los diezmos a ese rey de Salem? También vale destacar que jamás la Palabra de Dios dice que "Abraham pagó los diezmos a Melquisedec". Sino que en forma muy objetiva y contraria a la manipulación de aquellos que quieren introducir el diezmo para la iglesia; en todos los pasajes que Dios señala este episodio, incluyendo todos los del Nuevo Testamento, siempre el Espíritu Santo tiene especial cuidado para precisar que "Abraham dio" los diezmos a Melquisedec, jamás dice lo que pretenden los mercaderes de la fe de nuestros días, que Abraham pagó los diezmos".

Y esto es porque todos entendemos claramente la tremenda diferencia que existe entre "dar" y "pagar" como pretenden los comerciantes de la fe. Si alguno tiene alguna duda, puede consultar con un diccionario el significado de "dar" y compararlo con "pagar" como tuercen los que manipulan las Escrituras por intereses personales.

¿Cuál sería la obligación moral que sintió Abraham para entregarle los diezmos a ese rey de Salem?

Sabemos por el relato bíblico que cinco reyes habían hecho alianza en esos días y comenzaron atacando y saqueando según la costumbre de esa época, a Lot y sus propiedades, porque seguramente eran los más débiles de esa región.

Y considerando que Abraham tampoco era un hombre de guerra ni tenía ejército que lo soportara, el rey de Salem, además de ser un hombre de Dios como lo presenta la Palabra, ese rey también sintió que su reino prontamente sería víctima de esos cinco reyes que se habían unido para saquear esa región. Por lo tanto es muy probable que el rey ofreciera ayuda a Abraham y le proveyera del armamento y apoyo logístico que requería Abraham para enfrentar a esos cinco reinos que habían atacado y llevado prisionero a Lot y toda su parentela.

En consecuencia, después de obtener la contundente victoria que Dios le concedió a Abraham para rescatar a su sobrino y toda su parentela y criados, Abraham consideró decoroso dar la décima parte del botín de guerra que obtuvo con la colaboración de ese rey de Salem; pero en ningún caso fue una obligación impuesta, sino una ofrenda voluntaria de un corazón agradecido por la asistencia recibida de manos de ese rey y sacerdote del Dios Altísimo.



Volver al indice

¿Este sitio web ha sido de su interés? Envíe nuestra dirección a sus amigos.

www.EstudiosMaranatha.com