Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 310

El pastor utiliza Gál.6:16 para afirmar que nosotros, la iglesia, somos el "Israel de Dios". Yo sé que Dios tiene dos pueblos distintos con dos pactos y metas diferentes. Y que la iglesia no es la Israel espiritual como muchos enseñan, pero como se puede entender Gal.6:16 que dice: "…y al Israel de Dios". ¿Cuál es ese el Israel de Dios que se menciona aquí?


RESPUESTA


La iglesia nace el día de Pentecostés cuando descendió el Espíritu Santo por primera vez para morar en cada uno de los que aceptaron al Señor Jesucristo e Hijo de Dios, como único y suficiente Salvador. Ese día se convirtieron según el relato bíblico de Hch. 2:41 "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas".

Ese enorme grupo como de 3mil personas estaba compuesto por los judíos que vinieron desde diferentes partes del mundo a celebrar esa festividad judía de Pentecostés, conforme lo ordenaba la ley de Moisés.

Hch2:9 "Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
Hch 2:10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos,
Hch 2:11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios".Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Estos hombres que muchos de ellos habían nacido en lejanas tierras, eran primera, segunda o tercera generación de judíos que vivían en la diáspora, pero habían venido a cumplir con la ordenanza de la ley de ir a Jerusalén a lo menos una vez al año para esas festividades; quedaron admirados con el milagro que presenciaron de escuchar a los judíos que vivían en Jerusalén, hablar milagrosamente sus idiomas natales de esos países distantes en los que ellos habían nacido, las maravillas de Dios, el evangelio Santo del Señor Jesucristo que había venido a morir por nosotros.

La iglesia comenzó solamente con judíos que muchos de ellos conservaron un cúmulo de tradiciones y prácticas. El primer gentil que Dios integró a la iglesia fue Cornelio, pero la iglesia continuó siendo constituida mayoritariamente por judíos durante los tiempos apostólicos.

Tal era la fuerza y apego que aún tenían por su religión, que no lograban entender que el cristianismo no era una religión, sino una fe. De tal modo que los apóstoles tuvieron que exhortar duramente a estos que pretendieron judaizar el cristianismo, tal como vemos hasta nuestros días, que ellos procuran separarse del resto de la iglesia haciéndose llamar "Judíos Mesiánicos", pretendiendo ser diferentes al resto de los cristianos y apegándose a ritos y tradiciones de la ley.

En Hch. Cap. 15 se relata la enérgica decisión de los apóstoles para terminar con esa corriente judaizante que provenía principalmente de los que venían de la secta de los fariseos: Hch 15:5 "Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés".

La respuesta de los apóstoles y decisión de la iglesia se encuentra en el resto del cap., donde se condena esa falsa pretensión por considerarla anticristiana, y que no era lo que Dios había escogido para este nuevo pueblo espiritual que era la iglesia.

Pero de igual manera como los apóstoles no aceptaron que estos judaizantes que estaban dentro de la iglesia, introdujeran la ley en el cristianismo y dividieran la iglesia, porque ahora en Cristo forman un solo cuerpo y que no estaba bajo ese yugo del pasado; del mismo modo incorpora a ese único cuerpo, la iglesia, a todos los judíos que estaban dentro de la iglesia porque habían aceptado que Cristo era el verdadero Hijo de Dios y Salvador.

A ellos, a los judíos de esos tiempos que habían aceptado a Cristo, luego de haber establecido el principio básico del cristianismo para todos los que constituyen la iglesia:

Gal 6:15 "Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación".

Que es la misma expresión de unidad dentro de la iglesia que había dicho en Gal.3 :25-27

"Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús".

El apóstol ahora llama a todos, gentiles y judíos que anden conforme a esa regla del cristianismo en la iglesia. Y se dirige en particular a esos judíos que estaban dentro de la iglesia, a quienes amorosamente los llama: "…y al Israel de Dios" para recordarles que aunque efectivamente eran descendientes de Abraham, no tenían un trato diferente en la Iglesia de Dios, que es un solo cuerpo con una sola Cabeza, Cristo el Señor.

El único propósito por el cual muchos pastores insisten en torcer las Escrituras en este tema, es porque creen que allí pueden sostener aquello que es insostenible a la luz del Nuevo Testamento, donde se encuentran todas las instrucciones para la iglesia; eso es solamente para darle un barniz de credibilidad al cobro del diezmo y las primicias, que claramente corresponden al Pacto que Dios hizo con Israel en el Antiguo Testamento (Antiguo Testamento significa Antiguo Pacto), no con la iglesia cuyos mandatos y preceptos se encuentran en el Nuevo Testamento.

La iglesia era un misterio escondido en el Antiguo Testamento: Ef 3:9 "y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas". Por lo tanto sería muy insensato buscar en el Antiguo Pacto, las ordenanzas para la iglesia, las cuales Dios dice que se encuentran en el Nuevo Pacto que el mismo Señor de la gloria hizo con los Suyos y dio comienzo en el aposento alto.

Dice la infalible Palabra de Dios:

1Ti 3:15 "para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad".

Y no podemos pensar que Dios "se olvidó" de mencionar el mandamiento del Diezmo y las primicias para la iglesia, eso es una irreverencia que solamente cabe en la mente de los mercaderes de la fe, porque en todo el Nuevo Testamento no existe ninguna iglesia que cobrara el diezmo ni ningún cristiano que lo pagara.

Para mayores antecedentes puede leer el libro "25 Diferencias entre Israel y la iglesia" que encontrará en nuestra sección LIBROS.



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