Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 309

¿Cómo debe ser el pan y el vino para celebrar la cena del Señor en casa? ¿Pan sin levadura? ¿Jugo de uva? Estamos reuniéndonos en una casa y no queremos equivocarnos y caer en los mismos errores de la iglesia donde salimos. Nos gustaría ahora hacer la Santa Cena conforme a la Palabra de Dios.


RESPUESTA


Lo primero que debe tener presente es que donde están dos o tres congregados en el Santo nombre del Señor Jesucristo, es lo que la Biblia denomina una iglesia. Por lo tanto, sea en un hogar (como lo hacían los primeros cristianos hasta el siglo IV) o en un local, porque Dios no hace ninguna diferencia en cuanto al edificio donde se reúnen, porque la verdadera iglesia son las personas salvadas con la sangre preciosa de Cristo:

1Pe 2:3 "si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
1Pe 2:4 Acercándoos a él (Cristo es la Roca, el fundamento de la verdadera iglesia del Señor) piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,
1Pe 2:5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo".

Cual sea el edificio (casa o local) donde se congreguen, deben manifestar la misma reverencia, porque el lugar es santo por la presencia del Señor. Reunirse "en el nombre del Señor" implica someterse a Su Palabra y guardar plena reverencia porque ese lugar pasa a ser santo, debido a que el Santo de la gloria ha prometido Su presencia allí. Y no solamente Él, sino que Dios también ha asignado ángeles para que cuiden esa iglesia.

En 1Cor.11 donde Dios está entregando las instrucciones para la Cena del Señor, dice en el vr. 10 "Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles". Por la presencia de los ángeles que Dios ha colocado para observar y cuidar ese lugar santo.

Una reunión con esas características es una iglesia, pero no debe confundirse con las reuniones de "células" que son simplemente un modelo humano que han desarrollado los comerciantes de la fe para extender su área fuera de sus iglesias donde recoger dinero, porque como ellos mismo lo explican, esas no son iglesias. Y conforme al diseño establecido por Dios en las Sagradas Escrituras, esas "células" quedan fuera del calificativo de iglesia que describe la Biblia.

En cuanto al orden de la cena, se puede comenzar cantando un himno o con una oración, según guie los corazones el Espíritu Santo. Toda la atención debe estar enfocada en la persona Santa del Señor, porque esa reunión no es para venir a pedir en oración, sino para recordarle a Él en su obra Santa: en Su muerte, resurrección y en Su pronto regreso, porque esta reunión la estableció hasta que Él volviera.

1Co 11:23 "Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
1Co 11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
1Co 11:25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
1Co 11:27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
1Co 11:28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
1Co 11:29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí".

Aquí vale destacar que la dignidad a que hace referencia no es la nuestra, porque Dios ha dicho que no existe ninguno digno:

Rom 3:23 "por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Rom 3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús"

Por lo tanto somos aceptos a la mesa del Señor en la dignidad Suya, no la nuestra. Y en esos aspectos benditos debemos enfocar nuestros pensamientos y adoración.

Otra cosa importante es notar que dice: "pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa". Nos está ordenando a examinarnos a nosotros mismos (no al de al lado), y arreglar cuentas con el Señor, pedir perdón y luego de eso, nos ordena comer del pan, no como algunos mal interpretan que deben quedarse en casa porque han pecado. Lo que se necesita hacer es restaurar la comunión con el Señor e ir a la Cena y participar de estos símbolos.

En las oraciones hay que considerar que deberá ser de a uno, en orden los hnos. irán elevando sus oraciones en la presencia del Señor para guiar al resto de la congregación, donde uno ora audiblemente y el resto escucha y sigue la oración en el espíritu para al finalizar esa oración, si interpreta lo que está en su corazón, dirá: Amén, que significa literalmente: Así sea.

1Co 14:15 "¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.
1Co 14:16 Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho.
1Co 14:33-34 pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar"Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Luego uno de los hnos., a quien el Espíritu de Dios ponga en su corazón, se levantará y dará las gracias por el pan que representa el cuerpo del Señor. Y luego de orar tomará del pan y lo partirá para entregarlo al resto de los hnos. para que cada uno de los que están en comunión y han sido previamente bautizados, parta un pequeño trozo y se lo coma para hacer memoria del Señor.

Cuando todos han participado del pan, otro hno. se levantará y dará las gracias por la copa y la pasará para que de igual manera cada uno de los hnos. (creyentes bautizados), beban de la copa. Obviamente que los niños no participarán de estos símbolos, porque es requisito que primero sean creyentes y bautizados. Los hnos. beberán un pequeño sorbo de la copa, porque es para hacer memoria del Señor, no de otras cosas impropias.

Hch 2:41 "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.
Hch 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones".

Primero creían, luego eran bautizados y posteriormente participaban del pan, es decir, de la cena del Señor. El vino que se debe utilizar es el mismo que utilizaban los judíos en la celebración de la Pascua, porque no olvidemos que fue durante la celebración de esa festividad judía, cuando el Señor estableció este nuevo pacto con la iglesia a través de estos símbolos del pan y la copa.

Los judíos hasta nuestros días utilizan un vino común y corriente, fermentado, que incluso venden en los establecimientos religiosos judíos para celebrar esa festividad, pero los cristianos podemos usar cualquier vino y añadirle un poco de azúcar a la copa si lo desean, porque se beberá solamente un pequeño sorbo. Una copa debería alcanzar sin problemas para una congregación aproximada de hasta 50 hnos.

No tiene sentido emplear "jugo de uva sin fermentar", primeramente porque eso no fue lo que escogió el Señor, y en segundo lugar porque no en todas partes del mundo se puede obtener uvas durante todo el año. He sabido que en algunos lugares han suplantado el vino hasta por Coca-Cola y el pan por galletas o pan con levadura que compran en la panadería.

Mat 26:17 "El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?
Mat 26:26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
Mat 26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos"

Aquí se establece que el pan deberá ser sin levadura y que el vino era el mismo que tenían en la mesa cuando celebraban esa festividad de la pascua judía.

El pan se puede hacer en casa, con harina sin levadura, se puede añadir un poco de sal y un poco de aceite y juntar la masa con agua caliente para luego colocarlo en una sartén sin aceite y calentarlo hasta que quede dorado por ambos lados, puede ser, si bien les parece, un rectángulo del tamaño que sea necesario y de un espesor aprox. de unos 3 a 4 milímetros para que quede cocido en su interior. Cuando se retire de la sartén, se puede rociar con un poco de agua y envolver en un paño para que se enfríe gradualmente y no quede duro.

Claramente establece la Palabra de Dios que debe utilizarse UN pan y UNA copa. "Y tomando la copa" y "tomó el pan". Es muy importante también ser obedientes al mandamiento del Señor de celebrar la cena con UNA copa y un solo pan, porque eso representa gráficamente también que el sacrificio del Señor fue uno solo. Y UN pan representa a Un solo Salvador, Cristo Jesús, y la unidad indivisible de la iglesia con el cuerpo del Señor, somos un solo cuerpo con Él y no múltiples de pedacitos de pan sobre una bandeja

Si quebrantamos los símbolos a nuestro humano parecer, téngalo por seguro que Dios no se complacerá ni aceptará ese recordatorio, porque no corresponde a las indicaciones divinas. Si en la antigüedad Dios exigía fiel cumplimiento a las ceremonias que Él les había indicado, que eran figuras del verdadero Cordero de Dios y rechazaba enérgicamente esa insolencia humana, cuanto más prolijos deberíamos ser para cumplir con una ordenanza tan simple que nos dejó para la iglesia en el nuevo pacto.

El hombre en su impudicia ha cambiado lo que el Señor ordenó y lo ha substituido por copitas individuales, porque consideran que eso es más higiénico ¿Cómo pudo ser posible que el Dios Omnisciente se "olvidara" de tomar en cuenta esto que los hombres modernos han cambiado? Otros que se consideran "más espirituales" participan de la cena con cuatro copas o dos copas para, según dicen: "no ocupar tanto tiempo en pasar una sola copa a todos los presentes". También cabe la misma pregunta: ¿Cómo pudo ser posible que el Señor no considerara esto, que hoy estas mentes brillantes han descubierto?

Además de romper todo el simbolismo expresado en una sola copa como ordenó el Señor, creo que Dios quiso también regular el tamaño de la iglesia local al establecer que fuera con una sola copa y un solo pan (1Co 10:17 "Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan").

Porque cuando se hace físicamente imposible por el número de hermanos que participan de la cena, realizarla con una sola copa y un solo pan como ordenó el Señor, significa claramente que han sobrepasado el número natural que el Señor tenía en Su corazón al decretar que fuera con una sola copa y un solo pan para la iglesia local.

El hombre para justificar los cambios humanos que han realizado a la Cena del Señor, ha inventado las excusas más absurdas. Siempre las excusas resultan necias, basta con recordar la parábola de la gran cena que relató el Señor en Lc.14:18 "Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses". Nada más absurdo que pensar que alguien le pueda creer que ha comprado algo sin verlo primeramente y pretender que lo irá a ver y probar en la noche ¿Podría ir de noche a ver un campo que compró? ¿O ir de noche a probar una yunta de bueyes?

Igualmente de desatinadas y ridículas resultan las excusas de los líderes modernos cuando pretenden justificar los cambios que han realizado a la Cena del Señor. Transformar la "cena del Señor" en el desayuno del Señor, es equivalente a si alguien nos invita a cenar y nos dice para dejar las cosas más claras, que sea como a las 7; ni el analfabeto o la persona más necia y falta de criterio se atrevería a presentarse a esa invitación a cenar, a las 7 de la mañana, porque en todas partes del mundo se comprende que la cena es en la tarde, al anochecer.

Pero sin embargo, por ejemplo, los líderes de la organización mundial “Asambleas de Hnos.” (Plymouth Brethren), ordenaron a sus seguidores realizar la “cena” a la hora del desayuno. Algunos para justificar lo injustificable, dicen que en el continente americano hacen la cena del Señor durante la mañana, porque en esa hora en el otro lado del mundo, en Oriente (específicamente en Israel), es de noche; cuando en la realidad todos sabemos muy bien que esa orden de sus “jefes” es para todos los países del mundo, incluyendo el otro lado del mundo, sea Oriente u Occidente indistintamente.

También otros insisten en que el vocablo “cena” abarca todas las comidas, incorporando caprichosamente el desayuno en el concepto de “cena”. Pero estos no especifican en cual planeta.

Además cambian lo que mandó el Señor que se realizara con una sola copa, por 2 o 4 o muchas copitas individuales.

En muchas organizaciones religiosas reemplazan el pan sin levadura, que hasta el día de hoy los judíos utilizan para celebrar la fiesta de la pascua; que fue en la cual el Señor después de finalizar esa festividad judía en el aposento alto, cuando llegó la noche y estableció el nuevo pacto para la iglesia, tomó uno de esos panes sin levadura que había sobre la mesa y ordenó participar de un pan y una copa en memoria de Él, hasta que Él regresara. Y como ese pan es figura, representa el cuerpo Santo del Señor Jesucristo, es requisito elemental que sea sin levadura, porque la levadura es símbolo del pecado, y bien sabemos que en Cristo jamás se posó la más leve sombra de pecado en Su Persona Santa.

Con cuanta dignidad y verdad el Señor pudo enfrentar a los fariseos que querían condenarlo, diciéndoles: (Jn.8:46) “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?”

Algunos de estos líderes modernos se justifican diciendo que no hay nadie en la iglesia que pueda hacer el pan sin levadura, pero sin embargo, en muchos de esos lugares hay hnas. que preparan el pan para la cena, pero le tienen que echar levadura ¿Por qué? Porque hacen un pan enorme, con mucha levadura, para que con "un solo pan gigante" les alcance para todos. Si fuera un pan sin levadura como ordenó el Señor, no alcanzaría para las tremendas multitudes que se reúnen en sus congregaciones, manifestando claramente que han sobrepasado con creces el número de la pequeña manda que el Señor y verdadero dueño de la iglesia tenía en mente para cada iglesia local, donde el número de hnos. en comunión que fueran fieles en someterse a Su mandamiento, no podría sobrepasar más allá de 60 a 80 personas.

Pero donde cada uno tendría además la oportunidad de ejercer el don con el cual Dios ha bendecido a cada hijo Suyo y disfrutar de una verdadera comunión fraternal, sin tener que pagarle a un asalariado. Y la obra de Dios iría creciendo en diferentes lugares para bendición de todas las ciudades y diferentes naciones.

Si Ud. desea ver cómo es el pan que utilizan los judíos hasta nuestros días para celebrar la fiesta de la Pascua, puede buscar en Internet donde existe mucha información e ilustraciones de ese verdadero pan sin levadura que escogió el Señor para establecer la cena en la cual un grupo limitado por la condición de los símbolos, logran en plena obediencia a su Señor, participar de esos símbolos hasta que Él vuelva.

Siempre fue muy claro que el Señor quería que la iglesia local fuera un grupo de hnos. y hnas. donde cada uno pudiera ejercer sus dones con los cuales el Espíritu Santo ha bendecido a cada uno de los verdaderos hijos de Dios. Nunca fue Su voluntad el modelo que hoy han desarrollado los hombres, donde multitudes acuden solamente a sentarse en cómodas bancas o butacas y un pequeño grupo selecto realice las actividades que debería ser realizada por cada uno de los hijos de Dios que allí se congreguen.

Menos aún el modelo más clásico que han desarrollado los comerciantes de la fe, donde una multitud le paga a un asalariado para que realice las actividades que deberían ser hechas por todos los hnos., y la congregación solamente acude a sentarse, aplaudir, cantar y lo más importante: pagar sus diezmos, primicias, ofrendas, comprar todo aquello que laboriosas hnas. preparan en la cocina y traen para realizar rifas y todas aquellas cosas que han transformado la casa de Dios, en cueva de ladrones.

Allí se produce una simbiosis muy conveniente que deja a todos contentos, la gran mayoría solamente tiene que colocarse su "traje de cristiano" para acudir allí y aportar con su dinero. El asalariado recibe sus ganancias y mientras más gente acude a ese lugar, más grandes son sus ingresos, por esta razón son muy populares los grandes Ministerios del apóstol, Reverendo, pastor o el título que sus mercantiles mentes les lleve a colocarse.

Siempre el Señor habló de: "manada pequeña", la puerta estrecha, el camino angosto y que son "pocos los que se salvan".

También está el principio instituido por el Señor que la iglesia local era: Mat 18:20 "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". En todo esto vemos claramente la consideración del Señor al establecer que la reunión central de la vida de la iglesia local, la cena, fuera con una sola copa.

Esto excluye directamente los grande ministerios y grandes iglesias que han levantado los comerciantes de la fe en nuestros días, porque preocupados solamente por el dinero, no muestran ningún interés por cumplir con este mandamiento y la forma como el Señor lo dejó para el Nuevo Pacto que hizo con la iglesia, porque están más interesados en atraer grandes multitudes abriendo las puertas al mundo, e insistir en apegarse al pacto anterior (en algunos casos, cuando les conviene) al Antiguo Testamento para poder seguir explotando el diezmo y las primicias en "la iglesia" aunque jamás se menciona en el Nuevo Testamento, donde están todas las instrucciones para la iglesia.

Además hemos de recordar que la iglesia no se menciona en el Antiguo Testamento, porque era "un misterio escondido" para esos tiempos, cuando Dios hizo pacto con Su pueblo terrenal, Israel.

Ef 3:9 "y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas".

Rom 16:25 "Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos"

Col 1:26-27 "el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria"

Si la iglesia o un cristiano en particular desean honestamente saber cómo debe actuar en la casa de Dios, necesariamente debe buscar en el Nuevo Testamento, porque allí están TODAS las instrucciones para la iglesia.

1Ti 3:15 "para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad".

Después de participar de los símbolos, un hno. podría leer un pasaje de la Biblia y dar una pequeña explicación, naturalmente un pasaje que tenga relación con el Señor Jesucristo y Su obra bendita, porque el objetivo de esta reunión es hacer memoria de Él.

Luego el mismo hno. u otro, terminará con una oración o un himno para la Cena. Es muy recomendable que todos los hnos. participen según el Espíritu Santo les guíe, esto significará que no siempre el mismo hno. será quien comience o el mismo que dé las gracias por el pan o la copa todos los domingos, porque cada uno de los creyentes somos igualmente sacerdotes del Dios Altísimo y debemos dejar plena libertad para que el Espíritu actué conforme a Su voluntad, no la nuestra.

En la verdadera iglesia del Señor de acuerdo al modelo escritural, no existe un "ungido" o un "sacerdote" que asuma exclusivamente esa responsabilidad, porque TODOS somos reyes y sacerdotes, ungidos por Dios, no por hombres, lo cual no tiene ningún valor.

1Pe 2:9 "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio"

Ap 1:6 "y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos".

2Co 1:21 "Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios"

Esta reunión de la cena del Señor debe realizarse cada primer día de la semana, es decir, todos los domingos, porque ese fue el ejemplo que se registró en las Sagradas Escrituras para que nosotros supiéramos cómo y cuándo hacerlo.

El mismo Señor resucitado bendijo el primer día de la semana no solamente levantándose de entre los muertos en ese día, sino que también para reunirse con sus discípulos antes de subir a los cielos:

Jn 20:1 "El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.
Jn 20:19 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana,… vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros".
Jn 20:26 "Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro" (el Dgo. siguiente)

El Señor tuvo especial consideración de reunirse con los Suyos cada día Dgo. cuando Sus discípulos estaban congregados. Luego en el relato Sagrado vemos que ellos continuaron perseverando en ese día especial, día Dgo., aunque bien sabemos que en aquellos tiempos aún no era un día feriado.

Hch 20:7 "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan"

Por ser ese día en el cual se congregaba la iglesia para esa ocasión tan especial, es que también dejó la ordenanza que en esa reunión de la cena del día Dgo. se recogieran las ofrendas para los hnos. necesitados (no para los que quieren vivir sin trabajar).

1Co 16:2 "Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado"

En nuestros días he escuchado a muchos pastores justificar el no realizar la cena del Señor todos los Dgos. porque dicen que "se haría muy rutinaria", por lo tanto han preferido hacerla solamente (algunos, los que llegan a hacerla) una vez al año, durante la festividad católica de la que Roma denomina "Semana Santa" que de santa es lo menos que tiene.

Me resulta muy curioso que se les pueda hacer "rutinaria" la cena del Señor a estos pastores tan "espirituales" que decidieron por decisión propia celebrarla solamente una vez al año, y sin embargo no se les hace rutinario recoger las ofrendas todos los domingos y todos los días de la semana y hasta fuera de sus "iglesias" en las conocidas reuniones de "células" donde recogen dinero hasta sin estar presentes.

El mandamiento que el Señor Jesucristo dejó para la iglesia fue como se lo indicó al apóstol Pablo: 1Co 11:26 "Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga".

Y en el relato textual cuando estableció este Nuevo Pacto con la iglesia en Mt. 26:30 concluye: "Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos".

Todo lo que indico es solamente para responder a la pregunta de cómo hacer la cena a quienes no saben acerca de esto, es únicamente un modelo pero no una regla. El Espíritu Santo les guiará a toda verdad y premiará vuestra fidelidad al Señor y a Su Palabra.

Escudriñad las Escrituras porque únicamente Su Palabra es verdad, no la mía o la de otro pastor. Sométanse a la voluntad soberana de Dios, no a la vuestra, busquen en la Biblia cómo han de ser las cosas y Dios les guiará con Su santa luz, como un faro al barco que navega por turbulentas aguas y les llevará a puerto seguro, hasta la gran ciudad celestial.



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