Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 307

¿Existen las "maldiciones generacionales" u otro tipo de maldición que pueda afectar la vida de un hijo de Dios?


Respuesta


El día de nuestra conversión, no solamente nacimos de nuevo, sino que además TODAS las cosas fueron hechas nuevas, pasamos a ser nueva criatura en Cristo. Por lo tanto no existe ninguna posibilidad de "maldiciones generacionales" que podamos heredar de nuestra vida pasada antes de conocer al Señor. En el Nuevo Pacto de la gracia Dios nos perdonó TODOS nuestros pecados y nos transformó en una nueva criatura.

Obviamente conozco de la manipulación que los curanderos, "sopladores", "adivinas" y predicadores en general que existen en muchas iglesias espiritistas, donde explotan las creencias y prácticas esotéricas de supuestos "fenómenos paranormales" con todas sus expresiones de sortilegio, ocultismo, santería, adivinación, agorería, encantamientos, maleficios, hechizos y maldiciones; que utilizan en sus congregaciones para impresionar y atemorizar a los ingenuos que no consultan con la Palabra de Dios para ver si esas cosas deben ser así, y poder tener una congregación cautiva en esas cadenas de superstición, con fines de lucro.

Es increíble cómo personas que dicen ser del Señor se dejan engañar por estos espiritistas disfrazados de pastores, que siempre están viendo "espíritus inmundos" en todos lados, seguramente porque los siguen a ellos debido a que trabajan juntos. Luego ocupan gran parte de su tiempo exhortando sobre la "guerra espiritual" porque viven sumergidos en ese mundo fantasmagórico de demonios y mucha superstición, donde TODO es consecuencia de esos siniestros seres de las tinieblas; hasta en la ropa de las personas dicen que se transmiten los "malos espíritus", esto último es muy propio de la "santería" que es muy común en África y en los países de América Latina donde existe población de origen africano.

Éstos que abundan en las iglesias carismáticas, son quienes enseñan a sus congregaciones a utilizar la Santa Biblia como amuleto para la buena suerte o como talismán (con poderes mágicos), que se coloquen el Libro Sagrado en el lugar de sus cuerpos donde les duela y así sean "sanados"; el resultado es que muchos de ellos tienen ahora Biblias sucias con sudor y naturalmente con mal olor. Pero el colmo era de uno que me contaba que su pastor le había dicho que su Biblia olía así, por causa de los demonios "porque éstos eran muy hediondos" ¿Cómo los demonios podrían introducirse dentro del libro Santo? Solamente una mente pervertida podría concebir algo así.

Hasta he conocido testimonios de hnos. que esa clase de "pastores" le han dicho que entierren una Biblia en el jardín de su casa, para que quede "protegida" de los ladrones y de los demonios. También utilizan el Libro de Dios de la misma manera que los católicos usan sus ídolos, lo dejan abierto, generalmente en un Salmo y le encienden una vela.

El verdadero hijo de Dios debería ser más prudente y sabio para no dejarse engañar por estos malos elementos que abundan en muchas "iglesias" pentecostales y carismáticas en general. Debemos obedecer al Señor Jesucristo antes que a los hombres, consultar con la Biblia para asegurarnos si esas cosas provienen de Dios o del enemigo de las almas.

El Señor nos ordena "Escudriñad las Escrituras" porque ellas nos pueden hacer sabios y libres de esas influencias nefastas que pueden contaminar nuestros espíritus.

En este concepto nos exhorta la Palabra de Dios:

2Co 7:1 "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios".

Contaminación de espíritu, se refiere al creyente que expone su mente a enseñanzas de religiones falsas con ideologías que insultan la verdad del Dios que nos revela la Santa Biblia, y contaminan su espíritu con blasfemias que puede desviarle de la verdad.

2Jn 1:10 "Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!"

Dios es muy preciso para señalar en Su Palabra este tema (como todos los que debemos conocer), para que no nos dejemos engañar por los charlatanes que pululan entre los Neo evangélicos, donde todo es negocio para beneficio de esos líderes inescrupulosos.

2Co 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".

Literalmente significa: es hecho "una nueva creación". Las cosas viejas pasaron para indicar el cambio trascendental, notable y decisivo para aquel que ha nacido de nuevo, ahora TODAS las cosas son hechas nuevas. Nada de nuestra vida pasada nos puede afectar, porque Dios nos ha prometido que las cosas viejas pasaron.

El perdón que disfruta el hijo de Dios es infinitamente perfecto y eterno:

Col 2:13 "Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados"

Y Su promesa bendita es: Heb 8:12 "Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades".

Con este perdón amplio, completo y eterno ¿Podría existir algo que atemorice al verdadero hijo de Dios? ¿Maldiciones de brujos que se disfrazan de "pastores"?

Es indispensable además establecer una diferencia notable entre el Antiguo Pacto de la ley (Antiguo Testamento) y el Nuevo Pacto de la gracia en términos generales, incluyendo a aquellos que nunca han sido del Señor.

En la ley, donde se aplicaba el juicio de forma inmediata sobre todos los israelitas, fueran creyente o no, Dios sentenció maldición para el transgresor de la ley.

Deut 27:15 Maldito el hombre que hiciere…
Deut 27:16 Maldito el que…
Deut 27:17 Maldito el que….
Deut 27:18 Maldito el que…
Deut 27:19 Maldito el que…
Deut 27:20 Maldito el que…
Deut 27:21 Maldito el que…
Deut 27:22 Maldito el que…
Deut 27:23 Maldito el que…
Deut 27:24 Maldito el que…
Deut 27:25 Maldito el que…
Deut 27:26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

A diferencia de este cúmulo de maldiciones que sentenciaba la ley para TODOS los israelitas. En el Nuevo Pacto de la gracia, en el Nuevo Testamento encontramos bendiciones para el que ha nacido de nuevo, porque Cristo vino a pagar el precio de nuestra condenación y hoy estamos libres del castigo (maldición) de esa ley, Gal 3:13 "Cristo nos redimió de la maldición de la ley".

En el nuevo pacto (Nuevo Testamento) ahora en lugar de maldición, encontramos bendiciones:

Mat 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Mat 5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Mat 5:5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Mat 5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Mat 5:7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Mat 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Mat 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Mat 5:10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Mat 5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Pero aún en la ley del Antiguo Testamento para los israelitas, jamás existió esa mal entendida "maldición generacional" con la cual atemorizan en las iglesias espiritistas de nuestros días, concediéndole un poder "demoniaco maléfico", propio de los hechizos de la brujería.

Cuando en el 2º mandamiento (de los 10) que Dios entregó a Moisés dice, prohibiendo y condenando la idolatría: (Ex.20:5-6) "visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos". Siempre pasan por alto la referencia que allí indica y que es inmensamente más amplia, de la misericordia que Dios hace a millares.

Cuando Dios dice aquí que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que le aborrecen, no es para indicar que Dios traspasará el pecado y condenación a los hijos por el pecado de los padres, porque esa interpretación se contradice cuando posteriormente Dios afirma dentro de esa misma ley que entregó a Moisés para Israel, que cada uno es responsable por su propio pecado, nadie, ni los padres serán condenados por los pecados de los hijos, ni los hijos por los pecados de sus padres:

Deut 24:16 "Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado".

La misma verdad ratifica en Ezequiel.

Eze 18:20 "El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él".

Lo que está señalando en ese 2º mandamiento de Ex 20:6, es lo que la ciencia en nuestros días denomina enfermedades genéticas. La vida disoluta de un padre, puede transmitir en los genes enfermedades a sus hijos, pero eso es parte también de la ley divina que ha establecido: Gal 6:7 "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará".

Pero los niños que fueran víctimas de enfermedades genéticas que mueran en su edad de infante, de igual manera irán al cielo. Y si cuando mayores no aceptan la obra salvadora de Cristo Jesús, serán condenados por su propio pecado, no por su enfermedad que heredaron.

Nadie va al infierno por haber heredado una enfermedad de sus padres, sino por ser pecador e indiferente o rechazar la obra de Salvación que Dios ofrece a través de Su Hijo Jesucristo.

Hoy en la gracia, la iglesia debería estar libre de esos falsos temores que curanderos y hechiceros que se disfrazan de pastores en muchas "iglesias" de nuestros días, y están enseñando doctrinas falsas produciendo intimidación sobre sus congregaciones. Porque Dios nos asegura, y debemos creerle a Dios antes que a los hombres:

2Co 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".

El hijo de Dios debe apropiarse y disfrutar de esta verdad expresada en la infalible Palabra del Señor:

Jn 10:28 "y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano".

Rom 8:38 "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
Rom 8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".



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