Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 304

¿Debo continuar en mi iglesia ahora que reconozco que están en pecado? ¿Qué puedo hacer? ¿Dónde ir?


RESPUESTA


Primeramente debe estar muy tranquila porque ya pertenece a la iglesia del Señor, la cual Él pronto vendrá a buscar, porque esa iglesia está constituida por todos los creyentes que han nacido de nuevo y han lavado sus pecados en la sangre preciosa de Cristo nuestro bendito Salvador, sin importar en cuál iglesia o denominación se encuentren.

En nuestros días cuando la apostasía ha controlado hasta el mundo de "las iglesias", muchos hnos. están replegados en la última línea de la retaguardia, que son sus hogares, para resistir esta arremetida final del enemigo de las almas; donde los jefes de familia están ejerciendo su sacerdocio junto a sus familias.

Especialmente ellos, que comprendieron lo que Dios dijo para el tiempo final de la iglesia acá en la tierra (Laodicea, Ap.3:20 "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo"), que el Señor está afuera de esas iglesias, llamando desde afuera a la puerta para que lo dejen entrar, porque los líderes de hoy, por amor al dinero, han cerrado las puertas al Señor que no puede entrar allí, porque sus pastores le han abierto las puertas al mundo, y el Santo no puede convivir junto a toda esa perversión donde han transformado lo que debería ser la casa de Dios, en cueva de ladrones.

Estos hnos. fieles que perseveran heroicamente reuniéndose en sus casas ante tanta brutalidad del enemigo (Mat 18:20 "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos"), también forman parte de esa iglesia, la esposa amada que el Señor viene a arrebatar de las garras del enemigo que controla toda la sociedad (o "suciedad") de nuestros días.

Este modelo establecido en las Sagradas Escrituras no tiene ninguna relación con las "reuniones de células" que hoy en muchas iglesias mantienen, porque esas no son iglesias, sino reuniones que fueron planificadas únicamente para recoger más ofrendas, ahora fuera de sus iglesias. Si Ud. es uno de los que tiene esas "células" en su casa, deje de recoger ofrendas y verá lo que dirá su pastor.

No olvidemos que la iglesia primitiva nació de esa manera, reuniéndose en las casas, pero eran iglesias (no "células") y así vivieron exitosamente durante tres siglos, hasta que nace la iglesia católica con Constantino y éste proporcionó los grandes locales de las diversas divinidades paganas que abundaban en el imperio. Los romanistas fueron los primeros en establecer sus reuniones en grandes edificios y fue al mismo tiempo el inicio de la corrupción del "cristianismo", cuando ellos se autodenominaron también "cristianos" y compartieron el gobierno de Roma en lo que luego denominaron el Césaro-Papismo.

Para el final de los tiempos, antes de Su venida, el Señor describió a la cristiandad de la siguiente manera: (Ap 3:17) "Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo". Efectivamente, en nuestros días la falsa cristiandad se considera rica, poderosa y que no necesita de Dios por eso han dejado al Señor afuera. Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Tienen grandes edificios y el abundante dinero que le sacan a todos los que asisten a sus "feudos" donde han creado todo un sistema para despojar a los incautos, exigiendo el pago del diezmo amenazando con las llamas del infierno si no lo entregan, ofrendas que repiten una y otra vez en cada reunión, pactos y demás. Reuniones casi todos los días de la semana, incluyendo las reuniones de "células" que obviamente se hacen porque allí también obtienen dinero. Todas estas actividades son "necesarias" para recoger más dinero para el pastor, porque si no se pidieran dinero, no harían ninguna de estas reuniones, necesitan mantener el "negocio" abierto todos los días de la semana para obtener más utilidades.

Saturan sus "iglesias" con reuniones de jóvenes, reuniones de hermanas, reuniones de matrimonios, reuniones de solteros, vigilias, "Pyjama party", reuniones para cocinar y reuniones para vender lo cocinado, etc. cuando bien sabemos que en la Biblia no encontramos ninguna de estas reuniones ni el comercio que hoy hacen.

En las iglesias del Nuevo Testamento, donde se encuentran todas las instrucciones del Señor para que sepamos cómo debemos conducirnos en la casa de Dios, no existen estas actividades mercantiles y de espectáculos de entretención porque Cristo era suficiente, si el Señor no les atraía, jamás pensaron en traer el mundo dentro de la iglesia para que esa gente se sintiera a "gusto" y se entretuviera. La iglesia nunca fue un circo de entretención como lo es hoy.

La verdadera iglesia del Señor, no tiene nada mejor que presentar que a Cristo crucificado y Cristo glorificado, si esto no atrae al pecador, NADA podrá hacer cambiar sus corazones. Substituir la persona Santa y bendita de nuestro Salvador por el "circo", espectáculos y entretenciones que hoy ofrecen a cambio en las iglesias, es una blasfemia que Dios no pasará por alto y ninguno podrá argüir que es inocente, todos por igual deberán rendir cuentas por este pecado, los líderes y las congregaciones que asistían y aportaban con su dinero a financiar esta irreverencia contra Dios, son igualmente culpables.

Todo esto que vemos en nuestros días es de invención humana y tiene como gran finalidad, obtener más dinero para los líderes; es fuego extraño que Dios condena y que un día también pedirá cuentas a todos los que participaron en este mercado en que han transformado lo que debería ser la casa del Señor.

La decisión que debe tomar es si continúa en ese sistema corrupto que me ha descrito o sale desde allí, y el gran dilema en nuestros días es ¿Dónde ir? Cuando bien sabemos que el mal es generalizado.

Lo que debe considerar es: Si Ud. sabe que en un restaurante están vendiendo comida contaminada ¿Iría allí? ¿Con su familia? ¿Con los seres que más ama? Estoy seguro que ninguna persona sensata concurriría a un lugar así, sabiendo las terribles consecuencias que le traería a Ud. y a los miembros de su familia.

Si con su salud física actuaría con prudencia y se abstendría de ir a comer a un lugar que hasta las leyes de salud del gobierno que controla esa ciudad no permitiría que asistiera ¿Cuánto más cuidadosos y prudentes deberíamos ser con nuestra alma eterna y el alimento espiritual que recibimos? Es más, no solamente sigue ingiriendo alimento que sabe que está contaminado, sino que además coopera con su dinero para sostener ese sistema tóxico de los comerciantes de la fe. Sería igual (siguiendo el ejemplo gráfico) que si supiera que no puede consumir el alimento de ese restaurante, dejara voluntariamente una contribución en dinero para sostener al corrupto que tiene esa clase de negocio.

Me menciona que ha entendido claramente que todo en su "iglesia" es un negocio para el cual han montado un gran espectáculo cuya única finalidad es atraer gente para vaciar sus bolsillos, donde el Señor y Su Palabra son los grandes ausentes, porque han sido reemplazados por predicadores gritones, "sopladores", curanderos, milagreros, profetizas (adivinadoras); mucho trabajo en la cocina para luego vender todos sus productos a la concurrencia, música chatarra, conciertos musicales; la última novedad es el "Pyjama Party" para los jóvenes, concursos de bellezas, cabañas para vacacionar, etc., etc., todo lo transforman en entretención para poder cobrar dinero.

Ahora que ha leído nuestra página y ha estudiado la Palabra de Dios, me dice que toda esa basura en su "iglesia" emana un olor putrefacto más insoportable, especialmente el espectáculo que ofrecen a través de las "danzas", las "lenguas", sanidades donde tiran al suelo a las personas y las infaltables "adivinas".

El gran dilema de los hnos. sinceros que continúan encadenados en estas "iglesias" es que la mayoría no sabe dónde ir ni qué hacer. Pero la promesa de Dios es que el Espíritu Santo os guiará a toda verdad. Necesita repasar su situación y orar muy profundamente en la presencia del Señor, conversar con Dios, no con hombres, no conmigo ni con su pastor o "pastora", para buscar la dirección divina.

Cuando tenemos dudas y no encontramos en el momento la respuesta en la Palabra de Dios, siempre recomiendo reflexionar en nuestros corazones y preguntarnos: Si el Señor estuviera en nuestro caso ¿qué haría? Y en esta situación específica bien sabemos lo que el Señor hizo, quedarse fuera de esas "iglesias" (Ap.3:20) porque no pueden ser la casa de Dios.

El Señor con su amor y santidad nos ordena: "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré"

Yo no puedo decir más que lo que he expresado a muchos hnos. que me han planteado un problema similar desde diferentes lugares del mundo, y es lo que digo en la respuesta 75 de las PREGUNTAS FRECUENTES, la cual le invito con mucho amor a leer en la presencia del Señor.



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