Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 299

¿Cómo podemos decir que la creación tiene 6.000 años, cuando en el universo vemos estrellas que están a miles de años luz, que viajando la luz a la velocidad de 300.000 Km/segundos, nos indica no solamente la distancia, sino que también la antigüedad, la cual sería muy superior a los 6.000 años que dice la Biblia que tiene la creación?


RESPUESTA


En primer lugar es necesario establecer que en ninguna parte la Biblia habla de la edad del universo ni se menciona que la creación de Dios tiene 6.000 años de antigüedad. Lo que se puede determinar a través de las genealogías que nos describe las Sagradas Escrituras, es un cálculo aproximado de 6.000 años desde la creación del hombre, pero no de la creación del universo.

La Biblia es un libro que contiene la revelación de Dios para el hombre, por lo tanto lo que allí se encuentra es aquello que Dios estimó necesario que el hombre conociera, especialmente para la salvación eterna de su alma, no es un libro donde encontremos todo aquello que nuestra curiosidad desea saber.

No fue escrito para los ángeles ni para argumentar con lo que Dios denomina la "falsamente llamada ciencia" refiriéndose al conocimiento de los hombres, el cual se podría comparar a una persona que se encuentra a la orilla de una playa y contemplando el inmensurable mar, sin saber lo que hay más allá, pretende erigir postulados de la distancia que lo separa desde el otro lado del océano, de la profundidad, de todos los seres que se mueven en esas aguas y muchos otros misterios que desconoce por completo.

Con justa razón la Palabra de Dios nos advierte: 1Ti 6:20 "Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la fe".

La "ciencia" de los hombres evoluciona diariamente, lo que un día asegura, mañana lo desmiente y cambia por otra "verdad". Un día afirmaron que la tierra no se movía y que era el sol que giraba en torno a nuestro planeta, luego cambiaron por otra verdad, que el sol estaba fijo en el espacio y que la tierra era la que giraba alrededor del sol. Pero más recientemente cambiaron y hoy afirman que la tierra gira y el sol también se mueve y todo el universo se expande en la inmensidad del infinito.

La "ciencia" de los hombres puede cambiar, pero la infalible Palabra de Dios nunca cambia. En ella hace miles de años nos dijo Dios aquello que hoy maravilla a los hombres, que los cielos se extienden. Isa 45:12 "Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos".

Is 40:22 "El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.

Job 9:8 "Él solo extendió los cielos"
Job 9:9 El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, y los lugares secretos del sur;
Job 9:10 El hace cosas grandes e incomprensibles, y maravillosas, sin número".

Isa 48:13 "Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente".

Cuanta verdad expresa el salmista al decir: Sal 19:1 "Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos".

No voy a complicar mi respuesta con la conocida formula de Einstein E= mc2 porque son muy pocas personas en el mundo que la pueden o creen entender, y yo no estoy en ese número de cerebros privilegiados, además no es mi propósito demostrar lo que Einstein reveló a través de esa fórmula, que el tiempo es relativo, únicamente me limitaré a citar hechos que sabemos son reales.

Con la puesta en el espacio de los numerosos satélites que entre otras cosas, muchos se utilizan para hacer funcionar los sistemas de GPS (Sistema de Posicionamiento Global) de navegación por satélite, se ha logrado probar algo de esa extraordinaria teoría de Einstein, que el tiempo es relativo. Porque esos satélites que funcionan con relojes atómicos en el espacio, necesitan ajustarse diariamente porque el tiempo en esa pequeña distancia en que se encuentran los satélites, es diferente al tiempo que transcurre acá en la tierra.

La diferencia nos puede parecer muy pequeña, 38 nanosegundos por día (38 millonésimas de segundos por día), pero esa pequeña diferencia, al proyectarla a los GPS que funcionan en la tierra, ese ángulo se expande notablemente y si no se ajustaran diariamente esos relojes, el margen de diferencia significaba distancias considerables de error sobre los puntos indicados en la tierra.

De esta forma se probó en forma práctica la fórmula que nos dejó Einstein donde nos asegura que el tiempo es relativo. Hoy los hombres de ciencia, embelesados como un niño con un caramelo delicioso, están descubriendo con sus nuevos y sofisticados telescopios, algo que está haciendo cambiar todos los conceptos de la física moderna, que el universo que se logra ver a través de esos instrumentos, es mucho más que eso.

Porque están descubriendo que en el universo existe según creen hoy, mucho más que las estrellas, galaxias, supernovas, etc., porque ese cielo "visible" es solamente un 0.4% del universo. El otro 3.6% de lo "visible" es gas intergaláctico, pero el 73% de todo el universo está constituido por la energía oscura y el 23% restante es materia oscura.

Hoy los científicos nos hablan, apoyados en los resultados que observan en los poderosos telescopios que han logrado desarrollar, pero principalmente en cálculos matemáticos gravitacionales, dicen que existen hoyos negros con la masa de varios millones de soles, con una fuerza inimaginable que giran casi a la velocidad de la luz y devoran todo, incluyendo la luz.

También creen haber descubierto los quásares, estrellas de neutrones, etc., y sus cálculos los han llevado a hablar de universos paralelos, "gusanos del tiempo" (túneles del tiempo) que serían corredores por los cuales se podría transitar en el universo sin que transcurra el tiempo. Pero esos brillantes teoremas matemáticos son cuestionados por los físicos, porque toda la solidez de la física se vería amenazada (puede leer más sobre este tema en el mensaje Nº 95 "La Ciencia y el Cielo" que encontrará en la sección MENSAJES).

¿Dónde quedan las verdades de las fórmulas de la física que tuvimos que aprender en nuestra juventud? Por el momento nadie sabe. Un gran sabio de la antigüedad dijo: "Sólo sé, que nada sé". Y eso parece ser lo único cierto en la ciencia de los hombres.

La explicación que encuentro a través de la Palabra de Dios, es mucho más sencilla y sin tantos recovecos y dilemas, porque los hombres por cada verdad que descubren, únicamente aprenden que existen mil cosas más que no saben, y en una progresión geométrica les aumenta su ignorancia. Pero en la inamovible verdad de Dios que nos entrega en las Sagradas Escrituras, vemos que el tiempo es algo muy diferente a lo que la mente humana cree dilucidar.

El tiempo en la Biblia es el desgaste ("envejecimiento") que provoca el pecado sobre toda la materia. Rom 8:22-23 "Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo".

¿Qué está esperando TODA la creación y nosotros mismos para nuestros cuerpos mortales donde aún mora el pecado? La liberación plena del pecado para transformar esto mortal en inmortal. Cuando Dios finalmente juzgue y extirpe el pecado de Su creación, nosotros tenemos la promesa divina que recibiremos un cuerpo de gloria semejante al cuerpo de gloria del Señor, y una transformación semejante aguarda también a toda la creación, la cual recuperará su gloria original, cuando no existía el pecado y en consecuencia, tampoco el tiempo.

Filp 3:21 "el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas".

¿Cómo será el cuerpo de gloria que recibiremos cuando Cristo nos lleve a las mansiones celestiales?

En 1Cor.15: 52 encontramos la respuesta a esta interrogante: "nosotros seremos transformados, porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal de inmortalidad".

Añade en los versos 42 al 49 "Así es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Y así como hemos traído la imagen del terrenal (Adán), traeremos también la imagen del celestial (Cristo).

A través de estos pasajes, comprendemos que el cuerpo de gloria del cristiano será:

INMORTAL. Vivirá eternamente sin jamás ver muerte. Qué bendición más sublime, vivir para siempre sin tener que separarnos de nuestros seres amados. La inmortalidad es el don más buscado por el hombre; todos estarían dispuesto a pagar cualquier precio por obtenerla, pero debido a su ceguera e incredulidad, se encuentran privados de ella.

La inmortalidad Dios la ha reservado únicamente para los que se han arrepentido de sus pecados y nacieron de nuevo en Cristo Jesús; para todos los que se han apropiado de esa obra redentora del Señor.

ESPIRITUAL. Con propiedades diferentes a las actuales, una de ellas será que hoy en nuestros cuerpos terrenales, la vida está en la sangre; en cambio en ese cuerpo celestial, la vida estará en el espíritu.

INCORRUPTUBLE. Será un cuerpo que vivirá en un estado de pureza que nunca verá corrupción. ¿Podemos imaginar un cuerpo que no pueda ser afectado por la enfermedad ni el dolor? ¿Un cuerpo que no envejezca jamás?

Ese es el cuerpo que Dios nos dará a los que somos hijos suyos. Con cuanto afán el hombre ha buscado la eterna juventud; si supieran cuan cerca está de ellos. El Señor la ha puesto a su alcance, pero el hombre se ha empecinado en probar otros caminos.

GLORIOSO. Recibiremos un cuerpo lleno de gloria y esplendor. Los querubines se cubren ante la majestad de nuestro Dios, en cambio nosotros podremos verle cara a cara, porque su gloria no nos podrá anonadar. Seremos semejantes al cuerpo de gloria del Señor.

En 1Jn.3: 2 también nos rebela esta verdad: "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él".

PODEROSO. Será un cuerpo que no estará limitado a las leyes físicas terrenales. El hombre incrédulo fantasea con personajes de ficción otorgándoles diversos poderes, pero bien sabemos que el cuerpo de gloria con el cual resucitó Cristo, fue un cuerpo muchísimo más poderoso, que podía traspasar murallas, trasladarse en el mismo día desde Jerusalén a Galilea sin medios de transporte (Mt.28:7).

Pero lo más maravilloso fue cuando con ese mismo cuerpo subió a los cielos y nos dejó ese mensaje por medio de ángeles: Hch 1:11 "los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo".

Aquellos que niegan a Dios y Su infinito poder podrán preguntarse: ¿Cuánto tardó el Señor en llegar hasta el tercer cielo, el trono de Dios? Pero intentar responder eso es desconocer y negar al Todopoderoso que no está encerrado en el tiempo, como tampoco lo estaba Su creación antes que entrara el pecado, como también será cuando al final entremos al estado eterno de todas las cosas, porque Dios juzgará y erradicará el pecado para siempre.

Entonces será cuando TODA la creación que ha estado gimiendo por la existencia del pecado, incluyendo nuestros cuerpos mortales, no estaremos afectos nunca más al tiempo, porque al no existir el pecado, tampoco existirá el tiempo. Todas las leyes de la física serán obsoletas en ese estado eterno.

La mente humana no logra llegar al borde del principio de la profundidad y los efectos que sobre toda la materia (incluyendo nuestros cuerpos), el pecado ha tenido desde que entró en la creación, porque no alcanza a conocer la dimensión de la santidad infinita de Dios ni la terrible gravedad del pecado.

Pero el Eterno Dios nos garantiza que cuando el Señor venga nuevamente a la tierra, el tiempo no será más, porque no existirá en ese cielo nuevo y tierra nueva que creará; debido a que no existirá nunca más el pecado. Por eso sabemos que el tiempo es el efecto del pecado sobre la materia y el hombre en particular. Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Ap 10:6 "y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más".

El tiempo se echó a correr desde el momento que entró el pecado en la creación de Dios, y no existirá más cuando entremos al estado eterno de todas las cosas, porque el pecado no existirá más.

Por lo tanto, en la creación original de Dios no existió el tiempo. Él creó los cielos, las estrellas, las galaxias y extendió los cielos en la gran expansión del universo que Él soberanamente determinó. ¿Cuánto tardaría la luz en viajar en una dimensión donde el tiempo no existió? Es algo que la mente humana no puede calcular, porque es una incoherencia intentar determinar cuánto "tardaría" en viajar la luz cuando no existía el tiempo.

La obstinación y tozudez del hombre por negar a Dios, los lleva a medir un tiempo que nunca ha existido, es tan absurdo como pretender determinar cómo fue la niñez y querer explicar la adolescencia de Adán, cómo fue y cuanto duró. La mente finita del hombre no concibe ni puede comprender lo eterno, donde no transcurre el tiempo.

El hombre en su terquedad por intentar negar o no querer reconocer la existencia de Dios, lucha vanamente en poner una edad al universo y a todo lo creado, en una danza de ceros donde cada cual afirma lo que mejor le parece y cada vez cambian, porque aceptan que la materia no pudo existir eternamente y necesariamente tuvo un principio y por ende una edad, pero en su controversial teoría del "Big-Bang", esa supuesta materia incandescente que explotó y dio origen a la creación sin un Creador, existió eternamente ¿? Eso rompe con su propia lógica y demuestra su sofismo por negar a Dios.

Si aseguran que la materia no puede ser eterna e intentan poner años de existencia a los cuerpos celestes que descubren, incluyendo la tierra ¿No sería más lógico aceptar lo que siempre todos entendemos que lo único eterno ha sido siempre Dios y Él es el creador de todo? ¿Que esa supuesta materia incandescente que dio origen al "Big-Bang" no pudo existir eternamente y alguien la tendría que haber creado?

Cuanta sabiduría existe en la exhortación que encontramos en la Palabra de Dios: 1Ti 6:20 "Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la fe".

Lo divino no lo puede encerrar en una fórmula establecida por los hombres, porque el Eterno y Soberano Dios está por sobre Su propia creación. Para mayores antecedentes le invito a leer en la sección MENSAJES el Nº 52 "Creación o Evolución".



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