Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 296

¿Es un error de traducción o una contradicción en los Escritos Sagrados cuando en Mt 10:10 dice el Señor que "el obrero es digno de su alimento" . Y posteriormente el apóstol Pablo dice en 1Tim.5:18 "Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario?


RESPUESTA


En la Biblia no pueden existir errores ni contradicciones, porque dejaría automáticamente de ser la "infalible Palabra de Dios". Por lo tanto siempre que nos enfrentamos a una aparente "contradicción" necesariamente debemos analizar con mucha reverencia y cuidado su contexto.

Vale destacar que no solamente el apóstol Pablo se refiere al derecho concedido por el Señor para el que trabaja en los negocios de Dios, de recibir los alimentos, sino que también en los otros evangelios se transcribe correctamente por ejemplo en el evangelio de Lucas, citando las palabras de Jesús dice: Lc.10:7 "Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa".

En el contexto de este mismo pasaje se entiende claramente que el Señor está haciendo referencia a la comida, al alimento como el salario que merece el siervo que está predicando: "comiendo y bebiendo lo que os den; (¿Cuál es la razón por la cual deben aceptar esos alimentos?) porque el obrero es digno de su salario". ¿Cuál es el salario que es digno de recibir de un siervo de Dios? Los alimentos que le ofrezcan, de ninguna manera se refiere a un dinero, porque entonces dejaría de ser un evangelio de "gracia" el que ese siervo hubiera predicado como Palabra de Dios.

Por este motivo el Señor menciona específicamente en Mt 10: 9 la prohibición para cumplir esas labores de predicación: "No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento".

De igual manera lo utiliza el apóstol Pablo en 1 Tm.5:18 "Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario". Aquí abiertamente se aprecia que está haciendo alusión a los sacerdotes del Antiguo Testamento y que aquí lo transcribe además, para los que trabajan en la predicación del evangelio en la iglesia en el Nuevo Testamento.

Pablo exhorta ahora en 2Ts. 3:10 en el tiempo de la iglesia: "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma". 1Tes 4:11-12 "y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada".

Quien con más autoridad que el gran apóstol Pablo podía entregar una exhortación de esa intensidad, porque tenía no solamente la autoridad apostólica, sino que de su propio testimonio, porque había trabajado con sus propias manos para su sustento y no ser gravoso a las iglesias.Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Hch 20:33 "Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.
Hch 20:34 Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido".

Hch 18:3 "y como era del mismo oficio, se quedó con ellos, y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer tiendas".

2Co 11:9 "Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga
2Co 12:14 He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros"

El apóstol Pablo, que provenía de una familia de estatus social alto, que había sido fariseo de fariseos como él mismo se definió, sirvió como militar bajo el poderoso ejército romano, pero cuando aceptó al Señor Jesucristo como su Salvador y Señor, no consideró una humillación trabajar con sus manos para su sustento, sino que con mucho orgullo dice que "estas manos me han servido" y trabajó haciendo tiendas.

Pablo en 1 Tm.5:18 está citando a los sacerdotes del Antiguo Testamento quienes siempre recibieron "su salario" en alimentos (el diezmo), JAMÁS EN DINERO, porque les estaba prohibido por Dios aún tener propiedades ni nada material de su pertenencia, porque estaban consagrados al servicio del Señor, por lo cual todas las ofrendas que el pueblo les llevaba eran únicamente alimentos para su sustento.

Esto lo destaca la Palabra de Dios hasta en los días del ministerio terrenal del Señor:

Mt.23:23 "Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque diezmáis la menta, y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante DE LA LEY: la justicia, la misericordia y la fe. Esto ERA necesario hacer, sin dejar de hacer aquello".

Es decir, sin dejar de hacer lo más importante que menciona el Señor: la justicia, la misericordia y la fe, porque ellos se estaban preocupando únicamente de lo material, el diezmo ¿O Ud. es de aquellos que le han creído a los mercaderes de la fe que lo más importante que se refiere el Señor y que no hay que dejar de cumplir era el diezmo? ¿La menta, y el eneldo y el comino?

Resulta muy evidente, aún para el lector más obcecado defensor del pago del diezmo dentro de la iglesia, que lo que está diciendo el Señor y no admite otra interpretación posible, a no ser que desee intencionalmente torcer las Sagradas Escrituras, que aquello que dijo el Señor fue:

"Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque diezmáis la menta, y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante DE LA LEY: la justicia, la misericordia y la fe. Esto (el diezmo: la menta, y el eneldo y el comino) ERA necesario hacer, sin dejar de hacer aquello". "Aquello" lo más importante que esos hipócritas habían dejado de cumplir que era: la justicia, la misericordia y la fe. No podría estar refiriéndose al diezmo, porque esos hipócritas aún lo seguían pagando.

Por lo tanto, considerando que en el Antiguo Pacto de la ley el "salario" de los sacerdotes era recibido únicamente en alimentos, de igual manera el Señor lo ordena para los tiempos de la gracia para quienes se dediquen a esa labor de predicar el evangelio de la gracia, recibir los alimentos que le ofrezcan. En esa forma lo expresa también el apóstol Pablo al indicar que "No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario (su alimento)".

La viuda que menciona el Nuevo Testamento (Mr.12:41 y Lc.21:1) que entregó una muy pequeña donación en dinero, era el que se colocaba en los 13 receptáculos en forma de trompeta que se encontraban en el patio de las mujeres para recibir las ofrendas en dinero para la mantención del templo.

Era el dinero que cada israelita debía pagar UNA VEZ AL AÑO y era destinado para pagar a los albañiles y los materiales que se requerían para las reparaciones del templo, jamás fue para los sacerdotes porque a ellos no les estaba permitido poseer dinero ni propiedades, solamente recibían los diezmos que Dios les había destinado para ellos y siempre eran entregados en productos, nunca en dinero como lo ordenó el Señor.

En el Pacto de la ley existía ese templo terrenal que estaba en Jerusalén y requería de su reparación y mantención, pero en el Pacto de la gracia Dios ha designado el cuerpo del creyente como el verdadero templo donde hoy mora mucho más que los mobiliarios y altares, porque nosotros, Su iglesia, el conjunto de salvados y redimidos de todo el mundo y todas las épocas de la iglesia, somos el verdadero templo donde hoy mora el Espíritu Santo.

1Co 3:16 "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?"

En consecuencia resulta muy obvio que el "salario" y el "alimento" en este caso representa una misma cosa, la comida que es digno de recibir quien se dedique a la predicación del evangelio de la gracia, por ese motivo en Mt. 10:10 dice "alimento" y en Lc. 10:7 y 1 Tm.5:18 "salario". En la Biblia no existen contradicciones.

A los pastores que "trabajan" por dinero, el Señor los califica de hacer su labor solamente porque le pagan y no le importan realmente las ovejas; lo hacen por amor al dinero, no por amor a las ovejas.

Jn. 10:11 "Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
Jn. 10:12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.
Jn. 10:13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
Jn. 10:14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
Jn. 10:15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas".

Cuantos mercaderes de la fe abandonarían ese "oficio", si los creyentes fueran más fieles a la Palabra, y no se dejaran llevar por las tradiciones y sistemas religiosos corruptos que han establecido los hombres, para su lucro personal y sin ningún fundamento bíblico.



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