Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 286

¿Cómo podemos diferenciar cuál es la música espiritual de la música del mundo?


RESPUESTA


Efectivamente como lo plantea Ud., cada país se expresa musicalmente conforme a los ritmos de su cultura y estos son muy variados. PERO, la cultura corresponde a una expresión regional y no a una expresión espiritual.

En cada país existen ritmos que se han transformado en una expresión de la sociedad que vive en esas localidades. Por ejemplo, en Argentina es el tango, en Perú los valses, en Brasil la samba, en Cuba la salsa, etc.

Pero esto no significa que si al tango le pongo una letra que mencione algunos ingredientes del cristianismo, voy a transformar ese ritmo en "tango cristiano". Lo mismo sucede con el "vals cristiano", samba cristiana, salsa cristiana, rock "cristiano", etc.

El apellido ni la letra transforma a un ritmo del mundo en "música cristiana". Sin considerar que muchas veces la letra no se entiende porque está o en otro idioma o muy por debajo de los decibeles de la música.

Comercialmente podrá existir el tango "cristiano", rock "cristiano", salsa "cristiana". Pero eso es solamente porque los sellos discográficos y muchos músicos que vienen en decadencia u otros emergentes, buscando nuevos mercados, han inventado esa definición para poder comercializarlos dentro del grupo de la sociedad que se define como "cristiana".

El resultado de este triste y nefasto testimonio que presentan al mundo esas "iglesias", es que han terminado transformando lo que debería ser la casa de Dios, en verdaderas Discotecas "cristianas" que son muy propicias para recaudar una gran cantidad de dinero como en todos los eventos musicales del mundo, donde la gente acude a contornearse y danzar al ritmo que interpretan músicos con sus infaltables instrumentos electrónicos y baterías estridentes, y lo menos que les importa es la persona Santa y Bendita del Señor Jesucristo.

Por este motivo encontramos en el mensaje a la última iglesia que habría en la tierra, Laodicea (Ap.3), al Señor diciéndole a esta iglesia de nuestros días, que se cree rica y poderosa, porque tiene hasta representantes en la política del mundo y mucho dinero, pero Dios la describe como una iglesia tibia y miserable, les dice:

Ap 3:15 "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!

Ap 3:16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Ap 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo".

En este tipo de iglesias del mundo, donde lo único que importa es el dinero, los diezmos, las ofrendas y todo lo que han inventado para recoger dinero para los que administran ese repugnante negocio "en el nombre del Señor", la música es utilizada como un poderoso ingrediente para atraer más gente y obtener más dinero. El Señor no está allí, sino que desde afuera, en Su misericordia infinita, está clamando a la puerta para que lo dejen entrar:

Ap 3:20 "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo".

Satanás, quien fue el querubín más grande de la creación y estuvo a cargo de la música en los cielos, conoce perfectamente el tremendo poder que ejerce la música sobre el ser humano, por lo tanto no ha desaprovechado la oportunidad que le han brindado los mercaderes de la fe que han abierto las puertas de sus feudos que han levantado utilizando el nombre Santo y Bendito del Señor Jesucristo; para contaminar y distraer la atención de lo que debería ser la primera y máxima ocupación del verdadero hijo de Dios, Su Santa Palabra, no la música.

Col 3:16 "La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales".

Existen algunos que dicen que buscan alcanzar a los jóvenes a través de la música. Pero ¿dónde dice que Cristo nos ordenó tocar música para que los jóvenes ( y los no tan jóvenes) se conviertan? ¿Está el poder para convertir en la música?

Lo que yo leo en mi Biblia, y le puedo asegurar que la he leído muchas veces en mi larga vida; nunca he encontrado ese mandamiento del Señor, pero sí con claridad y nitidez que nadie puede negar, que el Señor nos manda a predicar el evangelio. Y hasta el más neófito no se podría confundir en la tremenda diferencia que existe entre "predicar" y tocar música, más aun considerando que por lo general son ritmos del mundo.

Su pregunta se enfoca sobre ¿Cómo podemos diferenciar cuál es la música espiritual de la música del mundo?

Me he referido anteriormente al extraordinario poder que desarrolla la música en el ser humano, pero ese poder se puede expresar de una forma carnal o espiritual.

La música del mundo con sus ritmos populares, son los que nos instan a mover el cuerpo. Por lo general, hasta de forma involuntaria o inconsciente, al escuchar esos ritmos pegajosos del mundo, la persona que es expuesta a esas melodías comienza a mover rítmicamente sus manos o sus pies, los más eufóricos hasta se contornean bajo la influencia de esa música. Esa es la música del mundo, aunque le pongan el apellido de "cristiana".

Es el efecto que se aprecia mayormente cuando una multitud es expuesta a ese tipo de música, entonces es mucho más contagiosa e intoxicante. Es el resultado que se consigue en un estadio, un evento político, un concierto musical o en cualquier otro tipo de congregación, incluyendo una "iglesia"; en esos lugares masivos el efecto es más embriagador e hipnotizante, prontamente son subyugados bajo un efecto incontrolado.

Es lo que vemos a diario a través de la pantalla del televisor, donde nos muestran imágenes de personas cuyas almas son estimuladas hasta la histeria, algunas con convulsiones, agitaciones y completamente enajenadas, hasta caer al suelo en estado de inconciencia. Esto sucede tanto en los conciertos Rock como en las congregaciones carismáticas.

Esta clase de histeria colectiva también se observa en las ceremonias pagana-religiosas en África y otros lugares del mundo. Las orgías emocionales afectan a todos aquellos que asisten a esos eventos masivos, con los cuales se encuentran fuertemente comprometidos por un fanatismo ideológico que los une, sea religioso, deportivo, político o musical.

Los organizadores de esta clase de actividades masivas, se esfuerzan por lograr la mayor exacerbación emocional en su concurrencia, para ello recurren a toda clase de elementos y recursos disponibles para obtener sus propósitos, dentro de los cuales siempre estará la música con su estridencia al mayor número de decibeles que sus sofisticados equipos estéreos se lo permitan. También habrá conductores encargados de hacerles saltar, gritar y aplaudir como parte de la euforia que irá en ebullición hasta lograr ese frenesí colectivo que planificaron.

Eso es música del mundo, que hace mover el cuerpo e idiotiza los sentidos hasta hacer caer las barreras morales más elementales. Donde se encuentra una multitud expresándose de esa forma, tenga la seguridad que está bajo los efectos embriagadores de la música del mundo.

La música del mundo es poderosa, pero solamente puede llegar hasta el alma y hacer mover el cuerpo, pero no llega al espíritu, porque el espíritu es la parte más interior del ser humano que Dios ha puesto en nosotros para comunicarnos con Él.

El alma es la parte donde se encuentran asentados nuestros sentimientos, sede de la conciencia. Lo que permite al hombre reír y llorar, características exclusivas del hombre entre todos los seres vivos.Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Cuando son expuestos a estos efectos que llevan a una efervescencia del alma, pueden producir efectos frenéticos de éxtasis, pero todo eso es momentáneo, aunque sea una reunión de 3 o 4 horas. Esas personas que fueron estimuladas emocionalmente, JAMÁS experimentarán un cambio permanente en sus vidas, porque solamente han sido afectados en su alma, no en sus espíritus, y cuando regresan a sus hogares, vuelven a ser las mismas personas iracundas, groseras, violentas, malhumoradas y amargadas según sea el caso.

La música no puede producir el nuevo nacimiento, porque eso se hace a través del espíritu, no del alma, además, si la música tuviera algún efecto positivo para la conversión, el Señor no se habría "olvidado" de mencionarlo como una ordenanza para la iglesia, porque Dios está más interesado que nosotros en la salvación del pecador.

Solamente aquellos que se han arrepentido en la presencia del Señor, son los que se convierten y TODAS las cosas son hechas nuevas en forma permanente, porque ahora es una nueva criatura en Cristo y descansa para siempre en las manos amorosas del Señor.

2Co 5:17 "nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí TODAS son hechas nuevas".

1Jn 3:9 "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios".

Jn 10:28 "y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano".

A diferencia de esos efectos físicos que se manifiestan hasta grotescamente, donde lo que abunda no es el olor fragante del Espíritu Santo, podemos apreciar y distinguir en un verdadero creyente o inclusive en toda una congregación que sea expuesta a una música espiritual, que son sus espíritus los que se llenan de gozo y paz en la presencia de Dios. En este caso, de la música espiritual, Satanás no tiene ninguna participación ni las expresiones corporales, porque es algo que llega a nuestros espíritus, no solamente a nuestros sentidos y al alma.

Esa es la diferencia entre música del mundo y la música o cánticos espirituales.



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