Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 283

¿Cómo debe celebrarse bíblicamente la navidad? ¿Cuál es su origen? ¿Se puede establecer la fecha del nacimiento de Cristo en la Biblia? ¿Regalos? ¿Papá Noel?


RESPUESTA


En las últimas semanas he recibido varios emails con preguntas sobre la Navidad, intentaré responder cubriendo los diferentes matices respecto a este tópico.

El origen de esta festividad se remonta a los tiempos de la Roma pagana cuando en el imperio adoraban diversas divinidades, siendo una de las más importantes la destinada al dios sol, que abarcaba varios días en el mes de Diciembre, culminando el día 25 de ese mes, con grandes desbordes de inmoralidades donde se realizaban orgías públicas y muchas actividades programadas por el imperio para celebrar a su principal divinidad.

Posteriormente cuando en el siglo IV Constantino crea su propia religión para unificar su imperio, la que denominó "Católica" que significa precisamente eso "universal", estableció en forma autoritaria y sin considerar ningún otro motivo más que su capricho de tirano, declarando por ley para todo su imperio que el día 25 de Diciembre sería a partir desde ese decreto imperial, la celebración del nacimiento de Cristo, pero el estilo de festejar ese día no varió en nada. Todos los pontífices que dirigían los diversos templos paganos, incluyendo su propia persona que se había declarado además como Sumo Pontífice (jefe de todos los pontífices de su imperio), no cambiaron en absoluto la forma de celebrar esa festividad.

Seguramente que esas raíces tan profundas que se arraigaron hasta en el "ADN" de la gente, es lo que ha permanecido hasta nuestros días con una fuerza increíble. Recuerdo en muchos lugares e incluso en diversos países donde he trabajado, en las empresas conocí personas de vida muy formal y conducta muy distinguida, ocupando altos cargos empresariales, pero cuando llegaba la navidad, no solamente autorizaban beber alcohol desde la mañana, sino que fui testigo que al mediodía tenían que enviarlos a casa en taxi, revolcados en su propio vómito, porque eran incapaces de conducir sus propios vehículos.

Siempre pensaba en sus familias, donde seguramente sus esposas se habían esmerado en preparar una cena de navidad para celebrarla junto a sus hijos, y veían llegar a sus formales y distinguidos esposos en ese estado repugnante, y que por testimonio de ellos mismos me contaban posteriormente riendo, que habían dormido hasta el otro día sin saber nada de la navidad.

He conocido otros casos que aunque no son tan repulsivos, igualmente demuestran la fuerza poderosa que ejerce esta festividad aún en el hombre religioso. Un cristiano de las llamadas Asambleas de Hnos. libres me invitó a su casa y entrando me llamó la atención ver cerca del árbol de navidad, unas figuras de cartón que representaban el nacimiento, con un niño, María, José y varios animales, seguramente vio mi cara de sorpresa y me dijo en tono de justificación, que en su iglesia habían colocado delante del pulpito unas figuras de yeso del niño Jesús, de María y José, me declaró que él no estaba de acuerdo con esas figuras, pero éstas son solamente de cartón. Yo pensé para mí sin ningún comentario, que para estas personas el ídolo es ídolo solamente dependiendo del material con el cual está construido.

Cada año es más común ver que los padres dejan a los niños solos o en casa de los abuelos los que pueden, y salen a festejar en grupos esa festividad, donde siempre el común denominador es el alcohol, en muchos casos también la droga y como resultado siempre es que las barreras morales se derrumban y el adulterio en ese ambiente resulta muy natural y hasta aceptado socialmente.

Parece que nuestra sociedad actual no se diferencia mucho de lo que hacían los romanos en los tiempos del Imperio para celebrar esta fiesta del 25 de Diciembre. Nadie podría decir sin añadir más pecado a sus faltas, que están celebrando el nacimiento de Jesús en esas fiestas; lo menos que les importa es la persona santa del Señor de la gloria.

Otra gran mayoría se encuentra atrapada con los tentáculos que la sociedad de consumo ha extendido para dar el mayor impulso a sus ventas, especialmente de aquellos artículos inservibles que son los más característicos para regalar en esta fecha. También no faltan los padres que por destacarse, vanidad o demostrar un estatus económico que no poseen se endeudan de forma irresponsable.

Pro 13:7 "Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas".

Es muy triste ver a quienes se han comprometido con largos créditos para entregar el mejor regalo a sus hijos, y ese regalo en muy corto tiempo ha dejado de ser de interés para el niño o está destruido, mientras los padres deben pasar otros largos meses para pagar esa deuda. Conocimos un caso muy doloroso de un hno. que le regaló a su hijo una moto, y en la primera salida del muchacho se mató en un accidente el mismo día.

El Señor nos hace una recomendación muy sabia, como son todos los consejos de Dios: Rom.13:8 "No debáis a nadie nada". Esto claramente nos está poniendo un límite en todo lo que compramos, especialmente en regalos que nunca son artículos de primera necesidad.

Ahora, en cuanto a si debemos entregar regalos o no a nuestros hijos para navidad. Es muy difícil hacer comprender a un niño que él no recibe regalos porque sus padres son cristianos que no siguen las festividades católicas, eso fue algo que tuve que decidir en mi vida familiar cuando mi hijo mayor tenía 3 años; resolvimos con mi esposa darles regalos, pero siempre se los entregábamos unos días antes de navidad y jamás le dijimos la mentira de "Papá Noel".

Cuando llegaba el día que abrirían sus regalos, primeramente orábamos dando gracias a Dios por todo lo que recibíamos, incluyendo los niños debían orar dando gracias al Señor por esos regalos que provenían de Su mano misericordiosa de otórgame salud y trabajo para poder comprarles esos obsequios.

Ese siniestro personaje que crearon los católicos que se conoce en distintos países bajo diferentes nombres: Papá Noel, Santa Claus, Father Christmas, etc. Tiene diferentes orígenes que en esta oportunidad no voy a considerar porque no tiene ninguna importancia su fuente, entre otras cosas porque muchas el tiempo las ha transformado en leyendas, lo único que sabemos con certeza es que el mítico personaje de barba blanca y traje rojo, lo creó la publicidad de la Coca Cola en el año 1950.

Pero este personaje es, como todos los santos católicos, revestido de atributos divinos que ofenden gravemente a Dios cuya gloria no comparte con ninguna de Sus criaturas. Es Omnisciente, porque supuestamente conoce la vida de todos. Premia según haya sido el comportamiento, y esto es lo que los niños más pobres jamás podrán entender ¿por qué si ellos se portaron bien durante el año, por qué no reciben regalos? En cambio los ricos, aunque hayan sido insolentes, porfiados, taimados y mucho más, igual reciben regalos y muy costosos.

Los cristianos no podemos ser parte de este engaño en consideración a la honestidad con la cual debemos hablar siempre a nuestros hijos, pero sobre todo porque este personaje quita la gloria a Dios quien es el Único que nos entrega todas las bendiciones.

Debido a que con mi esposa siempre tuvimos la costumbre de visitar a todos los hnos., dando preferencia en particular a los más postergados de la sociedad e invitándolos a cenar a nuestro hogar, nuestros hijos conocieron a muy temprana edad a aquellos que no recibían regalos en esas fechas y muy pronto se desprendieron del egoísmo natural del ser humano.

Recuerdo que fue muy grato para nosotros cuando nuestros tres hijos (entre los 9 y 12 años), nos pidieron que no les compráramos más regalos a ellos porque consideraron que tenían suficientes, pero que deseaban juntar algún dinero durante el año y que nosotros pusiéramos en esa caja el dinero destinado a sus regalos, para comprarle a los niños y personas que no recibían nada en esa fecha, por lo tanto muy pronto terminamos en nuestro hogar con esa costumbre de los regalos de fin de año para nosotros, incluyendo el cumpleaños del mayor de mis hijos que nació la noche del 24 de Diciembre.

Respecto a cuál debe ser nuestra conducta durante la celebración de la navidad, no pretendo dictar una regla, solamente comparto cual ha sido mi experiencia personal en esta materia. Siempre he considerado que esta festividad no tiene ningún fundamento bíblico, porque si Dios hubiera querido que celebráramos ese nacimiento, hubiera dejado registrada la fecha en las Sagradas Escrituras, en cambio leemos en la Palabra de Dios:

Gal 4:9 "mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?
Gal 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años.
Gal 4:11 Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros".

El único día que Dios ha dejado a la iglesia para que le recordemos, es el día del Señor, el primer día de la semana, el Domingo.

Creo que el Señor no quiso consignar la fecha de Su primera venida y manifestación en carne, para indicarnos el carácter eterno de Su Hijo Santo. Con mucha pena he escuchado a pastores decir que van a celebrar el cumpleaños del Señor, eso es una herejía, porque Cristo es el eterno Hijo de Dios que ha existido siempre y no está sujeto al tiempo. Él mismo se definió como el Alfa y la Omega, el principio y el fin, es el creador de todo lo que existe.

Jn 1:2 "Este era en el principio con Dios.
Jn 1:3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho".

Lo único que nos revela la Palabra, cuando el Hijo vino a este mundo es que no fue en Diciembre, porque la Biblia nos dice que los pastores se encontraban pasando la noche al campo abierto porque habían llevado sus ovejas a pastar. Y eso pudo suceder únicamente en las noches correspondientes al verano, especialmente sabiendo que allá en invierno las temperaturas son muy bajas, ningún pastor cometería la imprudencia de sacar a sus ovejas en noches de invierno porque se morirían.

Por lo tanto comprendemos que ese relato se refiere a una noche de verano, el cual en Israel es entre los meses de Junio, Julio y Agosto. Dios estimó como necesario para nuestro conocimiento humano registrar solamente este dato, quizás también conociendo en Su Omnisciencia lo que el mundo haría posteriormente con el 25 Diciembre y así demostrar que esa fecha es un fatal error.

Conociendo la fuerte corriente del mundo y que muchas iglesias se han dejado arrasar por la avasalladora influencia populista y nada cristiana, decidimos con mi esposa reunirnos en familia para ese día, no para celebrar esa fecha, sino más bien para protegernos de esa influencia.

Explicamos a nuestros hijos a muy temprana edad que nosotros no celebramos la navidad, pero nos reunimos hasta hoy gracias al Señor, junto a nuestros hijos y nietos, como una reunión familiar para refugiarnos del paganismo disfrazado de "cristiano", que bien sabemos nada tiene de cristiano; preferimos estar juntos en ese día cuando parece ser que las fuerzas demoniacas están más activas que nunca en el mundo, donde la mayoría de la gente transita acelerada en un ambiente extraño, provocado por los compromisos sociales de compras excesivas y el alcohol.

Pero finalmente cada cual dará cuenta ante Dios por sus actos. Solamente concluyo con este versículo Rom. 14:23 "todo lo que no proviene de fe, es pecado". Cuando no estemos seguros de algo, es muy sabio preguntarse: ¿Si el Señor estuviera en mi caso, lo haría?



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