Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 271

1Cor.7:14 "el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos." (¿?)


RESPUESTA


Desde el principio de la creación Dios ha establecido que Gn 2:18 "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él". Y en el libro de sabidurías añade: Pro 18:22 "El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová".

Pero también desde el primer libro de la Biblia expresa Su desaprobación a la unión entre un hijo de Dios con una inconversa (o un incrédulo con una hija de Dios). Esto se manifiesta claramente cuando condenó las uniones entre la descendencia de Adán y Abel (los hijos de Dios que menciona en el Gn. 5), con la descendencia de Caín (Gn.4: 16 -24) cuando salió de la presencia de Dios (las hijas de los hombres que indica en Gn.6). Puede leer más sobre esta materia en la respuesta Nº 1 de las PREGUNTAS FRECUENTES.

Luego confirma este principio con mayor precisión para la iglesia en:
2Co 6:14 "No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
2Co 6:15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?"

El creyente, el hijo de Dios debe obedecer a Dios en este principio básico si desea ser bendecido en su vida matrimonial. Existen quienes se casan con la esposa que el Señor les ha preparado conforme al corazón de Dios, y quienes se casan solamente "en el Señor" (con cualquiera que sea creyente, conforme a su propio corazón).

Pero lamentablemente puede suceder en un matrimonio de inconversos (que es la situación que menciona en 1Cor.7), que uno de los dos solamente se convierta al Señor, y en esa circunstancia ordena que el creyente no abandone al incrédulo. Y explica que en ese caso (no se está refiriendo a la salvación eterna del alma, sino a la convivencia de familia y las bendiciones que el inconverso recibe como parte del cuidado que el Señor otorga a la hija Dios, porque en Su Infalible Palabra ha declarado que: Rom 14:12 "cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí"), ese hogar se encuentra bajo la protección divina a causa del creyente (o la creyente) que vive allí.

La santificación que recibe el incrédulo no es espiritual sino matrimonial, porque siempre será mucho más fácil y más grato vivir con una persona creyente que con una inconversa, además recibe y comparte de las bendiciones temporales y el cuidado divino que Dios imparte a todos Sus hijos.

El cristiano (a) trae de la gracia divina a su hogar y ésta favorece también al cónyuge incrédulo que vive allí. En cuanto a la bendición que Dios imparte a ese hogar a causa del creyente, alcanza también a los hijos. Es decir, no necesita separarse del incrédulo (o la incrédula) para que sus hijos sean bendecidos y algún día también gozar de la gracia salvadora.

No olvidemos que nadie dará cuenta por los pecados de otros, aunque sean sus padres (o su esposo) Eze 18:20 "El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo".

Además siempre será de gran bendición conocer desde niño el testimonio santo y la fe del creyente verdadero, sea el padre o la madre. En ese concepto los hijos que son expuestos desde su niñez a la santidad de sus padres, también son favorecidos con la santidad de ellos, especialmente sabiendo que el Señor dijo que de los niños es el reino de los cielos.



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