Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 258

La cena es mejor durante la mañana


RESPUESTA


En otras oportunidades me he referido a este tema, pero hoy lo haré simplemente para demostrar lo absurdo que resultan las excusas que presenta el hombre, cuando insiste en defender los postulados y directrices establecidas por los líderes de organizaciones religiosas que dirigen las iglesias en este mundo, sin tomar en cuenta lo que Dios ha ordenado.

Parece ser que los jerarcas mundiales de esa organización han entregado las mismas excusas en todos los países para justificar esa reunión durante la mañana (lo mismo en cuanto a que no tiene importancia que se realice con pan con levadura), porque son los mismos argumentos que me presentan hnos. desde diferentes países, y no podría ser simplemente coincidencia.

Que "es mejor que sea durante la mañana para dar el primer lugar al Señor", etc. ¿Cómo no se le ocurrió eso al Señor? afortunadamente para ellos, esta denominación cuenta con personas más sabias que el Señor, así todo aquello que Cristo no consideró, estos "jefes espirituales" pueden estar atentos y cambiarlo de una forma más conveniente.

No existe nada más superficial y carente de lógica, que cuando el hombre presenta excusas para justificar sus actos. Esto se aprecia claramente cuando el Señor exhorta a través de la parábola de la invitación a la gran cena y establece lo necio que resultan las excusas:

Lc. 14:18 "Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.
Lc. 14:19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses".

Nadie en su sano juicio compraría una hacienda o una yunta de bueyes sin verlas previamente, y lo que resulta más inverosímil, es que piensan que alguien podría creerles que irían en la oscuridad de la noche a ver el campo o probar su yunta. Así de necias resultan las excusas humanas.

Respecto a este tema de la cena, todos sabemos, cualquiera sea el diccionario de las lenguas que se hablan en este mundo, que SIEMPRE la cena indica la comida de la tarde, jamás a la de la mañana, porque eso se llama desayuno, aunque los sofistas insistan en transformar la cena en desayuno.

La Biblia está escrita en el lenguaje que es común al hombre, porque es un libro escrito para el hombre, por lo tanto resulta muy absurdo e irreverente pretender cambiar el significa de las palabras para poder ajustarlas a nuestras prácticas o credos.

Es algo que todos los que obedecen a líderes mundiales deben recurrir frecuentemente, por ejemplo los romanistas saben que Dios dice: "No te harás imagen, no las adorarás ni te inclinaras ante ellas". Pero ellos con cinismo y osadía se justifican: "No las adoramos, las veneramos", aunque tampoco nada dicen de la prohibición de inclinarse ante ellas.

Lo comparan a la fotografía de una novia que guardan en su billetera; aunque yo nunca he visto a nadie arrodillarse ante la fotografía de la novia y prender velas, menos aún hacerle estatuillas para luego pedirles favores que sólo competen a la divinidad, sabiendo que Dios dice: (1Tim. 2:5) "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo"

Cuando recibimos una invitación a cenar todos entendemos que se están refiriendo a una actividad social que se realizará durante la noche. Ninguna persona normal podría recibir una invitación a cenar y presentarse a ese lugar a las 8 de la mañana, eso revelaría una falta de criterio sin precedente, porque es un lenguaje que hasta un niño comprendería.

En este planteamiento bíblico que he expuesto referente a que la cena del Señor debe ser durante el atardecer para que efectivamente sea una cena como corresponde a lo establecido en las Escrituras, hay algunos que me han escrito presentando los más increíbles argumentos, para justificar lo establecido por sus jerarcas religiosos que dirigen sus organizaciones a nivel mundial que han ordenando que deben realizarla por la mañana.

Unos decían que "acá en el continente americano la hacemos durante la mañana, porque cuando es noche allá en oriente, aquí corresponde a la mañana". Pero lo que callan es que esa ordenanza de los jerarcas abarca a todo el mundo, incluyendo también a las asambleas que tienen en los países ubicados en oriente, donde también la realizan durante el Domingo por la mañana.

Otros me han insistido que la palabra cena incluye una actividad de período que no necesariamente corresponde a la noche, como se aprecia en Ap. 19: 17 cuando hablando de la victoria de la guerra del Armagedón dice Dios: "Venid, y congregaos a la gran cena de Dios".

El llamado alegórico que Dios hace es a las aves de rapiña para que se alimenten de los innumerables cadáveres que quedarán esparcidos en ese lugar, es para indicar la enorme mortandad que habrá en aquel día, no es para imaginar que Dios esté llamando a las aves a "desayunar", porque no existe ningún problema para entender que esto suceda de noche, cuando la batalla del cruento día concluya. Aunque lo central e importante que este pasaje enseña, no es que suceda de día o de noche, sino la gran cantidad de muertos que quedarán en ese lugar.

También me han señalado que la "cena de las bodas del Cordero" durará mil años, para demostrar que "cena" incluye día y noche durante ese largo período, lo cual es un absurdo, porque en el cielo no existe día ni noche debido a que allá no existe el tiempo, porque eso corresponde a lo eterno, por lo tanto mal podríamos afirmar que las bodas del cordero durarán mil años.

El tiempo pertenece a lo terrenal, propio de un mundo donde mora el pecado, por lo tanto es incorrecto decir que las bodas del Cordero durarán mil años, o como otros también sostienen que el tribunal de Cristo durará siete años. Todo eso es impropio e inadecuado, porque eso sucederá en el cielo y allá no transcurre el tiempo; si estamos hablando de un estado eterno, no podemos decir que algo que suceda en el cielo durará siete años o mil años.

Lo que la Biblia dice (no lo que yo digo, lo cual no tendría ninguna importancia), dice la Palabra de Dios que cuando el Señor estableció el nuevo pacto en el aposento alto la noche antes de ser entregado, allí tomó un pan y una copa para instituir esta ordenanza para la iglesia hasta que Él volviera. Y dice claramente el pasaje: Jn.13:30 "luego salió, y era ya de noche"

Luego de Su muerte y resurrección el Señor se reunió con sus discípulos los días domingo, primero de la semana, que pasó a ser reconocido como el día del Señor para la iglesia, y vemos en Hch. 20:7 que la iglesia continúo con esa obediencia de hacer el partimiento del pan el día domingo en la noche, a la hora de la cena: "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan". Y allí Pablo expuso la Palabra hasta el alba .

El Señor consideró de tal importancia la reunión de la Cena, que aún después de Su muerte volvió a dar instrucciónes específicas al apóstol Pablo, reiterando todos estos detalles que constituyen una Cena conforme al corazón de Dios:

1Co 11:23 "Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
1Co 11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí".

En aquellos tiempos ( y así lo transcriben los diferentes evangelios) existían dos modalidades para dividir el día y la noche. Los romanos dividían la noche en cuatro vigilias: 1.- 6PM. a 9PM., 2.- 9PM hasta la medianoche, 3.- Medianoche a 3PM. y 4.- 3AM a 6AM.

A diferencia de los judíos que dividían la noche en tres vigilias: 1.- Desde la puesta del sol a 10PM. 2.- 10PM. a 2 AM. y 3.- 2 AM hasta la salida del sol.

Pero muy pronto el Señor terminó con esa forma regional de medir el tiempo, respecto a la puesta del sol, porque Dios conocía esa proyección mundial que tendría la iglesia. De lo contrario sería imposible continuar con esa modalidad por ejemplo en los países que se encuentran cerca del círculo polar ártico, donde la noche en Invierno dura casi las 24 hrs. y en Verano es casi un día que se extiende por cerca de seis meses.

También están los numerosos países donde son muy escasos los días al año donde brilla el sol y las lluvias son las que abundan. ¿Cómo lo tendrían que hacer aquellos que desean apegarse a esos relojes que se empleaban en Oriente en los tiempos bíblicos? No tengo idea pero ese no es el problema, porque Dios fue muy claro en Su Palabra.

Jn. 20:19 "Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros".

La Palabra de Dios tiene especial cuidado al señalar que habiendo llegado la noche de aquel mismo día (el primero de la semana), el que comenzó muy de madrugada cuando aún era oscuro (todavía no salía el sol) y resucitó el Señor (Jn 20:1 "El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro"), continuaba siendo el primero de la semana no obstante que ya se había puesto el sol cuando se reunió con sus discípulos durante esa noche en la casa. Desde ese momento glorioso de la resurrección del Señor, no tenía más importancia la puesta del sol para medir el tiempo, y el Señor se reunió con los Suyos a esa hora.

El cordero pascual conforme a la ley de Moisés, debía ser sacrificado entre las dos tardes: Lev 23:5 "En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová". Entre las 3PM y la puesta del sol.

El verdadero Cordero de Dios (Cristo) murió a la misma hora en que los sacerdotes judíos estaban sacrificando el cordero pascual en el templo, que fue el momento en el cual el velo se rasgó de arriba hasta abajo. Mat 27:51 "Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron". Vale destacar que ese hecho milagroso de partirse el velo del templo desde arriba hasta abajo, indicaba gráficamente que la Gracia y Misericordia de Dios descendía desde lo alto hasta este mundo pecador, para abrir el Camino nuevo y vivo que nos llevaría al cielo, quedando libre el acceso hasta el lugar santísimo.

Cristo es nuestra pascua. 1Co 5:7 "porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros". El Señor murió al atardecer y ordenó a Su iglesia celebrar la cena en memoria de Él, hasta que Él vuelva. Leímos que cuando terminó de instituir ese mandamiento para los Suyos (al finalizar la celebración de la pascua y durante la festividad de los panes sin levadura), cuando salió, ya era de noche.

¿Qué hubiera sucedido al sacerdote levita que osadamente cambiara la hora del sacrificio del cordero pascual para la mañana? Si a Nabad y Abiú cayó fuego del cielo por mucho menos que eso (Lv.10) ¿Qué habría sucedido con el contumaz que hubiera hecho tal atrevimiento?

¿Por qué Dios no castiga en el día de hoy a los que acomodan el horario a su gusto y conveniencia? La respuesta es simple, porque hoy estamos bajo la gracia (de lo contrario muchas iglesias estarían vacías), pero eso no significa que escaparán de la justicia de Dios, porque en el tribunal de Cristo se consumirá con el fuego todo aquello que no ha sido realizado conforme a la voluntad del Señor, porque allí por el fuego serán probadas todas nuestras obras.

¿Cuál es el objetivo de insistir en realizar aquello que Dios no premiará y quemará porque no es más que paja que ha amontonado el hombre?

Las verdaderas razones que he escuchado de algunos de esos líderes de las asambleas que celebran mundialmente la cena del Señor por la mañana, es que es mucho más conveniente para los hermanos asistir por la mañana, para de ese modo poder disponer del resto del día para ellos o su familia; como cuando los católicos asisten a la misa del domingo por la mañana y luego se van al estadio, a la playa o a un Centro Comercial a pasar el resto del día.

Porque hoy ha dejado de ser el día del Señor, para transformarse en la mañana del Señor. Y eso se puede apreciar nítidamente al considerar la cantidad de "cenadores" que asisten por la mañana y los pocos que vuelven por la noche.

Cada cual podrá presentar la excusa que desea e intentar forzar las palabras de la Biblia como quiera, y si a usted le parece que sea lo mismo el desayuno del Señor en reemplazo de la Cena del Señor como Cristo ordenó, solamente le puedo decir que nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.



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