Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 210

¿Qué es la "guerra espiritual"? En la iglesia dicen que aunque Satanás está vencido, hay muchos espíritus inmundos allí adentro y deben practicar liberaciones para expulsarlos.

RESPUESTA

Para aquellos que desconocen este término "liberaciones" debo aclarar que los carismáticos lo utilizan para definir a las supuestas expulsiones de demonios, son prácticas de exorcismos. Y no tiene ninguna relación con la "guerra espiritual" como ellos lo explican.

La gran necesidad que existe en nuestros días es saber diferenciar entre una iglesia "espiritista" y una iglesia espiritual. Para ello lo primero que hemos de establecer, es que la verdadera iglesia del Señor es donde habita el Espíritu Santo, porque está constituida por los creyentes que somos templos del Espíritu Santo. 1Co 6:19 "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" Razón por la cual no necesitamos estar pidiendo a gritos que descienda sobre nosotros, porque lo tenemos morando en nosotros.

Otro punto sumamente importante es reconocer que es imposible que en un mismo espacio exista la luz y las tinieblas al mismo tiempo, porque ambas se rechazan. No puede en un lugar que se supone que es casa de Dios, templo del Espíritu Santo, estar morando simultáneamente "muchos espíritus inmundos", que no son otra cosa que demonios.

Si ellos aseguran que en su "iglesia" hay muchos espíritus demoniacos, deberían de preocuparse seriamente y no volver a ese lugar, más aún cuando esa repetición incansable de "liberaciones" (expulsiones de demonios) demuestra que no tiene poder para sacarlos desde allí, porque es un espectáculo que deben repetir en cada reunión y muchas veces con las mismas personas.

El grave problema que se ha introducido en aquellas "iglesias" que se han alejado de la Palabra de Dios (aunque realmente tengo mis serias dudas que alguna vez estuvieron cerca), ellos han cambiado la enseñanza de la Biblia para alimentarse de fábulas, fantasías, mitos, leyendas y sueños; sueños que parecen ser más extravagantes y muchas veces más atemorizadores, mientras más abundante es su última comida antes de ir a dormir por la noche.

Por este motivo la mayoría de ellos viven sumergidos en el temor y la superstición de sus propias fantasías con las que se alimentan unos a otros. Estas creencias los han llevado a desarrollar prácticas increíbles y repulsivas en sus reuniones, donde cada día se hace más común ver a personas revolcarse en su propio vómito en el suelo y otros reírse histéricamente sin razón alguna, todo esto acompañado de gritos y saltos por el resto de los asistentes.

Aunque Dios dice:
1Ti 4:7 "Desecha las fábulas profanas y de viejas"
1Co 14:40 "hágase todo decentemente y con orden".
1Co 14:33 "pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz".
1Co 11:16 "Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios".

Creen ver demonios en todas partes, hasta en los objetos más increíbles. Recuerdo que uno de estos carismáticos me aseguraba que los demonios eran muy hediondos, y sinceramente creo que el problema que él tenía era la falta de aseo personal.

Tal es el mundo fantasmagórico en que viven atrapados por su ignorancia y superstición, que inclusive cualquier desperfecto de algunos de los artefactos electrónicos que deja de funcionar, lo relacionan a que los demonios lo están bloqueando y algunos intentan hacerle una "liberación" para arreglarlo, de esto he sido testigo personalmente en una oficina en que trabajé.

He conocido hechos que han estremecido a la opinión pública, porque fueron casos que la prensa escrita y la TV. se encargaron de publicar extensamente. Un pastor de esas "iglesias" carismáticas que practicaba "liberaciones" a domicilio a las hermanas, más de 20 fueron las que lo denunciaron en los tribunales porque quedaron embarazadas de este personaje con sus prácticas de "exorcismos".

1Ti 4:1 "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios".

Hch. 20:29-30 "Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos".

2Ti 4:3-5 "Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones"

Respecto a que Satanás está vencido, esa es una gran verdad, pero se refiere a que él no tiene poder para seguir arrastrando al infierno a aquellos que el Señor rescató, pero sigue vivo y muy activo para intentar destruir este mundo donde él se considera el dueño, "príncipe de este mundo" Jn. 16:11 "por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado". Aunque debemos aferrarnos a esa promesa inquebrantable del Señor Jn. 10:28 " yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

1Pe 5:8 "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
1Pe 5:9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo".

En este pasaje de 1Pd. Dios dice que Satanás continúa vivo y activo, pero que su actividad es sembrar la duda, especialmente en los hnos. más débiles, para hacerles creer que todos los sufrimientos que enfrentan en este mundo son debido a que el Señor los ha abandonado.

Por este motivo la Palabra de Dios nos advierte que hemos de luchar contra esos pensamientos que no provienen del Señor, porque Él nos ha prometido que nunca nos abandonará. Y si debemos enfrentar sufrimientos en este mundo, es algo que se va cumpliendo en todos los hnos. en todo el mundo, debido a que este mundo no es nuestro hogar, sino el territorio del enemigo. El Señor dijo: (Jn. 14:30) "No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí".

Satanás es un ser tan osado que no dudó en tentar al mismo Señor Jesucristo:
Mat 4:8 "Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
Mat 4:9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares".

A esta lucha espiritual es a la que se refiere también en Stgo. 4:7 "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros".

Satanás podrá intentar destruir nuestra fe, pero eso es algo que no podrá lograr, porque aquello está únicamente en la mano del Señor, no en nosotros ni en el enemigo de las almas.
Luc. 22:31 Dijo también el Señor: "Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;
Luc. 22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte"

La fe que tenemos los creyentes es algo que hemos recibido de parte de Dios y el Señor cuida que nunca nos falte.

Heb 12:2 "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe".
Rom 12:3 "conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno".
Ef. 2:8 "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto (la fe) no de vosotros, pues es don (regalo) de Dios"

Pero nuestra es la lucha diaria para no caer en tentaciones ni someternos a los pensamientos y dudas con las que el enemigo pretende anular nuestra fe.

1Ti 6:11 "Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
1Ti 6:12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos".
Ef. 6:11 "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo".

Y de esta manera poder decir al final de nuestros días como el apóstol Pablo: 2Ti 4:7 "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe".

Por lo tanto la "guerra espiritual" es algo muy distinto a lo que se practica en las iglesias espiritistas, que como ellos mismo lo reconocen, son más bien cuevas de demonios.

La batalla de la fe que nos habla la Biblia se refiere a la lucha diaria que tiene el creyente para mantener una vida de santidad consagrada al Señor, pese a toda la oposición que nos pueda presentar el enemigo de las almas y sus instrumentos humanos que están en todas partes.



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