Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N°199

Testimonio de mi experiencia en una iglesia carismática.

Hola, mi nombre es Bernarda y encontré su pagina gracias a un vecino que me habló de su existencia, él se llama Ramón de la comuna de ……., le envía muchos saludos. La verdad es que ha sido de mucha bendición para mi vida encontrar sus mensajes en Internet, porque hace tiempo estaba buscando información pero no encontraba algo que me llenara el vacío que sentía.

El Mensaje Nº 72 ha sido de mucha bendición en mi vida, gracias es muy hermoso, sentí la presencia de mi Señor Jesucristo quebrantando mi corazón de gozo y paz.

Le doy mi autorización para que publique mi testimonio en su página en el idioma que usted desee, ojala sirva de edificación y advertencia para otros hermanos, para que no caigan en las mismas redes de estos pastores inescrupulosos que no tienen ninguna conmiseración con las ovejas, porque solamente están preocupados de trasquilarlas hasta ahogarlas y hundirlas en la desesperación emocional y económica.

Pero lo peor de todo, es que después de estar cinco años sufriendo la angustia de presenciar cosas que nunca pude encontrar explicación bíblica en esas iglesias carismáticas, lo único que hicieron fue sumergirme en una crisis de angustia y desesperación que me arrastraron a la necesidad de recurrir a la asistencia profesional de un médico especialista.

Lo primero que me recomendó fue salir de ese ambiente que era lo que me había producido mi crisis emocional de inestabilidad y angustia, a través de la presión sicológica que se ejerce en esos lugares convulsionado por los gritos y manifestaciones grotescas, que conducen a la concurrencia a una psicosis colectiva generalizada por la presión del medio ambiente, donde todos sienten la necesidad de imitar lo que allí se realiza.

Le cuento un poco de mi. Tengo un hijo con parálisis cerebral y Síndrome de West (epilepsia severa), tiene 11 años y me dedico a cuidarlo a tiempo completo, es mi compañía. Después de un largo peregrinar por distintos neurólogos a los tres años de edad logré encontrar un médico con vocación que ha sacado adelante a mi hijo y con la ayuda de mi Dios, hoy tiene 11 años y lo adoro, diariamente doy gracias a Dios por haberlo enviado a mi vida y le pido que lo mantenga por muchos años más.

Yo pertenecí a una iglesia Asamblea de Dios del Pastor ………… y me retiré después de asistir unos 5 años, ya que ví muchas cosas que no cuadraban con la Biblia. Se repartían los cargos y las ganancias entre la familia, a la esposa del pastor había que llamarla "Pastora" y al hijo lo nombraron "Apóstol".

Un tiempo se vivió el evangelio del avivamiento, era una locura que sólo se vivía los días domingo, el resto de la semana éramos los mismos de siempre que asistíamos y ofrendábamos fielmente. Después llegó el tiempo de las visitas de hermanos que viajaban al infierno y contaban detalladamente del paseo efectuado, nunca lo creí, es más, rechazaba todo eso con recelo y miedo.

Cuando se les paso lo anterior, trajeron unos seudo hermanos de otros países como Argentina, Costa Rica y Perú, que venían con la "unción" de botar la gente al suelo para sentir la presencia de Dios, cerraban las puertas para que nadie se fuera sin esta supuesta bendición, las personas tenían que caer o si no se quedaban al lado hasta que cayeran. Si no se caía la persona la agarraban como fuera y tenía que caer al suelo.

Luego llegó el evangelio de la prosperidad y se hicieron "amigos" íntimos con el alcalde de la comuna, a quien recibían con mucha ostentación y lucimiento.

La prosperidad fue lo último que ví, enseñaban que debíamos reclamarle al Señor para que nos diera las cosas materiales, porque él era el dueño del oro y la plata, trasquilaban a las ovejas sin ninguna misericordia. Había que llevar cosas que luego nos vendían a nosotros mismos en la iglesia, pedían el diezmo y primicias, ofrendas de amor, holocaustos, etc. Pero los únicos que prosperaban eran la familia del pastor y sus amigos incondicionales de la Iglesia, los cuales tenían un sueldo asignado para servir como "oficiales" (matones, guardaespaldas).

La verdad es que le podría contar muchas cosas más, cada cuál más feas y erradas, alejadas de la verdad de Cristo, pero lo que me hizo apartarme para siempre de la iglesia, no así de mi Señor Jesucristo, fueron las veces que llevé a mi hijo y siempre querían orar por él para que el Señor lo sanara, porque según ellos, mi hijo estaba poseído por un espíritu de muerte y tomado por el demonio.

Fue tan chocante que no aceptaran a mi hijo tal como es, que argumentaran que la epilepsia es un demonio que tiene mi hijo y que Jesucristo había sacado un demonio de un niño como el mío, entonces decidí no ir más a esa iglesia. Hasta el día de hoy se han ido muchas personas de esta iglesia, desilusionadas del evangelio por no sentirse interpretadas con todas esas cosas extrañas a las enseñanzas bíblicas que ellos hacen en sus reuniones.

Quiero pedir disculpas por extenderme tanto, pero quería que supiera que su página en Internet ha aclarado todas las dudas que tenía y ha sido de verdadera bendición a mi vida. Ahora sé como dirigirme a Dios de manera correcta y le estoy pidiendo por la salud de mi hijo y por la crisis de pánico que este año me ha tocado vivir; estoy con remedios y siquiatra, pero confío en Dios que me ayudará a salir adelante.

Me despido de usted esperando no importunarlo con este correo, desde acá le agradezco por su página que es de tanta bendición y espero tener otra oportunidad para escribirle. Muchas bendiciones para usted, con cariño y agradecimiento, Bernarda……….



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