Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N°185

¿Es una ventaja ser hijo de pastor para ejercer el ministerio de una iglesia?

RESPUESTA

Lo primero que debemos establecer es que en las iglesia dirigidas por el Espíritu Santo y que se ciñen conforme al modelo bíblico, no deberían existir "dinastías", es decir, los dones y ministerios ejercidos por los padres no deberían ser heredados por sus hijos.

Aunque en la práctica cada día es más común que los hijos hereden "los cargos" porque muchas iglesias en nada difieren de los negocios comerciales del mundo. En la mayoría de los casos son muy rentables y han acumulado un capital y poder muy importante que es codiciado por muchos.

En los tiempos del Antiguo Testamento, cuando legítimamente existió el patriarcado y las dinastías de diferentes reyes, vemos el fracaso de esa sucesión de padre a hijo. Comienza desde el mismo jardín del Edén con el primogénito de Adán (Caín), y podríamos incluir una lista interminable de estos infortunios.

Abraham con su primogénito Ismael; Isaac con su hijo Esaú; Moisés (Jue. 18:30) "Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra". David con su hijo Absalón; y el mismo Salomón, siendo considerado el hombre más sabio, terminó sus días sucumbiendo ante el pecado de la poligamia y luego como consecuencia de ese pecado, fue arrastrado a la idolatría por sus mujeres, etc.

En el Nuevo Testamento, donde están todas las instrucciones para la iglesia (1Tim 3:15 "sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad), allí no se menciona ninguna sucesión de padre a hijo en las responsabilidades de la iglesia. Y esto no se debe a que los líderes de las iglesias no tuvieran hijos, o que no tuvieran hijos creyentes, porque precisamente está en la Palabra de Dios como requisito para poder ejercer en el ministerio:

Tito 1:6 "que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía". Esto demuestra que todos los líderes de las iglesias del Nuevo Testamento tenían hijos creyentes y de buen testimonio, sin embargo no se menciona ni un solo caso de un hijo de pastor, anciano o presbítero que haya heredado "el cargo" de su padre.

Todos los apóstoles eran casados, dice el apóstol Pablo 1Co 9:5 "¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Pedro?". Pero ninguno de sus hijos se menciona en la Biblia que ocuparan un servicio de liderazgo en ninguna iglesia ¿Por qué?

Aún cuando la Biblia calla, es porque quiere entregarnos una lección práctica. Y resulta muy obvio que Dios nos quiere enseñar que no es de acuerdo a Su voluntad, esa sucesión de liderazgo que hoy es heredada muy comúnmente por los hijos de los pastores o ancianos en estas "dinastías" que se han establecido, para preservar el poder y el negocio de la familia pastoral.

El Único que legítimamente debe apartar y capacitar a un hermano para el ministerio, es el Espíritu Santo, porque incuestionablemente ese es uno de los dones más trascendentales en una iglesia local. 1Co 12:11 "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere".

Muchas injusticias y parcialidades se han cometido en muchos lugares para preservar el "negocio de la familia". Porque ahora no son los negocios del Señor, sino de los hombres.

La voluntad de los hombres no debería ser la que prevalezca cuando se trata de los negocios del Señor, porque el Señor no consulta con ninguna de sus criaturas ni para el tema fundamental de la salvación.

Jn. 1: 12-13 "los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios".

Cuando dice: "no son engendrados de sangre" se refiere a que no es algo que se hereda por familia. No es algo que se recibe por voluntad humana ni voluntad de hombre, sino que exclusiva de Dios.

2Ts 2:13 "Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación".

Ef 1:4 "según nos escogió en él antes de la fundación del mundo".

Y en relación a esta misma elección soberana de Dios que se efectuó (Ef. 1: 5-6) "por el puro afecto de Dios, desde antes de la fundación del mundo", dice respecto al propósito por el cual nos salvó y no nos llevó inmediatamente al cielo, sino que nos dejó acá en la tierra para cumplir un propósito de acuerdo a Su voluntad y planes eternos.

Ef. 2:10 "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas".

Dios ha diseñado para cada uno de Sus hijos, un plan de actividad para que desarrollemos acá en la tierra hasta que Él vuelva por Su iglesia o nos llame a Su presencia. Para lo cual nos ha capacitado conforme a ese propósito divino.

Rom 12:4 "Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,
Rom 12:5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros".

1Co 12:11 "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
1Co 12:12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo".

Éste es el problema que hoy existe, que las cosas se están haciendo en la iglesia, que supuestamente es del Señor, no como Él quiere, sino como los hombres quieren.

Su pregunta es que si tiene ventaja ser hijo de pastor para ejercer el liderazgo de la iglesia. Si se refiere a que si eso le otorga una ventaja sobre el resto de los hermanos, incluso de aquellos que han sido capacitados y designados por el Espíritu Santo para cumplir esa labor, no cabe la menor duda que sí, porque hoy existen verdaderas dinastías en muchas iglesias.

Pero si su consulta es, si eso le favorece para cumplir con mejor eficacia esa labor, la respuesta es ¡No! porque el Espíritu Santo es quién elige y capacita a sus instrumentos humanos. Y nadie que Dios haya elegido para esa responsabilidad, no será debidamente capacitado por el Señor.



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