Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N°163

¿Qué opina de la profetisa Elena White?

RESPUESTA

En primer lugar, mi opinión no tiene gran importancia, lo que opina Dios eso si que es verdaderamente importante. Y el Señor ha dicho claramente Su pensamiento y veredicto sobre ella y otros similares.

Jer 29:8 "Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis.
Jer 29:9 Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre; no los envié, ha dicho Jehová".

Jer.28:9 "cuando se cumpla la palabra del profeta, será conocido como el profeta que Jehová en verdad envió".

Y esta señora Ellen Gould Harmon, más conocida en el mundo de habla hispana como Elena de White, nació en un hogar metodista en 1827 y murió a los 88 años en 1915, fue quien participó en los falsos anuncios sobre la segunda venida del Señor para el 22 de octubre de 1844.

Cuando sus anuncios fracasaron y como sus seguidores se dispersaban, con una desvergüenza e irreverencia que insulta a la inteligencia humana, dijo que el Señor no había venido a la tierra como había anunciado, pero que fue un error en la interpretación de la profecía. Que lo que realmente sucedió ese día fue que el Señor no vino hasta la tierra, sino que solamente se trasladó de un sitio a otro en el cielo, que hubo una mudanza celestial seguramente con carros angelicales.

Lo más asombroso de todo es que hubieron discípulos suyos que creyeron ese disparate y los reagrupo en la secta que hoy se autodenominan como "Adventistas del Séptimo Día", más conocidos como "Sabatistas" por su énfasis en decir que guardan el día Sábado, como Dios ordenó al pueblo de Israel en el Antiguo Pacto, el de la Ley.

Esto viene a confirmar lo que el Señor dijo, que el corazón del hombre ama más la mentira que la verdad. Y fue de esta forma, después de ese gran fiasco que nació la secta de los adventistas que la consideran la más grande profetisa del último milenio. Aunque ella murió en el siglo XIX y actualmente estamos en el siglo XXI.

Elena de White fue seguidora de William Miller quien profetizó el fin del mundo para el año 1843. Al fracasar, Miller cambió la fecha para el 21 de marzo de 1844, el 18 de abril de 1844 y el 22 de octubre de 1844.

En 1870, un joven de 18 años llamado Charles Taze Russell, quedó muy impresionado con las enseñanzas adventistas acerca de la segunda venida del Señor, razón que lo llevó a estudiar la Biblia con un grupo de amigos. Este grupo se denominaría "Los Estudiantes de La Biblia", quienes más adelante se harían llamar "Los Testigos de Jehová". Por este motivo muchos consideran a la secta de los Russellistas, que se hacen llamar "Testigos de Jehová", como los "primos hermanos" de la secta de los Adventistas del Séptimo Día, porque fueron encubados al calor de la comunión y creencias de la secta de Elena White.

Como los Testigos de Jehová tuvieron la misma "madre espiritual" en sus orígenes (Elena White), ellos no se han librado de la tentación de hacer numerosos falsos anuncios sobre la segunda venida del Señor, 1874, 1914 y 1917.

Todos estos falsos anuncios proféticos, han sido hechos contradiciendo abiertamente lo que el mismo Señor Jesucristo dijo respecto a su segunda venida: Mt 24:36 "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre".

Es asombroso considerar cómo Elena White, Charles Russell y varios otros, creen que el Señor se equivocó con este anuncio, porque no se percató que existieran mentes más excelsas que los ángeles del cielo, que también estuvieran en conocimiento del día de Su segunda venida.

Elena White también es conocida en el mundo empresarial por el poderoso mercado de los libros de cocina vegetariana que ella promovió, al insistir que no se debía comer carne. Aunque últimamente los adventistas modernos han intentado cambiar para decir que ella solamente lo sugirió, pero que no lo prohibió.

La secta de los Adventistas (o "Sabatistas") son famosos también por su apego judaizante a la Ley de Moisés, en la cual obviamente destacan con inusitado brillo la importancia del diezmo, el cual dejar de pagarlo es considerado pecado.

Con justa razón Pablo les dice a los judaizantes de su época que ya querían introducir la ley dentro de la iglesia: Hch. 15:10 "Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?".

En efecto, Pablo, quien fue fariseo de fariseos, celoso de la ley, sabía perfectamente que ningún hombre podía cumplir la ley. Porque la ley fue la vara que medía las exigencias de la santidad y justicia divina para aquellos que pretendieran salvarse por sus propios esfuerzos personales, lo cual es imposible, por eso tuvo que venir Cristo a salvarnos.

La ley es como una gran cadena, se debe cumplir toda, porque basta que se rompa un solo eslabón para que el hombre que pretenda sostenerse de ella se desplome estrepitosamente a tierra. Stgo.2:10 "cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos".

Dentro de las demandas que la ley exige a los judíos para guardar el día Sábado, está la que prohíbe hacer cualquier trabajo el día de reposo, pero no solamente eso, sino que de igual manera y la misma condenación adjudica al que se aprovecha del trabajo de otros durante ese día.

Esto implica que el que pretendiera guardar el Sábado en el día de hoy, no debería usar ningún servicio que otros trabajadores están realizando durante ese día que supuestamente debería ser de reposo.

Es decir, no podría usar ningún medio de trasporte público, porque estaría usando el trabajo del conductor.

No podría usar el teléfono, porque estaría usando el servicio de muchos funcionarios que trabajan en esa compañía para hacer posible una comunicación.

Lo mismo sucedería con todos los otros servicios donde el trabajo de terceros está comprometido: Consumo de agua potable, uso de la energía eléctrica, TV, calefacción, cocina, gas, hospitales, servicios de salud en general, bomberos, bancos, establecimientos comerciales, etc. Incluso la Ley de Moisés prohibía hasta hacer fuego y cocinar el día Sábado, aunque hoy si fueran honestos y consecuentes con estas demandas, bastaría que no usaran la energía eléctrica ni el gas para no poder cocinar o calentar los alimentos el día Sábado.

Como podemos ver la hipocresía de estos judaizantes modernos no difiere en absoluto de la que condenó el Señor Jesucristo y el apóstol Pablo a los fariseos de los tiempos bíblicos.

Más aún si consideramos que este esfuerzo de pretender poner ese yugo en el cristianismo es contrario a la voluntad de Dios, porque la Biblia enseña taxativamente que la iglesia no está bajo el antiguo pacto de la Ley, sino bajo el nuevo pacto de la Gracia que estableció el Señor Jesucristo, que son los mandamientos que ahora el Señor nos manda a los cristianos cumplir en el Nuevo Testamento.

LA LEY DE MOISÉS FUE ABROGADA, ANULADA, ABOLIDA. Y fue substituida por la perfecta ley de la libertad en la Gracia, la ley del Espíritu para la iglesia.

Heb.7:18-19 "Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior".

Col.2:14 "Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándolade en medio y clavándola en la cruz".

Ef.2:15 "Aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas".

Rm.6:14 "No estáis bajo la ley, sino bajo la gracia".

Rm.7:6 "ahora estamos libres de la ley".

Rm.10:4 "el fin de la ley es Cristo".

Lc.16:16 "La ley y los profetas eran hasta Juan".

Heb.8:13 "Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer"

2Cor.3:6 "nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto".

1Cor.9:20 "(Pablo) aunque yo no esté sujeto a la ley".

Rm.2:14 "los gentiles que no tienen ley".

Hch.15:10 "¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?

Gál.3:10-13 "todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición...Cristo nos redimió de la maldición de la ley (Comp.Col.2:14).

Gál.4:9-11 "mas ahora, conociendo a Dios...¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses".

Gál.4:21-31 (alegoría de Sara y Agar). "Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?... Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos…De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre".

Gál.5:18 "si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley"

Heb.8:4-5 "La ley es figura y sombra de las cosas celestiales".

Ex.19:3 La ley fue entregada exclusivamente para los judíos, a la casa (familia) de Jacob, los hijos de Israel, el pueblo terrenal de Dios.

Dt.9:13-15 El pacto fue hecho con la casa de Israel.

Stgo.2:10 La ley es una sola e indivisible.

Los sabatistas dicen:

(Perfection of the ten commandements, pag.4)

Los 10 mandamientos, el decálogo es: "La suprema ley moral y espiritual que gobierna a los ángeles en el cielo; que rige a todos los hombres, en todos los siglos, en el mundo actual y en el venidero, que abarca todos los deberes del hombre, de los cuales ninguno puede dejarse de cumplir sin violarla, y que al mismo tiempo prescribe toda virtud".

Esta extravagancia no tiene ningún fundamento bíblico. También insisten en la existencia de dos leyes, dicen: "Una es la ley moral de Dios expresada en los 10 mandamientos, la cual es eterna, inquebrantable y superior; debido a que fue escrita con el mismo dedo de Dios. Y otra es la ley ceremonial expresada en los libros escritos por Moisés". Citan Dt.31:26 y dicen: El decálogo estuvo dentro del arca, y el libro de la ley a un lado de ella.

¿Qué contenía el libro de la ley? Los cinco libros de Moisés, incluyendo los 10 mandamientos en la parte correspondiente de Ex.20. En los tiempos antiguos donde no existían contratos escritos, cuando dos personas pactaban algo, se acostumbraba a dar una prenda, parte de lo pactado (las arras), para probar la autenticidad del pacto en el futuro.

Lo que los adventistas llaman ley ceremonial contiene gran número de preceptos exclusivamente morales, por ejemplo:

Ex.22:21-22 "y al extranjero no engañarás ni angustiarás...a ninguna viuda ni huérfano afligiréis".

Ex.23:1-3 "No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso...ni al pobre distinguirás en su causa".

Lv.19:1-2 "Santos seréis, porque santo soy yo Jehová".

Lo más convincente de que los 10 mandamientos no son superiores al resto de las sagradas escrituras, sino que son una parte del todo, lo encontramos de los mismos labios del Señor Jesucristo cuando le preguntaron: ¿Cual es el gran mandamiento de la ley?. No citó los 10 mandamientos, sino dos que no estaban en el decálogo que se guardaba dentro del arca.

Uno corresponde a Dt.6:5 y el segundo a Lv.19:18.

Mt.22:36-40 "Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?...Amarás al Señor...Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Dios dice que toda la Escritura es inspirada por Dios (2Tim.3:16).

Ese es el origen de las sectas, cogen un versículo, se apropian de él desligándolo del resto de la Biblia y lo levantan como estandarte para luego entapizar y predicar sobre esa doctrina sectaria, ensalzando y venerando a su líder que es elevado al pedestal del "más grande profeta del último milenio". Produciendo de esta manera el divisionismo y confusión que tanto agrada a Satanás.

Tres puntos hacen de una agrupación religiosa una secta:
1.- Que siguen y veneran a un líder humano.
2.- Que levantan una doctrina particular por sobre las enseñanzas generales de la Biblia.
3.- Que siempre consideran a su iglesia como la única verdadera y que exclusivamente ellos llegarán al cielo.

Tito 3:9 "evita las cuestiones necias, y...discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho".

Durante las diferentes dispensaciones han existido las siguientes leyes:

La Ley de las conciencias. Desde Adán hasta Moisés.

Caín supo que matar era pecado, cuando no existían aún los 10 mandamientos.

La Ley de Moisés. (Hch.13:39) Desde Moisés hasta Juan el Bautista, Lc.16:16. Ley de las obras, Rm.3:27.

La Ley de la fe o de la Libertad o la perfecta Ley, la Ley del Espíritu durante la dispensación de la Gracia. Desde Juan el Bautista en adelante, que corresponde a los mandamientos que el Señor Jesucristo dejó para la iglesia.

Rm.3:27 "la ley de la fe". Stgo.1:25 "la perfecta ley, la de la libertad".

Stgo.2:12 "Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad".

Rom 8:2 "la ley del Espíritu".

Gál.5:18 "si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley (de Moisés)".

El nuevo Pacto es mejor, no moralmente, sino en su eficacia.

Rm.8:3 "Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne".

El nuevo Pacto se halla establecido sobre mejores promesas, es decir, promesas incondicionales. En el pacto Mosaico dijo Dios a los israelitas: (Ex.19:5) "Si guardareis".Era condicional a la fidelidad de ellos. En el nuevo Pacto Dios dice: (Heb.8:10-12) "Yo haré". 2Ti 2:13 "Si fuéremos infieles, él permanece fiel".

Bajo el Pacto Mosaico la obediencia era producida por el temor (Heb.2:22).

Bajo el Nuevo Pacto, la obediencia es el fruto espontáneo de una mente y un corazón voluntario (Heb.8:10).

El pacto Mosaico condena a todos los hombres, porque "todos han pecado" (Rm.3:12 y 23).

El nuevo pacto se basa en el sacrificio de Cristo, y garantiza bendición eterna a todo aquel que cree (Gál.3:13-19).

¿A quienes fue dada la ley?

A los judíos (Ex.19:3, Rm.2:14, lCor.9:20, Hch.15:5-10).

¿Para qué sirve la ley de Moisés?

Rm.3:20 "por medio de la ley es el conocimiento del pecado".

Rm.5:13 "Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado".

Rm.7:7 "no conocí el pecado sino por la ley".

Gál.3:24 "la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo".

Gál.5:1 "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud".

1Jn.2:7-8 "las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra".

Heb.10:1 "la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros".

Para pretender injertar la ley de Moisés dentro de la Gracia en que se encuentra la iglesia, como hacen estos judaizantes modernos, equivaldría a autenticar la formula de los romanistas (si dos son iguales a un tercero, son iguales entre sí). Que corresponde a lo que hacen los marianos, dicen: "Si Jesús es Dios, y María es madre de Jesús, entonces María es madre de Dios".

La Matemáticas elementales no sirven para explicar lo infinito, eterno y espiritual. Los Russellistas dicen para negar la trinidad de Dios: 1+1+1 no puede ser = 1. Aunque cualquiera podría decirles que debería ser 1x1x1 = 1

Un argumento similar es el que presentan los discípulos de Elena White con la ley, dicen: Si Jesús es Dios, entonces los mandamientos a los cuales se refiere el Señor son los mandamientos de la ley de Moisés.

Aunque la Biblia dice que una es la ley de Dios y otra la ley de Cristo, porque constituyen dos pactos diferentes con dos pueblos distintos, el primero fue para Su pueblo terrenal, y el segundo para Su pueblo espiritual.

1Cor.9:21 "no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo" (la de la fe *Rm.3:27, la del Espíritu *Rm.8:2, la perfecta ley *Stgo.2:12, la de la libertad *Stgo.1:25, que corresponde a los mandamientos del Nuevo Pacto que entregó el Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento para la iglesia).

Cuando en el Nuevo Testamento (o Nuevo Pacto) dice el Señor Jesucristo que guarden sus mandamientos, (1Jn. 2:3 "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos"), por cierto que no se refiere a los mandamientos de la ley de Moisés, sino a lo que Él legítimamente como Dios había enseñado para los judíos de su época (a los cuales primeramente vino Mt 15:24 "No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel") y luego para la iglesia cuando estableció el nuevo pacto en el aposento alto la noche antes de entregar Su vida. Jn. 10:16 "También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor". Lc.22:20 "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama".

Intentar forzarlo de otra manera, sería presentar al Señor contradiciendo la Palabra de Dios en todos los pasajes que afirma que la ley de Moisés fue: Anulada, abrogada, abolida.

Obviamente que yo pude entregarle una respuesta más breve diciendo únicamente que de acuerdo a la forma que Dios estableció para reconocer a un verdadero profeta (Jer.28:9 "cuando se cumpla la palabra del profeta, será conocido como el profeta que Jehová en verdad envió"), Elena White es una falsa profetisa, porque no se cumplió lo que había anunciado respecto a la segunda venida del Señor para el año 1844.

Pero debido a que Ud. me dice que están estudiando los libros de Elena White, he considerado necesario ampliarme un poco más sobre el tema de algunas doctrinas espurias que enseña esa secta.


Para mayores antecedentes sobre este tema, puede leer el libro que presento gratuitamente en la sección LIBROS "25 Diferencias entre Israel y la iglesia".


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