Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 150

¿Puede un cristiano ser rabino?

RESPUESTA

Antes de contestar esta pregunta, debo aclarar que soy un admirador del pueblo escogido de Dios, Israel, y lo amo profundamente. Pero eso de ningún modo me transforma en un judaizante, porque por sobre todas las cosas soy un cristiano. Y como tal reconozco, creo y agradezco que hoy estemos bajo la gracia y no bajo la ley.

Rom 6:14 "pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia".
Rom 7:6 "Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra".

La iglesia comenzó estando constituida únicamente por judíos, pero luego, debido al endurecimiento de la nación de Israel para aceptar a Jesús como el Cristo y Salvador, Dios usó esa terquedad y rechazo, para abrir la puerta de salvación también para los gentiles (los que no pertenecían a la nación de Israel).

Rom 11:25 "Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo".

Prontamente, partiendo desde el relato que se hace en el libro de los Hechos en el capítulo 10 sobre la conversión de Cornelio, los gentiles pasaron a constituir la mayoría de la iglesia. Pero esto de ninguna manera significó que hubiera dos grupos diferentes, los judíos por un lado y los gentiles por otro.

Rom 10:12 "Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan".

Gal 3:27-28 "porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús".

Col 3:11 "donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos".

La iglesia de Cristo es un solo cuerpo que no admite división alguna, con una sola cabeza (Cristo) Ef. 5:23 "Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador". Pero ya en los días de los apóstoles hubo judíos que quisieron introducir elementos de la ley dentro de la iglesia. Y el apóstol Pedro con mucha firmeza se opuso a esos judaizantes.

Hch.15:4-7 "Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto".

Es muy triste y dañino cuando judíos que dicen haber aceptado al Señor Jesús como el Cristo y Salvador, pretenden hacer divisiones dentro de ese cuerpo único que es la iglesia del Señor, separándose del resto de la iglesia y produciendo una división al autodenominarse "Judíos Mesiánicos". Es algo tan absurdo y antibíblico como si los que no son judíos se hicieran llamar "Gentiles Cristianos" o "Gentiles Mesiánicos". Ese divisionismo es inadmisible en la verdadera iglesia del Señor, que está mucho más allá de esos sectarismos raciales o de cualquier otra índole.

En la época del Antiguo Testamento encontramos que cuando Dios formó a Su pueblo escogido, existió una separación marcada en relación al resto de las naciones (los gentiles o el resto de la gente), porque ese era el propósito divino, separar un pueblo de entre todas las naciones para poner Su nombre en medio de ellos, entregarle Su Palabra (Rom 3:2 "les ha sido confiada la palabra de Dios") y que por medio de ellos viniera el Salvador a este mundo.

Pero estando ya presente Cristo, todas esas ceremonias que anunciaban por medio de figuras y símbolos, que eran sombras de la obra verdadera que habría de realizar el Señor Jesucristo, todo eso quedó abolido, anulado, abrogado, porque había llegado la realidad misma de todas esas cosas (Cristo).

Heb 10:1 "Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede…"
Heb 9:23 "Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así"

Heb 9:11 "Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación".
Rom 7:6 " ahora estamos libres de la ley".
Col 2:14 " anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz".
Heb 7:18 "Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley)".

La ley fue el instructor (el ayo) que nos llevó a Cristo, Gal 3:24 "De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe". Pero habiendo llegado Cristo, todos esos símbolos y figuras son puestos de lado ante la realidad misma de las cosas que anunciaban, Cristo y Su obra.

Hoy, en la dispensación de la gracia en la cual se encuentra la iglesia, Dios no hace esa separación entre judíos y gentiles dentro de la iglesia. Col 3:11 "donde no hay griego ni judío". Fuera de ella pueden seguir subsistiendo las divisiones entre judíos y gentiles, pero no en la iglesia que el Señor compró con su preciosa sangre. El que ha aceptado a Cristo como a su Salvador personal, es un cristiano sin más apellidos o distinciones que esa.

1Co 10:32 "No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios". En la iglesia de Dios no debe existir esa división que pretenden levantar los judaizantes modernos, cobijándose bajo un nombre llamativo pero que no deja de ser sectario: "Judíos Mesiánicos". La esposa de Cristo "Su iglesia" es una sola e indivisible, mucho más allá de los feudos que los hombres han construido para demarcar sus dominios.

Esto que el apóstol Pablo, bajo la inspiración del Espíritu Santo tuvo que reprender a los judaizantes de su tiempo, también podemos decir a los judaizantes modernos:

Gal 4:9-11 "mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros".
Gal 2:4-5 "y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros".
Hch. 15:10 "Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?".

Si un breve análisis de las Sagradas Escrituras sirve para refutar y rechazar contundentemente a todos los que pretenden continuar con los símbolos y figuras entregadas por Dios para una etapa previa a la venida del Señor Jesucristo, mayormente será para aquellos que presuntuosamente pretenden autodenominarse "rabinos cristianos", lo cual es una abierta contradicción con el cristianismo bíblico e histórico.

El Señor Jesucristo dijo en forma muy categórica:
Mat 23:1 Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
Mat 23:2 "En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.
Mat 23:3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.
Mat 23:4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.
Mat 23:5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;
Mat 23:6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas,
Mat 23:7 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.
Mat 23:8 Pero vosotros (los cristianos) no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos".

Concluyo con las mismas palabras que tuvo que decirle el apóstol Pablo a los que andaban desordenadamente: 1Cor. 11:16 "Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios".

Aquellos hermanos que deseen conocer más sobre este tópico, pueden leer la respuesta de la PREGUNTA Nº 60. También les recomiendo leer el LIBRO que presento gratuitamente: "25 Diferencias entre Israel y la iglesia".



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