Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 138

¿Cuál debería ser el tamaño de una iglesia local conforme a la voluntad de Dios?

RESPUESTA

Tiene mucha razón que en las mega iglesias son muy pocos los que pueden ejercer sus dones, pero además de eso está la realidad que con los métodos antiescriturales que han implantado los pastores de nuestros tiempos para extraer dinero de las congregaciones, se acumula gran cantidad de dinero que siempre resulta en una piedra de tropiezo para sus líderes.

Son muchos los casos que a diario me escriben hermanos desde diferentes países, sobre situaciones vergonzosas que suceden dentro de lo que debería ser la casa de Dios, pero ellos la han trasformado en cueva de ladrones.

No se puede precisar un número exacto de miembros que debería tener una iglesia local para que sea de acuerdo a la voluntad de Dios, pero de todas maneras podemos estar seguros que esas mega iglesias y grandes ministerios que se han levantado últimamente no son de acuerdo al diseño bíblico.

Ese deseo de aglomerarse en un solo lugar fue el mal que se presentó en la iglesia primitiva, cuando habiéndoles ordenado el Señor de id a todas las naciones y predicad el evangelio a toda criatura, ellos prefirieron quedarse todos juntos en Jerusalén.

Fue entonces que Dios determinó necesario permitir una persecución a la iglesia y todos salieron dispersos por toda Europa, Asia y el norte de África. Cada uno de los creyentes se transformó en un predicador del evangelio, llegando a conquistar el mismo corazón de Roma, desde donde había emanado esa persecución.

Otro antecedente bíblico que demuestra que no son conforme al corazón de Dios esas mega iglesias de nuestros días, está en el mandamiento que el Señor dejó para la iglesia hasta que Él volviera, la Cena del Señor.

Si esta ordenanza fuera realizada exactamente como ordenó el Señor, sin adulteraciones humanas, entonces veríamos que el tamaño de cada iglesia local sería regulado en forma natural. Porque el mandamiento que el Señor Jesucristo dejó para todos los cristianos, fue que con un pan y una sola copa, participaran todos los creyentes que se congregan en un lugar para hacer memoria de Él.

Mt 26:26-27 "Y mientras comían, tomó Jesús EL PAN, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando LA COPA, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos".

1Cor. 10:16-17 "LA COPA de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? SIENDO UNO SOLO EL PAN…"

Si se cumpliera fielmente este mandamiento del Señor, cada iglesia local no podría superar un número de 50 o máximo 80 hermanos en comunión en un solo lugar físico, porque sería impracticable que una multitud mayor comiera de un solo pan y bebiera de una sola copa.

Como podemos ver, todas las ordenanzas de Dios tienen una razón de ser, pero en el momento que el hombre adultera o cambia algo, pensando que al Señor se le olvidó ese detalle o porque se considera más sabio que Dios, en ese mismo instante la iglesia local ha caído en desobediencia y tendrá que cosechar graves consecuencias.

En nuestros días, que cada iglesia hace como mejor le agrada y no como Dios ha mandado, la gran mayoría no realiza la Cena del Señor. Y las ofrendas deberían recogerse únicamente en esa ocasión, debido que allí estaría reunida exclusivamente la iglesia (los hermanos en comunión en esa congregación), cada primer día de la semana con el propósito de hacer memoria del Señor alrededor de una copa y un pan. 1Co 16:2 "Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado".

Si cumplieran con el diseño bíblico de recoger las ofrendas solamente durante la Cena del Señor, seguramente que la practicarían todos los días de la semana. Porque es inapropiado recoger ofrendas en todas las reuniones durante la semana, uno: porque no corresponde a lo que el Señor ha mandado, y dos: porque es indecoroso pedir dinero a un inconverso que ha sido invitado a escuchar sobre la salvación que Dios ofrece gratuitamente.

Creo que nadie en su sano juicio invitaría a su casa para cenar a sus amigos o familiares, y luego le pondría un ofrendero delante de ellos para que colaboren con algun dinero. ¿Entonces por qué lo hacen en la casa de Dios?

Muchos pastores justifican su desobediencia al Señor de no hacer la Cena cada primer día de la semana, argumentando que se haría muy rutinaria para la congregación (cómo que el Señor no pensó en ese detalle), pero lo curioso es que no se les hace rutinario recoger las ofrendas en todas las reuniones de la semana, y en algunos lugares donde existe mayor deterioro moral, la repiten hasta 3 o 4 veces por reunión.

En consecuencia el número de hermanos que debe constituir una iglesia local, su expresión mínima es de dos o tres, y el máximo debería ser el que puedan participar de la Cena del Señor con una sola copa y un solo pan.



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