Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 127

¿Qué hay de verdad en el evangelio de Judas?

RESPUESTA

La Palabra de Dios, la Santa Biblia, está constituida en su totalidad por 66 libros, 39 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento. Todas las iglesias cristianas consideran solamente a éstos como los únicos que forman parte del canon inspirado de la revelación de Dios al hombre.

Incluso los judíos reconocen únicamente esos 39 libros del Antiguo Testamento, solamente los romanistas incluyeron en el siglo XVI otros en esa sección del Antiguo Testamento, pero el Nuevo Testamento (27 libros) son exactamente los mismo en todas las iglesias cristianas.

Las razones y la trama que motivó al Vaticano para añadir esos libros después de 16 siglos de haberse terminado de escribir la Biblia, los puede leer también en este sitio web de "EstudiosMaranatha.com" en la sección MENSAJES en el Nº 33 "Los libros apócrifos".

A través de todos los siglos Satanás, el gran engañador, ha intentado cambiar la historia y los componentes divinos de la Santa Palabra de Dios. Pero todos sus esfuerzos siempre han chocado contra la promesa inquebrantable del Señor, que la ha mantenido incólume contra todas las arremetidas del enemigo de las almas y sus agentes.

Mt. 24:35 "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán".

No hay una prueba más contundente de la veracidad y eficacia de la Santa Biblia para el creyente verdadero, que ese poder regenerador que ha cambiado la vida de millones de personas en la sucesión de los siglos, y ha llenado de gozo nuestros corazones.

A diferencia de esto, al incrédulo le fascina cualquier luz de esperanza que le pueda encender Luzbel, para negar la existencia de un castigo eterno y de la morada final de todos los que rechazan o son indiferentes con la generosa oferta de salvación que Dios entrega al hombre. Para cumplir con su propósito, su principal objetivo es destruir la autenticidad de la Palabra del Señor.

La historia es testigo elocuente de cómo la iglesia Católica romana persiguió y quemó millones de ejemplares de la Biblia durante siglos, y también a los cristianos fieles que ardieron como antorchas vivientes para iluminarnos el camino de la fe. La furia demoníaca se ha desatado siempre con toda su intensidad contra este santo Libro de Dios.

Satanás es conocedor de esa tremenda verdad que dijo el Señor, que el corazón del hombre ama más la mentira que la verdad. Y eso se aprecia nítidamente al ver con la fuerza magnética que el hombre es atraído por cualquier hipótesis que pueda servir de cuña para intentar derrumbar esos 66 libros que constituyen la infalible Palabra de Dios.

Para los que hemos nacido de nuevo y recibimos de esa luz divina que ilumina nuestro entendimiento por medio del Espíritu Santo, nos parece increíble que el hombre pueda rechazar el cúmulo de evidencia internas y externas que prueban la veracidad de la Biblia. Y sin embargo se obstinan en creer cualquier sugerencia de ficción, y que siempre resulta muy lucrativa para los exponentes de esas teorías, que intentan poner en duda las verdades expuestas por Dios en la Santa Biblia.

El solo hecho de rechazar una evidencia tan poderosa, como que 40 escritores de idiosincrasias tan diferentes, pudieran hacer esa obra maestra en épocas, condiciones y situaciones tan opuestas entre sí, en un lapso de casi 2mil años, y que esa enciclopedia de 66 libros, habiendo estado permanentemente bajo el ojo crítico de los inconversos más brillantes de la humanidad, jamás, ninguno haya podido mostrar una contradicción entre ellos; esto demuestra la necedad del corazón humano.

También Dios se ha manifestado al hombre por medio del gran libro de Su creación: Rm. 1:19-20 "porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa".

Con justa razón dice Dios: Sl. 14: 1 "Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; no hay quien haga el bien". 1Cor. 2: 14 "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente".

El que no conoce al Dios de la Biblia, no logra entender las cosas que son de Él, lo cual me parece muy natural, porque se han de discernir espiritualmente. Por lo tanto, cuando pretenden analizar las cosas que corresponden al Espíritu bajo el microscopio de su limitación humana, solamente demuestran su propia necedad. Es como querer meter a Dios dentro de un tubo de ensayo y pretender decir: "Aquí está Dios". Y como no lo logran, su deducción simplista es que Dios no existe.

Ahora, en cuanto al mal mentado "evangelio" de Judas, es una referencia a un libro que se escribió en el siglo IV y que en el año 1978 se encontró en Egipto un papiro encuadernado en cuero de 26 páginas desfragmentadas y semidestruidas por el paso del tiempo. Se desconoce su autor, pero la fecha (S. IV) nos indica que fue durante la época en que Constantino fundó la iglesia católica romana, la cual estaba fuertemente ligada a las diversas divinidades del imperio.

Esa época de oscurantismo, ignorancia, superstición y fanatismo religioso que se extendió hasta pasado el siglo XVI, fue un campo muy fértil para las más disparatas leyendas y fábulas que algunos se dieron a la tarea de conservarlas en diversos escritos, muchos de ellos desaparecieron en el transcurso del tiempo.

Este evangelio de Judas descubierto en el año 1978 en Egipto, algunos "eruditos" sugieren que fue escrito por un gnóstico de ese tiempo, para ello se basan en análisis realizados a la tinta empleada y el origen y estado del cuero del papiro. Está destruido en su mayor parte y faltan varios fragmentos, donde los traductores de ese material han tenido que utilizar su propia imaginación para suplir los numerosos trozos que se desintegraron con el paso del tiempo.

En consecuencia, lo único que han podido autenticar los especialistas es su antigüedad, pero de ninguna manera que sea un material remotamente cercano a los Sagrados escritos que constituyen la Biblia. Y en este punto hay mucho de malicia y publicidad engañosa en los medios que han manejado estos antecedentes.

Porque la gran mayoría que desconoce o ha leído muy poco de la Biblia, incluyendo a estos "especialistas", porque hablan que Judas fue quien según la Biblia vendió al Señor por unas monedas de oro, cuando efectivamente las Sagradas Escrituras dicen que fue por 30 piezas de plata. Estos "doctores" me hacen recodar el caso de otro especialista, con grandes títulos universitarios y mucho tiempo consumido analizando los terrenos de Mesopotamia; publicó con grandes titulares que él podía probar que el relato de la Biblia referente a la manzana de Eva era un error, porque en esos terrenos no pudieron producirse manzanas, sino que tendría que haber sino un albaricoque. Cuando la Biblia jamás habla de la manzana de Eva, porque eso corresponde a otra leyenda espuria del catolicismo romano.

Todo este engaño publicitario puede afectar e influenciar a los que desconocen las Sagradas Escritura, pero el creyente verdadero, cuya fe descansa sobre la inamovible Palabra de Dios, sabe perfectamente que todas estas artimañas del enemigo de las almas, no afectan ni un ápice la invulnerabilidad de la eterna e infalible Palabra de Dios.

¿Qué es lo que han probado respecto a ese "evangelio de Judas? Solamente que fue un libro de 26 páginas que se escribió en el siglo IV. ¿Pero qué tiene que ver todo eso con la revelación de Dios hecha al hombre por medio de la Biblia? Absolutamente nada, porque no solamente en el siglo IV se escribieron libros, sino que muchos siglos antes también se hizo.

Hasta en los días de los apóstoles ellos tuvieron que advertir a la cristiandad que había algunas cartas falsas que circulaban ya en aquellos tiempos, que reclamaban su autoridad apostólica como si fueran de ellos. Sobre esa cizaña que estaba sembrando el enemigo se refiere el apóstol Pablo en 2Ts.2:2 "no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra".

Hch. 20: 29-30 "Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos".

¿Alguien ha sugerido que esas 26 páginas descubiertas en Egipto el año 1978 sean de inspiración divina y que tengan la misma autoridad que los cuatro evangelios que aparecen en la Biblia? Eso no hace falta, porque como el corazón del hombre ama más la mentira que la verdad, la fértil imaginación del inconverso añadirá esa parte que los "expertos" no dicen, porque no se pueden meter en ese terreno de la deidad que ellos niegan.

Son muchos los escritos antiguos que han llegado hasta nuestros días, especialmente los que proceden del mismo país donde se descubrió el escrito de Judas. Si el día de mañana se montara toda una maquinaria publicitaria sobre alguno de ellos que menciona a una de las muchas divinidades que adoraron en el antiguo Egipto, y se tradujera a nuestros idiomas ¿significaría que el cristianismo fue puesto en jaque? ¿Que tendríamos que dejar de creer en el Dios de la Biblia, para aceptar a Osiris, Hathor o Neftis o algún dios del Olimpo griego?

Incluso dentro del judaísmo se escribieron muchos libros, que aunque los conservaron cuidadosamente, ni aún ellos pretendieron jamás que fuesen de inspiración divina, porque hasta el día de hoy aceptan solamente como de inspiración divina los 39 libros que constituyen el Antiguo Testamento. No como los romanistas, que después de 1.600 años que se terminó de escribir toda la Biblia, añadieron arbitrariamente 7 libros más al Antiguo Testamento en el siglo XVI.

¿Puede ese "evangelio" de Judas afectar de alguna forma la fe del cristianismo bíblico? De ninguna manera, porque ¿qué dicen esas 26 páginas? Una manifiesta contradicción con lo que Dios ha revelado en Su Palabra. No olvidemos que la traición de Judas por esas piezas de plata (no de oro como dicen los "expertos") está profetizado incluso en el Antiguo Testamento, que fue el libro que el Señor utilizó para enseñar y confirmar su propia misión mesiánica.

Existe un común denominador en el proceder de Satanás al pretender "blanquear" la imagen de sus agentes a través del tiempo. Por citar un solo ejemplo, quizás el más bizarro, el de Adolfo Hitler, hoy en día son varios los personajes que intentan presentarlo como un gran líder nacionalista y que el holocausto judío fue solamente una invención propagandista del sionismo moderno. Imaginando hipotéticamente que la humanidad pudiera proseguir indefinidamente en el transcurso del tiempo, y pasados muchos siglos se descubriera alguno de estos libros en el futuro ¿Podría eso cambiar en algo la realidad que Hitler fue uno de los asesinos más crueles que organizó y planificó el genocidio del pueblo escogido de Dios?

Y eso es exactamente lo que sucede con esas 26 páginas fragmentadas que han dado en llamar el evangelio de Judas. Hoy pretende mostrarlo (para destruir el relato bíblico) como un gran personaje y que nunca fue un traidor, aunque la Biblia claramente lo describe como tal y dice de él: Jn 12:4-6 "Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella". Jn. 13:2 "Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase". Hch. 1:25 "de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar".

Que en el mundo se diga y explote estas leyendas de ficción con fines comerciales (porque además de la gran venta que se aseguró "Nacional Geographic". seguramente que muy pronto Hollywood también lo explotará y presentará como un éxito de taquilla), porque el suizo Roberty que pagó casi 2 millones de dólares en Febrero de 2001 por esos manuscritos, resulta entendible que hoy intente recuperar y hacer ganancias de esa inversión; aunque a decir verdad, son muchos los libros apócrifos que circulan por el mundo y este de Judas solamente encontró un buen financiero, hasta aquí me parece racional dentro de un mundo que rechaza al Señor Jesucristo.

Pero quizás lo más sorprendente me llegó a través de una consulta a mi FAQ donde un hermano en la fe me consultaba muy inquietamente si podría ser verdad lo que su pastor estaba predicando en su iglesia, que: "Judas era el mejor amigo del Señor, por eso lo había nombrado tesorero, y cuando Judas robó de la bolsa, fue que se condenó eternamente, y que eso es lo mismo que le sucede a todos los que le están robando a Dios y no pagan sus diezmos".

Como vemos, este tema da para todo dentro de un corazón que no conoce al Dios de la Biblia, y que jamás ha nacido de nuevo para aceptar al Señor Jesucristo como a su Salvador personal. Pero el verdadero hijo de Dios no se deja engañar por estos voladores de luces que lanza el padre de mentiras.



Volver al indice

¿Este sitio web ha sido de su interés? Envíe nuestra dirección a sus amigos.

www.EstudiosMaranatha.com