Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 116

¿A qué clase de bautismo se refiere el Señor cuando le dice a sus discípulos en Mt.20: 22 "Podéis ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?".

RESPUESTA

Esta pregunta que hace el Señor, especialmente a Santiago y Juan, es dentro del contexto de la petición que ellos con su madre le hicieron a Jesús, de que estos dos hijos suyos se sienten uno a la derecha y otro a la izquierda cuando el Señor estableciera Su reino.

Esta ambición humana no era nueva entre sus discípulos. Mt.18: 1 "En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?". Mr. 9:34 "Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor". Lc. 9:46 "Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor".

Cuanta tristeza debe haber añadido a los sufrimientos del Señor, el conocer lo que realmente había en los corazones de sus propios discípulos, egoísmo, orgullo y figuración. Incluso en los momentos más solemnes que quiso compartir con los suyos a la mesa en el aposento alto, la noche antes de su crucifixión, allí cuando tuvo que desenmascarar al traidor y pedirle que saliera de la cena, los demás discípulos continuaban discutiendo sobre esa pretensión de ser el mayor.

Como vemos, el corazón del hombre no ha cambiado, aunque para ellos podríamos presentar un atenuante. Ellos aún no habían recibido el Espíritu Santo, y muchos que en nuestros días dicen ser hijos de Dios, y por lo tanto "templos del Espíritu Santo" porque el Espíritu Santo debería estar morando en ellos, todavía continúan con esos mismos anhelos carnales.

La copa que dijo el Señor que habría de beber, se refiere al vaso de la ira y la justicia de Dios que caería sobre él, cuando en la cruz cargara con el pecado de todos nosotros y tuviera que enfrentar a su enemigo final, la muerte. Jn. 18:11 "Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?".

En cuanto al "bautismo" que menciona en este pasaje, hemos de aclarar primeramente, que como en todos los pasajes de la Biblia donde se utiliza este vocablo, NUNCA significa otra cosa que "sumergir, introducir dentro". Jamás se emplea la palabra "bautismo" para expresar algo diferente a esto.

Incluso cuando en 1Cor.12: 13 hace referencia al bautismo del Espíritu Santo y asegura que TODOS los creyentes hemos recibido, tiene el mismo significado de "sumergir, introducir dentro". Porque claramente se aprecia en todo el capítulo 12 que está hablando de la iglesia que es un sólo cuerpo, pero donde cada hijo de Dios ha sido incorporado con distintas funciones.

Dice en 1Cor 12: 13 que "por un solo Espíritu fuimos TODOS bautizados en un cuerpo", porque está señalando que cuando nacimos de nuevo, por la obra del Espíritu Santo operando en nuestros corazones para efectuar nuestra conversión, en ese momento (todos los que hemos nacido de nuevo) fuimos sumergidos, introducidos dentro de la iglesia universal de Cristo. Y pasamos a formar parte del cuerpo que corresponde a la esposa del Cordero.

Eso es el bautismo del Espíritu Santo según la lectura e interpretación inteligente y natural de las Sagradas Escrituras, y no otras "experiencias" como han tergiversado los "carismáticos". Porque la palabra bautizar, jamás ha significado otra cosa que "sumergir, introducir dentro".

Así se emplea en relación al bautismo en agua que realiza en obediencia al mandato que dejó el Señor en Mt. 18: 19 .Todos los que ya han pasado por la experiencia de la conversión, son introducidos dentro del agua para testificar, al ser sumergidos, que mueren para el mundo, y al emerger de las aguas, que ahora viven para Cristo (Rm.6: 4).

Cuando Dios asegura que TODOS los creyentes que hemos nacido de nuevo, hemos recibido el bautismo del Espíritu Santo (1Cor.12: 13), está dando el mismo y único significado que tiene la palabra bautismo, que fuimos "introducidos dentro" del cuerpo que es la iglesia universal del Señor, la cual Él vendrá a buscar. Porque el Señor no vendrá a buscar denominaciones, como cada una de ellas afirma en forma exclusivista, rechazando esa condición de salvados que cada una de estas organizaciones de hombres afirma tener.

Porque los romanistas aseguran que fuera de su iglesia, no existe salvación. Lo mismo comparten las iglesias "carismáticas" que sostienen que únicamente los que "hablan lenguas" son los que tienen el Espíritu Santo, y como dice la Biblia que los que no tienen el Espíritu no son de él, naturalmente están afirmando que los que no practican esa jerigonza, no son salvos. Aunque ellos tienen un dilema tremendo, porque además sostienen que el Espíritu les viene y se les va. Supongo que todos ellos estarán rogando que el Señor vuelva durante esos pocos momentos que dicen poseer el Espíritu, que corresponderían también al que dicen ser salvos. Con justa razón afirman que la salvación se puede perder.

También los Mormones dicen ser la única iglesia verdadera y los únicos que tienen los pasajes para el cielo. Otro tanto afirman los Testigos de Jehová, los Adventistas, los unitarios o "Sólo Jesús" y todas las más diversas organizaciones que han creado los hombres con su más importante "profeta" del último milenio (aunque curiosamente eso era lo que afirmaban en el milenio pasado, ahora estamos en el tercer milenio y continúan asegurando lo mismo) y donde además se rinde culto a ese hombre, o mujer como en el caso de los Sabatistas y la Ciencia Cristiana.

En consecuencia, la esposa de Cristo, la cual Él vendrá a buscar, no es ninguna denominación de hombres, sino el conjunto de salvados y redimidos en la sangre preciosa de Cristo. TODOS los que han nacido de nuevo y como fruto de ello, han recibido el único bautismo del Espíritu (1Cor.12:13) y han sido introducidos dentro de ese cuerpo único que es la iglesia del Señor, la cual no admite división ni barreras sectarias.

Ahora, habiendo aclarado cual es el único significado que siempre otorga la Palabra de Dios al vocablo "bautismo", nos resultará más fácil comprender lo que el Señor contestó a la madre de Santiago y Juan.

El bautismo con que yo soy bautizado, se refiere a la inmersión del Señor Jesucristo en todos los sufrimientos que involucraron su obra redentora, la cual concluyó con la muerte en cruz, y fue coronada con su victoria sobre aquel que tenía el poder y el imperio de la muerte. En ese bautismo, ninguno de sus discípulos podía ser bautizado.



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