Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 113

¿Por qué el Señor Jesús habló por parábolas a la gente, para que oyendo no entendieran? (Lc.8: 10).

RESPUESTA

El pasaje de Lc. 8: 10 dice: "A vosotros es dado conocer los misterios del Reino de Dios; mas a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan".

La primera lectura de este pasaje, especialmente desconectado del resto de la Biblia, pareciera un acto de injusticia y que no se ajusta al carácter misericordioso del Señor. Pero como siempre recomiendo, es necesario entender cada versículo a la luz general de las Sagradas Escrituras.

La utilización de las parábolas como forma de enseñanza la encontramos aun en el Antiguo Testamento. Eran relatos extraídos de la vida diaria que se añadían a la exposición para presentar verdades espirituales.

El Señor había hecho uso de esta forma de enseñanza durante su ministerio con anterioridad a este relato que nos presenta Lucas, pero muchas de ellas eran bastante gráficas y de sucesos muy comunes de todos sus oyentes, que no requerían mayor explicación.

El pasaje paralelo del evangelio de Mateo dice en el capítulo 13: 11-13 "Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden".

Los "misterios del Reino de los cielos" son aquellas verdades que fueron dichas en el Antiguo Testamento, pero cuya claridad no había sido entregada en su totalidad. O simplemente no fueron reveladas con anterioridad al Nuevo Testamento.

El plan íntegro de la salvación que Dios diseñó para salvar al hombre fue tan complejo, que la mente natural no alcanza a dimensionar y menos aún comprender. 1Cor. 2:14 "el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente".

Dice en el evangelio de Mateo que al que tiene se le dará más, pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Aquí el Señor está haciendo una separación entre los que son hijos de Dios y los que pertenecen al reino de las tinieblas ("a ellos no les es dado").

¿Qué sucedería con un hijo de las tinieblas que recibiera mucha luz y de igual forma se fuera al infierno? No solamente esa luz heriría su sensibilidad, debido a que no está acostumbrado a la luz, sino que además lo haría doblemente más responsable. Y en el infierno recibiría mayor condenación, porque el Señor ha determinado que al que se le ha dado más, se le exigirá más.

En el mismo evangelio de Lucas expresa esta verdad: Lc.12: 48 "porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá".

Las verdades más profundas Dios las revela únicamente a los que son hijos suyos, porque también necesitan del Espíritu Santo para comprenderlas, debido a que se han de discernir espiritualmente (1Cor.2: 14).

Pero a los inconversos que igualmente no se salvarán, en un acto de misericordia para con ellos, no les entrega más claridad que la que necesitan; porque cuando son expuestos a esa luz divina, su naturaleza carnal se herirá y su alma recibirá mayor condenación.

Por lo tanto, lejos de ser un acto de inmisericorde como podría suponer un lector superficial, es precisamente lo contrario, un acto de misericordia de parte de Dios para con el inconverso.



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